Publicado: 29/01/2013 19:06 por castropol en Noticias
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Las 1.500 bodas de Marcelino

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gravatar.comAutor: Ovidio Vila

Ante todo mi enhorabuena a Marcelino y familia por su 1500 "bodiversario"
El pié de la foto en el periódico pone que es de los años 60, pero el coche que aparece en primer término yo diría que es el de Vicente Pérez Varela, que es de los años 80 o como mínimo de finales de los 70. Desde luego ese modelo no se fabricaba en los años 60, pues en esa época, apenas si había algo mas allá del 600 y el 1500 y los primeros comienzos del 124, el R12 el el R8 y otros modelos similares.

Fecha: 29/01/2013 21:59.


gravatar.comAutor: l. legaspi

Enhorabuena, muy sincera y entrañable a la familia del Govelo del Valín.
Al primero que yo conocí fue a J. Ramón, nadador cuasi olímpico y bibliófilo asiduo de la Bepecé y, más tarde, eximio psiquiatra en Vigo.
Luego otro José, Pepe a secas, fundador de la saga nutricia y comercial del Peña Mar.
No estoy muy de acuerdo en que “no le gustaba el campo”. Tenía su casería cuidada y, para la época, productiva. Nunca, creo, se le puede adjetivar de un “escapado dos tarrois”. El mar y la peña son nuestro “adéene”

Era, eso sí, emprendedor con olfato de futuro. A su lado, Mercedes Vinjoy, laboriosa y de fino radar femenino, tanto para la sociología como para la gastronomía, formaban unidad de empresa familiar abierta al vecindario.

Maruja, veigueña y Marcelino, al que “no le gustaba la escuela” siguen la misma trayectoria paradigmática en Castropol y en la comarca de la Ría del Eo.
Para consuelo de Marcelino y estímulo de eruditos les cuento lo que me dijo a mí un pastor en el Campo de la Bobia: “el que sólo sabe lo que ye enseñan n`a escola, sabe ben pouco”.

La crónica de Tania Cascudo, LNE, hace una sugerente síntesis periodística del ambiente, de la sociología, de la economía y honestidad personal de familias de nuestra tierra.

Uno se goza y se estimula al sentirse vecino de gente normal, trabajadora con iniciativa y ansia. Son figuras perfectamente encajadas en el paisaje: suave, sin bruscas aristas; limpia, sin fogonazos petulantes; armoniosa con su pasado, sin contrapuntos heráldicos… Muy del pueblo, con el pueblo y, también, para el pueblo. ¡Gaudeamus, igitur!

Fecha: 30/01/2013 20:17.


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