Grupo de mujeres en la playa.
Matucha Loriente, Carmelita Monteavaro, .... Paquita Penzol, Choncha Loriente, Julita Conde, Isabel Monteavaro y Carmenchu Herrero.
Una vez terminado el verano ( que todavía no empezó por estos lares) volvemos a la rutina del invierno.
LA METRÓPOLI DEL AGUIYOLO
Como vemos en la noticia publicada en El Aldeano, Primote armó el revuelo en Castropol y alrededores en 1931.
Primote, marinero sencillo y honrado, acordó con una conservera de Puerto de Vega ser su suministrador de aguiyolos (¿o aguillolos?). Parece ser que la fábrica le ajustó el precio a 35 céntimos el kilo, por lo que él pagaría por kilo 25 céntimos a los mariscadores.
La noticia se extendió rápidamente por la ría, y en las mareas de septiembre y octubre los tesones se convirtieron en un hervidero de mayores y pequeños, dispuestos a hacerse con un pequeño jornal, que buena falta hacía.
El momento culminante de la jornada era, el desembarque y venta al subir la marea. Como vemos en las fotos, y nos cuenta la crónica, realmente el muelle ofrecía un animado aspecto.
En una marea Primote llegó a enviar cuatro toneladas de aguiyolos a Puerto de Vega.
Verdaderamente “El rey del aguiyolo”. Lo malo fue que o las cuentas se echaron mal, o la fábrica no cumplió lo prometido, el caso es que el negocio no fue tan bueno como se esperaba y el trato se acabó. Seguro que Primote quedó más tranquilo volviendo a ser el de siempre. Corrían malos tiempos para las monarquías.