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Publicado: 08/04/2021 08:57 por castropol en varios
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El Instituto Geográfico Nacional inicia el procedimiento para determinar el nombre oficial del estuario y abrirá un plazo de alegaciones

En primer término, la acera del puente; a la derecha, el estuario, y al fondo, Figueras. | T. Cascudo

En primer término, la acera del puente; a la derecha, el estuario, y al fondo, Figueras. | T. Cascudo

Así lo explica el director general del IGN, Lorenzo García, en una carta enviada el pasado 24 de marzo al director general de Política Llingüística, Antón García, cuyo departamento ha elaborado el informe que acompaña a esta solicitud. El ente estatal explica que corresponde al Instituto determinar la toponimia que afecte a más de una comunidad autónoma, previo informe de la Comisión Especializada de Nombres Geográficos del Consejo Superior Geográfico. Un dictamen de la citada Comisión emitido en 2008 motivó que el Instituto Geográfico Nacional considere desde entonces el topónimo ría de Ribadeo como de “uso preferente” para el estuario y que la denominación ría del Eo sea “de uso menor o restringido”

El Partido Popular presentó a finales de 2019 una proposición no de ley en la Junta General del Principado para solicitar formalmente que ambos topónimos se equiparen. La propuesta salió adelante por unanimidad y el Principado inició su tramitación, elaborando un informe para defender el histórico uso de ría del Eo. El informe prueba el uso “habitual y oficial”, tanto en Asturias como en Galicia, del topónimo ría del Eo a lo largo de los siglos XIX y XX. También “cuestiona seriamente los informes manejados en 2008, que pretendían demostrar que ría del Eo era un topónimo creado recientemente y erróneo”. Por último, se pone de manifiesto que, pese a la confusión que existe sobre el asunto, nunca se ha hecho oficial la denominación del estuario.

El diputado popular Álvaro Queipo, artífice de la proposición inicial, aplaudió ayer el avance de los trámites: “Ya queda menos para lograr este objetivo de enmendar una injusticia y un agravio comparativo que afectaba y afecta al orgullo de paisanos y paisanas de toda Asturias. Cuesta entender que alguien pueda oponerse a que ría del Eo, de uso común en Asturias, pueda recibir el respeto que merece y usarse en perfecta armonía”.

Piden ampliar las aceras del puente de los Santos desplazando lateralmente la valla

Cuando se amplió el puente de los Santos para dar cabida a la autovía del Cantábrico, se logró mantener la acera peatonal a ambos lados del viaducto. Sin embargo, la estrechez del paso, provoca inconvenientes cuando se cruzan varios usuarios, especialmente si alguno va en bicicleta. Es la razón por la que se pide a Carreteras, tanto desde Castropol como desde Ribadeo (Lugo), que se valore su ampliación. No piden la ejecución de ninguna obra, tan solo solicitan que se desplace unos centímetros la valla que separa al peatón de la calzadas. Ese cambio permitirá ganar unos centímetros muy valiosos para la gente que transita por el puente, que además es paso del Camino de Santiago. El Ayuntamiento de Ribadeo lo trasladó hace unos días a la subdelegación del Gobierno en Lugo y Castropol piensa hacer lo propio próximamente con la delegación asturiana.

La nueva esclavitud del siglo XXI

Publicado: 30/03/2021 09:33 por castropol en Colaboraciones

La Nueva España » Cartas de los lectores »

29 de Marzo del 2021 - Antonio Valle Suárez (Castropol)

Hoy, después de segar la hierba del jardín, en mis obligaciones de jubilado no había otra más urgente que la de ir a llenar el depósito de mi utilitario. Sigo mis viejas costumbres con la inercia de años anteriores en que disfrutaba de mejor vida, cuando al llegar la Semana Santa llenaba con ilusión el depósito de mi coche para desplazarme a la vecina Galicia, a Cantabria o a León. Hoy no puedo ir a ningún sitio de esos ni a muchos otros. Tengo prohibido el salir de Asturias. Me apetecía irme a Noreña a comer los callos, pero como Siero también está cerrado no sé bien por dónde tengo que ir. No vaya a ser que pise terrenos prohibidos, sin darme cuenta, y me sancionen...

Hay que estar muy al día. Hay que tener muchos conocimientos hoy día para no infringir las normas que nos rigen, derivadas del coronavirus. Y como no pienso ir a ningún viaje de asueto, estos días estudiaré de una vez por todas la normativa que nos impide a unos el ir, incitando a otros a venir, como es el caso de los franceses que viajan los fines de semana a Madrid para acudir a fiestas con juergas desenfrenadas. Madrid, la única ciudad de Europa abierta a todos. O lo que es lo mismo, cancha libre en la capital de España.

Todos estos problemas que tenemos encima y nos afectan por culpa de la pandemia, para el que no adolece de otros más graves, son motivo de preocupación o incluso disgusto. Pero después de observar hoy unos minutos la vida laboral que le toca vivir a un empleado de la gasolinera multinacional que me vendió el combustible para mi coche, me sentí egoístamente reconfortado, así que ya no me quejaré más de cosas baladí.

Abrí el depósito y estuve allí a pie firme más de diez minutos esperando a que vinieran a llenármelo. En ese tiempo entraron a repostar una media docena de coches. Uno de los conductores se marchó al ver cómo estaba aquello. Los otros se sirvieron ellos mismos y pasaron después por caja. Yo, entre tanto, seguía allí de brazos caídos, sin prisa, observando lo que por allí se movía, al tiempo que esperaba a que viniese alguien a servirme. El motivo de mi espera era debido a que tengo por norma ir a aquellas gasolineras en las que me sirve un empleado y no que el empleado, encima de pagar y no cobrar, sea yo. Visto lo visto cerré el depósito decidido a marcharme sin repostar. Al momento llegó corriendo un empleado, al que conozco desde hace muchos años, para servirme. Le dije que ya me marchaba porque yo no estaba dispuesto a despacharme a mí mismo encima de pagar. Que bajo ningún concepto haría nada que pudiese hacer daño a él y a los demás trabajadores. Digo daño porque, a este paso, entre máquinas dispensadores y el mismo cliente que se sirve y paga él solo, no se necesitarán empleados.

De paso que me suministraba el combustible me contó que sentía mucho por haberme hecho esperar, pero que desde enero en cada turno solo había un empleado al frente de todo aquello. Un empleado solo para despachar en la tienda, servir el combustible y cobrar. Además de tener que hacer el pan que vendían allí. Amén de limpiar los baños. Y si al final del día faltaban en caja cincuenta euros, por ejemplo, tenía que ponerlos él. Encima llevaba un largo rato con necesidad de ir al excusado, me dijo, pero que tenía que aguantarse pues no podía dejar el negocio solo. Y para más inri le acababa de llamar el compañero que lo tenía que sustituir diciéndole que había tenido un percance y que se retrasaría un cuarto de hora. Noté que la angustia que lo acompañaba estaba a punto de hacerle explotar. Por eso no seguí hurgando más en aquella herida tan corriente hoy día. Así que me despedí con una sonrisa que, a pesar de los pesares, cortésmente me correspondió. A mal tiempo buena cara, pensé para mis adentros.

Ya en el coche di las gracias al cielo por haberme librado de una vida laboral con semejante esclavitud como la que acababa de contemplar. Pero al momento me entristecí pensando que a la mayoría de los jóvenes de hoy día, que son nuestros hijos y nietos, esa era la vida laboral que les había tocado vivir o que les esperaba, si es que aún no trabajaban.

¿Será así la nueva esclavitud del siglo XXI? Es lo que hay, dicen ahora.

Publicado: 18/03/2021 09:49 por castropol en Eventos Biblioteca
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Publicado: 15/03/2021 10:40 por castropol en Noticias
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Pincha a continuación:

Castropol limpia de plásticos y vidrio parte de la desembocadura del arroyo Seares y la zona de Salías

 

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Industrias Lácteas Asturianas beca al completo las estancias y estudios en escuelas de primer nivel: “Aquí están más interesados en este campo”

Cuatro de ellos responden a las preguntas de este diario por teléfono y lo hacen “con mucho entusiasmo”, con el mismo con que, día tras día, acuden a sus escuelas. Carmen Lanza Martínez, de 21 años y naviega, es una de las estudiantes.

Ocho jóvenes de la comarca se forman en el sector lácteo en Francia: “Esto es increíble”

Ocho jóvenes de la comarca se forman en el sector lácteo en Francia: “Esto es increíble”

Recuerda bien la reunión en la que la empresa con sede en Anleo informó de su proyecto a alumnos de 2º de Bachillerato de los institutos de Navia, Luarca, Boal, Tapia de Casariego y Vegadeo. Ella se presentó y logró pasar. Desde septiembre de 2018 vive en la residencia de la escuela de Poligny, donde se forma en BTS Productos Lácteos.

Cuenta que desde muy pequeña conoció la vida del ganadero. “Me interesa”, dice con aplomo. Ahora no solo se forma en lo que quiere, también aspira a “contribuir a impulsar este sector que da identidad” a su tierra, Asturias. Estudiar en Francia gracias a Ilas es clave para poder hacerlo. Para la naviega, lo mejor de la experiencia es conocer otro país, hacer nuevas amistades y aprender otro idioma, como opinan también sus compañeros becados. Ahora dice que valora más lo que tiene y que su mente “está abierta allá donde va”.

Ocho jóvenes de la comarca se forman en el sector lácteo en Francia: “Esto es increíble”

Ocho jóvenes de la comarca se forman en el sector lácteo en Francia: “Esto es increíble”

En Francia se vive con especial interés todo lo que pasa en el sector lácteo, algo que causa sensación en todos los alumnos asturianos becados por Ilas. Mauro Moreira Méndez tiene 20 años, es de Cadavedo (Valdés) y otro de los afortunados. Está cursando su tercer y último año de formación agroalimentaria (rama láctea) en la escuela de Mamirolle Besançon. Su caso es particular. Estaba, dice, “dispuesto a estudiar una ingeniería en España”, pero aquella charla de la empresa para informar a los alumnos interesados en la beca cambió su parecer. “Nunca imaginé que un campo tan cercano como es el de la leche sería a la vez tan interesante”, confiesa.

Define la experiencia en Francia como “increíble”. “Lo mejor es, sin duda, el hecho de conocer gente nueva e integrarse en una nueva cultura, he de decir que bastante diferente a la nuestra”, comenta. Él ha crecido, además, “como persona” y agradece profundamente la apuesta de la empresa que paga su beca porque gracias a ella están recibiendo una formación “exclusiva”. “La profesionalidad que este colegio ofrece es impresionante, hace que te sientas como un verdadero quesero desde el primer día”, ilustra.

Ocho jóvenes de la comarca se forman en el sector lácteo en Francia: “Esto es increíble”

Ocho jóvenes de la comarca se forman en el sector lácteo en Francia: “Esto es increíble”

En Francia se vive con especial interés todo lo que pasa en el sector lácteo, algo que causa sensación en todos los alumnos asturianos becados por Ilas. Mauro Moreira Méndez tiene 20 años, es de Cadavedo (Valdés) y otro de los afortunados. Está cursando su tercer y último año de formación agroalimentaria (rama láctea) en la escuela de Mamirolle Besançon. Su caso es particular. Estaba, dice, “dispuesto a estudiar una ingeniería en España”, pero aquella charla de la empresa para informar a los alumnos interesados en la beca cambió su parecer. “Nunca imaginé que un campo tan cercano como es el de la leche sería a la vez tan interesante”, confiesa.

Define la experiencia en Francia como “increíble”. “Lo mejor es, sin duda, el hecho de conocer gente nueva e integrarse en una nueva cultura, he de decir que bastante diferente a la nuestra”, comenta. Él ha crecido, además, “como persona” y agradece profundamente la apuesta de la empresa que paga su beca porque gracias a ella están recibiendo una formación “exclusiva”. “La profesionalidad que este colegio ofrece es impresionante, hace que te sientas como un verdadero quesero desde el primer día”, ilustra.

En Francia ha aprendido, además, a mirar con otros ojos el sector. “Aquí están muy focalizados en la producción de trigo y en los productos lácteos”, detalla Mauro, al tiempo que explica que es un país que cuida mucho la educación” y trabaja temáticas como la innovación o la creatividad.

Pelayo Fernández Martínez es de Castropol, tiene 19 años y también estudia en la escuela de Mamirolle Besançon tecnología de los alimentos. Está becado desde 2019. Optó a la convocatoria junto a siete candidatos y fue uno de los tres elegidos. Para la experiencia solo tiene buenas palabras. “Lo mejor es poder aplicar la teoría a la práctica desde el primer día, ya que la escuela cuenta con su propia fábrica de productos lácteos en la que solemos pasar muchas horas”, detalla. Y destaca que en Francia hay gran cantidad de formaciones orientadas a este sector, “cosa que en España nos falta”.

“El oficio de agricultor o ganadero está tan bien visto como cualquier otra profesión y se les reconoce continuamente su papel en la economía y en la sociedad”, destaca. Pelayo Fernández advierte que Asturias es una potencia en el sector (“ya quisieran los franceses”, dice son sorna) “y no se explota al 100 %”. “Si esto fuese así, un gran ramaje industrial y de servicios se formaría en la comarca, dinamizando la economía y el empleo”, opina. “Asturias necesita gente arraigada a la tierra”, concluye.

Luis García Gasalla, también de 19 años, es de Castropol. Este es su segundo curso con beca en la misma especialidad que sus compañeros. Formarse en Francia le ha hecho comprobar que el país vecino “mira más a la agricultura”. “Lo que me gustaría importar a nuestra comarca son las formaciones de las que disponemos aquí en el sector agrícola, así como el “savoir-faire” (saber hacer”) en el ámbito de la quesería”, detalla. Para él, Asturias necesita “conservar ciertas industrias estratégicas” y allanar el camino para que lleguen otras. Sin olvidar la política, dice, porque “el gobierno autónomo y el campo deben trabajar conjuntamente”.

El astillero castropolense, que se prepara para iniciar los diez buques para el país luso, prevé construir una rampa de botadura en el muelle sur

Operativo con grúas para la botadura de un catamarán, en Castropol, en 2018. Abajo,  la zona del muelle sur donde Gondán propone crear una rampa. | T. Cascudo

Operativo con grúas para la botadura de un catamarán, en Castropol, en 2018. Abajo, la zona del muelle sur donde Gondán propone crear una rampa. | T. Cascudo

La división de fibra de Gondán dobla plantilla para afrontar el gran pedido de Portugal

La división de fibra del astillero castropolense Gondán se prepara para comenzar a construir los diez ferries eléctricos para la empresa portuguesa Transtejo Soflusa, encargada de prestar el servicio público del transporte fluvial por el río Tajo. Este gran pedido, adjudicado en 52,4 millones, supondrá un aumento considerable de la plantilla que trabaja en el muelle sur de Castropol. De hecho, el astillero prevé pasar de los casi cincuenta empleados actuales a unos noventa. “Duplicaremos la plantilla y en algún pico concreto seremos más del doble”, apunta el responsable de la sección de fibra, Antonio Pacheco.

El contrato se firmó a finales de enero y la firma castropolense aguarda ahora por el visto bueno del Tribunal de Cuentas de Portugal –trámite obligado en el país y también en España para este tipo de operaciones–, para iniciar los trabajos. “Estamos preparándonos para que en el momento en que tengamos luz verde definitiva del Tribunal poder arrancar con la máxima celeridad. El primer barco tienen que estar allí entre abril y mayo del 2022. Y luego, tenemos que entregar un barco cada dos meses y medio o tres meses aproximadamente”, añadió Pacheco.

El contrato supone para Gondán garantizar carga de trabajo en su sede del muelle sur de Castropol para los próximos cuatro años: entregará cuatro buques en 2022, otros tantos en 2023 y los dos últimos en 2024. Todos ellos transportarán pasajeros entre Lisboa y el sur de su área metropolitana.

Para afrontar este pedido, Gondán quiere construir una rampa de botadura en el muelle sur, un proyecto que la Consejería de Medio Rural y Cohesión Territorial sacó ayer a información pública.

Este muelle carece de rampa y tan solo tiene un embarcadero móvil que usan los remeros de Vegadeo. Sin embargo, para Gondán es fundamental, pues en cada botadura tiene que afrontar un importante gasto en grúas para izar los barcos y depositarlos en el agua. Esta rampa y el dragado pertinente supondrán un desembolso global de 370.653,24 euros.

“Es difícil conseguir mano de obra local”, lamentan desde la empresa

Uno de los principales retos a los que se enfrenta la división de fibra de Gondán a la hora de asumir el importante pedido de Portugal es el de disponer en la zona de mano de obra cualificada. De ahí, que el astillero esté costeando cursos de formación en laminado de fibra para garantizar que contará con el personal necesario en los próximos cuatro años, cuando construirá diez innovadores ferries eléctricos para pasear pasajeros por las aguas portuguesas del Tajo. “Es difícil conseguir mano de obra local, que es lo que nos interesa”, señala el director de la división de fibra de Gondán, Antonio Pacheco. En este sentido, está esperanzado con el compromiso de la Xunta de Galicia de implantar en la localidad lucense de Ribadeo un ciclo formativo dedicado a la fibra de vidrio. “Nos están diciendo que empezarán en el siguiente curso y, que en enero, ya tendremos gente semiformada”, añade. Pacheco lamenta que en una situación económica difícil como la actual, con mucha gente en el paro en toda la comarca del Eo, se vean obligados a recurrir a trabajadores de Vigo o de Bilbao para abastecer sus necesidades de empleo. Es por eso que la compañía está ofreciendo en las últimas semanas formación por su cuenta. “Acabamos un curso de doce personas y ya se empezó con el siguiente”, añade. El director de la división de fibra dice que aproximadamente el ochenta por ciento de la plantilla está integrada por gente de la zona, algunos venidos de fuera en su día, cuando Gondán abrió la sección de fibra en el muelle Sur, pero ya establecidos en la zona gracias a la oferta de empleo del astillero con sede en Figueras.

“Los ayuntamientos facilitamos recursos, pero la responsabilidad de la gente es la clave”, resalta la alcaldesa tapiega, Ana Vigón

El ranking asturiano está encabezado por Sobrescobio, que el año pasado logró separar para reciclar el 38,74% de los residuos totales, una cifra prácticamente idéntica a la de 2019 que se situó en el 38,59%.A poca distancia le sigue Somiedo, con el 35,06% de residuos separados el año pasado, aunque en este caso es un porcentaje ligeramente inferior al de 2019, del 40,46%. En tercera posición está Coaña con el 34,75% (en 2019 fue del 31,38%) y en sexta posición, tras Carreño y Gijón, se sitúa el municipio de Castropol, con un porcentaje de residuos separados en 2020 del 32,95% (el año anterior había sido del 30,59%).

A Castropol le siguen Langreo y Oviedo y, a continuación, figura Tapia con el 27,63%, porcentaje superior al 26,23% de 2019. Cierra el ranking de los diez mejores el concejo de San Martín del Rey Aurelio, aunque también está en una buena posición (en concreto, la duodécima) el municipio de El Franco, con el 25,54% de residuos separados.

El alcalde de Somiedo, Belarmino Fernández “Mino”, considera que la clave de estos “buenos datos” está en acercar los contenedores al ciudadano, un argumento con el que coinciden los otros regidores consultados. “Nosotros tenemos el objetivo de colocar contenedores en los 38 pueblos, de momento tenemos en La Pola y en todos los Valles, tratando de que la gente tenga cerca la opción de reciclar”, explica Fernández.

La alcaldesa de Coaña, Rosana González, apunta en la misma dirección y cree que el reciclaje aumenta incorporando baterías de contenedores para que el vecino disponga de ellas lo más cerca posible. “Nosotros somos unos privilegiados por contar con un punto limpio en el concejo”, precisa, al tiempo que defiende la labor municipal, realizando con medios propios, sin coste para los vecinos, la recogida de sólidos de gran volumen o plásticos de silo. También se recogen pilas, tapones y se apuesta por el compostaje doméstico. “La Administración ha puesto medios, pero la población ha sido la responsable de alcanzar estas cifras tan satisfactorias”, añade.

El alcalde de Castropol, Francisco Javier Vinjoy, se muestra “satisfecho” tras conocer los datos, pues el municipio ha mejorado en casi todos los parámetros. El único dato negativo ha sido el de la fracción orgánica, lo que se recoge en el conocido como quinto contenedor, que ha pasado de un 8,98% en 2019 al 7,04% el año pasado. Sin embargo, lo achaca a las campañas de compostaje que propician que estos residuos se aprovechen en los propios huertos. En este punto cabe precisar que Castropol fue pionero en Occidente en incorporar el quinto contenedor, una iniciativa a la que sumó Tapia el año pasado.

Vinjoy precisa también que en el último año han tenido contratada una técnica de medio ambiente, que, entre otros asuntos, ha hecho un estudio de los puntos de reciclaje lo que ha permitido “hacer ajustes” y colocarlos en los sitios idóneos. Para concienciar a la gente del coste que supone la gestión de la basura, indica que este año el coste global que supone para Castropol, que también cuenta con un punto limpio en el concejo, será de 230.000 euros.

Por su parte, la alcaldesa tapiega, Ana Vigón, hace hincapié en la importancia de reciclar más, pues hacerlo supondrá bajar el coste de la basura (los ayuntamientos no pagan por los residuos separados). La regidora está especialmente satisfecha por la implantación del quinto contenedor, al que fueron a parar el año pasado el 8,78% de los residuos. Ahora Tapia dispone de veinte contenedores marrones en diferentes puntos del concejo y alrededor de 450 vecinos están ya dándoles uso. “Los ayuntamientos deben facilitar recursos y hacer campañas de concienciación, pero lógicamente es clave la responsabilidad de la gente. Hay que explicar que la bolsa de fracción resto, la que va al contenedor verde, debe ser cada vez más pequeña porque es la que nos cuesta”, añade.

En El Franco, Cecilia Pérez, también está muy contenta con los buenos resultados, tras muchos años “de esfuerzo”. No en vano, el concejo ha registrado un gran incremento en el último año, pasando del 19,60 % de residuos separados al 25,54%.

En el otro lado de la balanza está la parte baja de la tabla donde figuran los concejos con peores datos de reciclaje. En el ranking de los diez que menos reciclan está Illano (con los peores datos de Asturias), Degaña, Allande, Ibias y Boal, con porcentajes de separación de residuos que oscilan entre el 3,15% y el 7,86%.

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La Casa Sacerdotal, la Catedral y la parroquia de Castropol acogen mañana funerales en memoria del religioso


El Arzobispado de Oviedo ha confirmado esta mañana el fallecimiento, a los 95 años, de Don Ramón Platero Fernández-Candaosa, sacerdote natural de La Caridad (El Franco), y que durante 18 años (entre1992 y 2010) ocupó el cargo de director del Museo de la Iglesia. Pasó sus últimos años en la Casa Sacerdotal.

Ordenado sacerdote en 1948 y licenciado en Arqueología Cristiana y Arte Sacro (Roma), a lo largo de su vida ocupó numerosos puestos en la Diócesis. Concretamente, sus encomendaciones pastorales fueron las siguientes:

  • Secretario particular del Sr. Obispo de Oviedo (1948-1949).
  • Coadjutor de San José de Gijón (1949).
  • Coadjutor de San Martín de Turón (Mieres) (1950).
  • Profesor y Prefecto del Seminario de Oviedo (1951-1955).
  • Canciller-Secretario del Obispado de Barbastro (1955-1960).
  • Profesor del Seminario diocesano de Barbastro (1955-1960).
  • Consiliario diocesano de los Jóvenes de AC en Barbastro (1956-1960).
  • Delegado diocesano de Liturgia en Barbastro (1956-1960).
  • Canónigo de la S.I. Catedral de Barbastro (1957-1961).
  • Secretario Particular del Sr. Arzobispo Coadjutor (Oviedo) (1960).
  • Secretario de Visitas Pastorales de la Archidiócesis (1960-1965).
  • Oficial Archivero de la Curia Arzobispal (Oviedo) (1960-1962).
  • Vicecanciller-Secretario del Arzobispado (Oviedo) (1961-1965).
  • Canónigo de la S.I.C.B. Metropolitana de Oviedo (1963-actualidad).
  • Director del Secretariado de Const. de Templos (1963-1965).
  • Pro-Vicario General de Relig.Enseñanza y Benef. (1965-1968).
  • Vicario Episcopal de Religiosos y Promoción Social (1968-1970).
  • Delegado Episcopal de Religiosos y Promoción Social (1970-1974).
  • Vicario Episcopal de Curia (1973-1980).
  • Presidente de la Comisión Diocesana de Patrimonio Artístico y Documental (1980-2004).
  • Miembro de la Junta de Gobierno del Museo de la Iglesia (1985).
  • Miembro elegido del Consejo Pastoral Diocesano (1989-1997).
  • Director del Museo de la Iglesia (1992-2010).

Publicado: 05/03/2021 16:11 por castropol en Eventos Biblioteca
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Organizado por Marinheiros da Esperança (Portugal)
La Biblioteca de Castropol participa de forma activa en este proyecto dirigido a niños y jóvenes ingresados en hospitales y que concreta, entre otras acciones, la edición de un libro en portugués, español e italiano en el que, ilustrado por pacientes pediátricos de los tres países, se narra la historia de la Primera Vuelta al Mundo.
Hasta el 8 de marzo se ha diseñado un evento poético, que se publica en la página de la organización y en el facebook de la Biblioteca, en homenaje al italiano Pigafetta, el cronista de la expedición Magallanes - Elcano.
La participación de la Biblioteca de Castropol y del CEIP La Paloma supone un apoyo firme a la poesía y a todas las iniciativas en las que esta esté presente.

 

Hay mucho

Publicado: 03/03/2021 16:12 por castropol en Colaboraciones
La Nueva España » Cartas de los lectores » Hay mucho "zapao"

28 de Febrero del 2021 - Antonio Valle Suárez (Castropol)

Mi padre siempre me decía: No seas "zapao". Lo mencionaba cuando yo trataba de inmiscuirme en conversaciones que no eran de patente interés para mí, sino todo lo contrario. Estaba claro que no le gustaba que anduviese fisgando, a la que salta, donde nadie me había llamado.

Aunque entendía lo que quería decirme, que más bien era corregirme, me pasé años sin saber la clara definición del porqué de aquella palabreja aplicada para la ocasión por mi padre. Con el tiempo, sobre todo desde la llegada de internet, investigué por las redes sociales acerca de aquel vocablo: "Zapao" o "zapada" (que también las hay), llegando a la conclusión de que venía de zapar. Y zapar, según nuestro diccionario de la RAE, nos dice que sus sinónimos son: cavar, excavar, picar, minar, perforar, socavar, escarbar. Llegado a este punto ya no seguí investigando más, entendí la metáfora a la perfección. La cosa estaba clara, muy clara. Mi padre se refería a esos siete sinónimos fundidos en uno solo, aplicando para ello el verbo exacto: "Zapar". Solo que él en vez de decir zapado, lo hacía aplicando el cambio lingüístico abreviándolo a "zapao".

Actualmente el "zapao" o la "zapada" no se suelen meter en conversaciones en directo porque no las hay, sobre todo desde la llegada del covid, que las evita. Pero sí practica el verbo zapar en las redes sociales, usando para ello todos los medios a su alcance para enterarse de lo que se cuece por ahí, hurgando por acá y por allá. Lo hace rozando cierta alevosía, al tiempo que procura pasar desapercibido a los ojos de sus amigos en la red... ver sin ser visto. Contrariamente a lo que ocurría hace decenas de años, que conversábamos en vivo y en directo. En los pueblos lo hacíamos con motivo de ir al molino con el saco de trigo o maíz para convertirlo en harina. A la tienda-bar, a comprar algunas provisiones. A llevar la vaca al toro. A realizar labores a las fincas. Al pasar a Ribadeo en lancha. Pastando el ganado con los vecinos o en mil y un viajes a pie que nos obligaban a salir de casa diariamente a solucionar nuestras múltiples tareas. Constantemente intercambiábamos información de todo lo que se movía con la mayoría de la gente con la que nos encontrábamos por el camino. Uno iniciaba conversación y el otro contestaba, iniciándose así hermosos diálogos. De aquel intercambio de palabras dimanaba una constante fuente de información que circulaba de boca en boca, haciendo que todos nos enterásemos de casi todo lo que se movía por la aldea y sus aledaños, al tiempo que manifestábamos nuestro acuerdo o no, acompañado del parecer de cada uno.

Los tiempos fueron cambiando en casi todo, pero no en lo de ser "zapao" o "zapada", que sigue exactamente funcionando casi igual que antes. Bueno, ahora se diferencia en que pasó de practicarse por los niños a los mayores, que son los que más dominan ese verbo. Yo lo digo por mi propia experiencia, por lo que observo, aunque supongo que la inmensa mayoría de los que me leen aquí, o en Facebook, o en Instagram, o en cualquier otro sitio de los llamados públicos, se darán cuenta de que hay mucho "zapao".

Hablo con esta rotundidad porque en mis cálculos de proporción, sencillos para cualquiera y claros para todos, saco en consecuencia que de los amigos que entran en las casillas de mis exposiciones en las redes, solo en torno a un 10% da un "me gusta" o cualquier otra señal de aprobación o no, como pueden ser los comentarios. El restante 90% lo lee todo y se calla, no dice nada. Solo practica el verbo zapar. Se me ocurre que es comparable al comportamiento de antaño, cuando la gente asomaba por detrás de la cortina de su ventana para observar y enterarse de quién va o viene, sin ser visto claro está.

Nos guste o no, la conclusión es clara: hay mucho "zapao".

Así que, por todo lo expuesto, le doy públicamente las gracias a mi padre por enseñarme tan magnífica palabreja para que, allí donde esté, afloje su sonrisa socarrona, al tiempo que le digo: tenías razón, padre, es muy feo ser un "zapao". Al tiempo que aprovecho para decir a mis amigos que se esconden en las redes: amigo, opina, me gusta saber de ti, di algo, asoma para relacionarte, no te escondas. No seas un "zapao", hombre, que a nada bueno conduce.

Publicado: 14/02/2021 18:00 por castropol en varios
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Es el último proyecto planteado para difundir la riqueza del estuario y sería el primer parque submarino del Cantábrico

Un azulejo antiguo.

Un azulejo antiguo. ARCHIVO DE JAVIER GALLEGO.

 “El valor submarino de la ría es incalculable, tanto biológico como arqueológico”, defiende el buzo ovetense, aunque afincado en Ribadeo, Javier Gallego. Cuenta que siendo un niño se inició en la pesca submarina y, muchos años después, cambió el fusil por la cámara y ahora disfruta dejándose sorprender por la riqueza del estuario. “Lógicamente, hay que saber y controlar las corrientes, pero la ría es un lugar seguro para el buceo”, añade este experimentado submarinista, además presidente del club de vela de Castropol. 

Resto de cerámica.

Resto de cerámica. ARCHIVO DE JAVIER GALLEGO.

Conoce bien los cañones de Arnao y apoya el proyecto que lidera la Federación Española de Actividades Subacuáticas (Fedas), junto con la Federación asturiana (Faspa), para convertir esta zona en un museo. “Es el sitio perfecto para un parque arqueológico: los cañones están a poca profundidad, en aguas claras, resguardados por la ensenada que hace de cortavientos y encima están en un roquedo, por lo que no se cubren con arena y están siempre a la vista”, razona el arqueólogo subacuático lucense Antón López. Es el responsable del equipo de patrimonio sumergido para el Norte de la Fedas y tiene grandes esperanzas puestas en este proyecto, que espera que pueda ser realidad en 2022.

Los cañones fueron descubiertos hace más de una década, pero fue en 2019 cuando la Fedas se interesó por este patrimonio. En esa fecha se firmó un convenio entre el Principado y la Armada para poner en marcha la carta arqueológica subacuática de la costa asturiana, y la primera actividad fue la visita a los restos de Arnao. López se sumó a aquella prospección y ahí nació este proyecto.

El primer paso es documentar bien las piezas –entre catorce y diecisiete según los buzos locales– y confirmar su origen. Aunque se especuló con que pudieran pertenecer a las fragatas “La Galga de Andalucía” y el “San Francisco”, hundidas en 1719, López cree que los cañones son posteriores, al menos de 1729, y que no están ligados a un pecio, sino que fueron arrojados al mar. Sin embargo, es todavía una hipótesis que deben confirmar.

Esperan presentar su plan este año y dejar la decisión en manos del Principado, que debe crear una figura de protección que dé cabida al parque. “La idea es que sea visitable de forma ordenada con personal formado. El objetivo es difundir esta riqueza y concienciar sobre la importancia de este patrimonio que no se ve”, precisa el experto.

Antigua vasija.

Antigua vasija. ARCHIVO DE JAVIER GALLEGO.

El arqueólogo asturiano Miguel Busto no puede estar más de acuerdo con López: “En la ría hay un patrimonio arqueológico muy importante, que es digno de conocerse y protegerse, y eso se hace a través del conocimiento. Debe cuidarse como si estuviera en tierra”. Busto está enrolado en el proyecto “Argos” que lidera el club de buceo ribadense “Illa Pancha” y que busca documentar toda la riqueza subacuática de la margen gallega de la ría. En 2019 presentaron la exposición “Lo que la ría esconde”, con fotos de infinidad de objetos hundidos, y ahora trabajan con la meta de crear un parque arqueológico subacuático enfrente de Arnao. Se ubicaría en la zona de costa lucense comprendida entre el puerto de Ribadeo y el faro de Isla Pancha.

El presidente del club lucense, Chema Sanjurjo, tiene claro que estos parques son fundamentales para preservar el patrimonio y evitar su expolio: “Están proliferando grupos de buceadores sin control y hay piezas que desaparecen y queremos evitarlo”. Es un enamorado de los fondos de la ría y quiere concienciar sobre su valor.

“Es mucho mejor ver las piezas “in situ” que en una urna; por eso queremos que se protejan los restos para evitar su pérdida y también para enseñar a los críos este valor”, señala este experimentado buzo, que defiende que una de la virtudes de este estuario es que se puede bucear todo el año. Unos y otros, además, están convencidos de que estos parques pueden ser un recurso turístico singular para la zona.

Castropol, con sus mayores

Publicado: 06/02/2021 11:43 por castropol en Noticias
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  En la foto, el concejal Julio Martínez, con el material recién llegado.

El Consistorio adquiere camas hospitalarias, andadores, sillas de ruedas y grúas, que cederá a las personas dependientes

T. CASCUDO

“Desde marzo, hemos visto que ha aumentado la demanda. Posiblemente se deba a que, a consecuencia de la pandemia, se da el alta a la gente un poco antes de lo normal. Esto es una sensación mía, pero lo cierto es que han aumentado las peticiones de este tipo de elementos”, precisa Martínez, que quiere que se corra la voz para que este material llegue a quien lo necesite y evitar un gasto adicional en los hogares. “La idea es que la gente sepa que este material está a su disposición, que lo soliciten, porque se concede a todo el mundo por el tiempo que necesiten. Además, se lleva hasta su casa. Es un servicio más que prestamos a los vecinos. Un andador puede ser más o menos asequible, pero las grúas o las camas no lo son tanto e igual no todo el mundo puede hacer frente a ese gasto”, añade.

El Consistorio ha afrontado esta compra con una subvención complementaria del plan concertado de Servicios Sociales, que permite a los ayuntamientos reforzar sus materiales durante la pandemia. El montante total de la ayuda han sido 36.000 euros, de los que 9.000 se han destinado a estos materiales. La aportación también ha servido para comprar artículos de protección frente al covid-19 para los servicios municipales, desde mascarillas o guantes a gel hidroalcohólico.

El edil de Bienestar Social explica que esta ayuda se suma a otras disponibles en el Consistorio. En este sentido, recuerda que, desde que estalló la pandemia, el Ayuntamiento habilitó una ayuda que consiste en el reparto de vales canjeables por alimentos entre las familias con menos recursos. Se hizo una primera edición con cargo a los presupuestos y la que está actualmente en marcha es gracias a una ayuda de Astilleros Gondán. Además, la plantilla del astillero hizo un donativo para sumarse a la campaña solidaria de Navidad por la que se recogen artículos de primera necesidad. Otro de los recursos de los que dispone el concejo es un ropero solidario, que ha vuelto a reabrir al público en las viejas escuelas de Piñera.

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Viento en popa en Castropol para dar a conocer la vela latina.

Una iniciativa vecinal busca dar a conocer un tipo de navegación que quieren que sea declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Javier Gallego, en el puerto de Castropol, vacío de embarcaciones en invierno.

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Once personas figuran en el acta fundacional de la denominada Asociación Cultural del bote de vela latina de Castropol, que está presidida por el empresario naval Álvaro Platero. El proyecto, que nace del Club de Vela local, ha sido presentado ya a la consejera de Cultura, Berta Piñán, y cuenta con el respaldo del gobierno castropolense. “La consejera nos indicó que es una idea que podría tener éxito. La vela en Castropol es muy importante, especialmente en época estival y hay una flota destacada”, defiende el Alcalde, Francisco Javier Vinjoy.

El presidente del Club de Vela y secretario del nuevo colectivo, Javier Gallego, defiende la importancia de estas embarcaciones que sustentan la navegación tradicional. Añade que en Castropol funciona el único astillero de ribera del Cantábrico que construye estos botes: Astilleros Pacho. Precisamente su responsable, Martín González está entre los integrantes del nuevo colectivo.

Calculan que el concejo conserva una flota cercana a las ochenta embarcaciones tradicionales

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Entre los planes de la nueva asociación está también crear una escuela taller que permita rehabilitar la flota local. “No se pretende quitar el trabajo a Martín, sino que no se pierda la tradición porque él es el último maestro”, añade Gallego. Calcula que en el concejo podría haber unos ochenta botes de vela latina, pero solo una veintena siguen saliendo al agua de manera periódica.

“En el total de la ría hay una flota considerable”, añade. Aunque el objetivo fundamental y por el que van a luchar es porque su candidatura reciba el visto bueno de la Unesco, tienen muchos más planes. Otro destacado es crear un museo de interpretación de la vela latina y también impulsar un parque arqueológico subacuático en la ensenada de Arnao. Aunque esta última iniciativa no está directamente ligada con la vela latina, sí con la idea de potenciar el turismo sostenible en el estuario fronterizo con Galicia.

El empujón que necesita la vela latina también requiere de una infraestructura portuaria en condiciones. La localidad castropolense de Figueras cuenta con un puerto deportivo que permite el abrigo de las embarcaciones, algo imposible en la villa de Castropol, que solo dispone de dos pantalanes de temporada que se retiran en invierno. “Sería interesante una infraestructura específica para estas embarcaciones”, dice el Alcalde.

Gallego se muestra más crítico y advierte “dejadez” en los responsables portuarios por la falta de atención que prestan al puerto de la capital de Castropol: “Parece que Asturias acaba en Figueras. Aquí solo tenemos dos pantalanes y eso, pese a tener un sitio natural estupendo para un puerto como es el muelle de La Punta, que proporciona abrigo todo el año”. El nuevo colectivo considera que cualquier mejora portuaria para Castropol deberá estar ligada a la vela latina, es decir, que se deben adaptar los pantalanes a estas embarcaciones, como ocurre en las rías gallegas donde también pervive la tradición.

Pegajosas redes sociales

Publicado: 23/01/2021 09:34 por castropol en Colaboraciones

La Nueva España » Cartas de los lectores »

18 de Enero del 2021 - Antonio Valle Suárez (Castropol)

A mis años empiezan a cansarme ciertas cosas. Por ejemplo las redes sociales con sus estructuras. Eso de estar todo el día, o unas cuantas horas, pendiente de lo que ocurre en Facebook, Whatsapp, Instagram y otros me está resultando cansino. Es más, a veces uno le da vueltas a la mente pensando... Pensando en si sería conveniente darse de baja de todos esos modernismos que, a cambio de ponernos al día con noticias de rabiosa actualidad, de facilitarnos a simple golpe de tecla la forma de hacer tal o cual cosa de tal forma, de escribir o contestar a los amigos particular o colectivamente, nos impiden, por ejemplo, poder leer con tranquilidad la prensa de papel, un libro, o hacer una caja nido ahora que pronto se repite el hermoso ciclo de la procreación de las aves. O para prolongar las tertulias en casa o con los amigos. O para preparar la tierra para el próximo huerto. O para meditar, o para escribir, o para cocinar... En fin, para hacer un montón de cosas que las modernas redes sociales nos impiden poder hacer robándonos cada vez más, sin que nos percatemos de ello, parte de nuestro precioso tiempo.

Todas estas meditaciones que llevaban un tiempo rondándome diariamente, incitándome a abandonar las redes sociales, se han ido al traste. Después de sopesar sus pros y sus contras han salido airosos los primeros, aunque con serias reformas. ¿Que cuál ha sido el motivo? Les cuento: Hace dos días, al regresar a casa de mi diario paseo, me percaté de que me había dejado mis gafas, con funda y todo, por el camino. Con tal pérdida, además de impedirme realizar mis cotidianas tareas, veía castigada mi pensión de un mes a más de la mitad de su importe. Ya sé que hay cosas muchísimo peores que perder unas simples gafas progresivas, pero como la mayoría de los pequeños disgustos generalmente afectan al individuo en proporción a su edad, pues el que les cuento a mí me preocupó profundamente, al menos por unas horas. Después, ya rehecho del golpe, publiqué a los cuatro vientos en las redes mi llorada pérdida. Pasadas menos de veinticuatro horas se me apareció el ángel de la guarda en forma de María Jesús, una señora a la que quedo eternamente agradecido ya que, después de ver el anuncio en Facebook, me llamó al teléfono indicado para comunicarme que había encontrado mis gafas. ¿Cómo me voy a borrar ahora de las redes sociales? ¿Y si vuelvo a perder mis quevedos? ¿Qué hubiera pasado si ella no estuviera en las redes sociales?

Pero a partir de ahora prometo administrar mejor mi tiempo para que me dé para más cosas de las que hasta ahora me daba. Las redes las tomaré como el vino, cada vez más en pequeñas dosis. Entre otras razones para poder leer el periódico de papel, del que siempre me gustó empezar por el final, disfrutando al tiempo de su tacto y de su inconfundible olor, lo mismo que le ocurre a mi querido amigo Juan, también asiduo lector de LA NUEVA ESPAÑA.

El extravío fue de gran provecho. No hay mal que por bien no venga, pues además de dejarme contento y espabilarme la guardia me agudizó el ingenio, ya que ahora las tengo en mi poder con su funda al lado, a la que le puse mi nombre y teléfono, por si las moscas...

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   En Castropol, tenemos una gran Biblioteca, fundada en 1922 pòr un grupo de universitarios. Llegó a tener 14 sucursales, desde el concejo de Vegadeo, al de El Franco. Hoy está dirigida por una gran bibliotecaria, muy activa y con muchas y buenas ideas. En 2022 cumple 100 años, pero la celebraciones comenzarán el 20 de octubre próximo, centenario de la publicación del manifiesto firmado por los fundadores. 

Homenaje literario junto a la ría del Eo

Publicado: 15/01/2021 10:41 por castropol en Noticias
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Una placa recuerda en Castropol pasajes de “Amarguras d’un viaxe”, considerada la primera obra publicada en gallego-asturiano, en 1920

En junio de 1920 el castropolense Ramón G. González publicó el que está considerado el primer libro editado en gallego-asturiano. Se titula “Amarguras d’un viaxe” y cuenta, en forma de verso, la historia de un marino que regresa de un viaje a Inglaterra y se encuentra con un fuerte temporal en la bocana de la ría del Eo. El Ayuntamiento de Castropol ha querido dejar constancia física de este aniversario y ha colocado en el paseo del muelle una placa que reproduce algunos fragmentos del relato, como el siguiente:

“A barra… taba a dous pasos;

lougo, a ría; dentro d’ela,

el puerto; pero ¡ah! n’a barra

a morte taba en espera:

alí fervían as olas,

chías de furia, famentas (…)”

El promotor de esta idea, que se suma al homenaje en vídeo que hizo en junio la biblioteca local Menéndez Pelayo, es el castropolense José María Llenderrozos, aficionado a la historia local. Propuso al Consistorio instalar la placa y preparó el diseño para el elemento cerámico, obra de Javier Cancio.

La cerámica incluye una rosa de los vientos y reproduce fragmentos del relato

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La placa incluye una rosa de los vientos con el Norte apuntando a la bocana de la ría y cuatro fragmentos extraídos del relato por orden cronológico. “Cogí varias frases formando una secuencia de lo que ocurrió y vi que era buen lugar colocarlo aquí”, precisa.

Cuenta Llenderrozos que le gustó el emplazamiento elegido por estar cerca de unas rocas, que se ven en bajamar y le venían como anillo al dedo para incluir un pasaje que homenajea a las antiguas mujeres del mar: “Debe a muyer d’un marino ser como as olas de brava; aguardar firme y serena, como os peñascos na playa”.

El autor de “Amarguras d’un viaxe” (cuyo nombre completo era Ramón García-Monteavaro y González-Travieso) dedicó en su día su obra a su alumno Vicente Loriente Cancio. Éste, poco después, en 1921, fue cofundador de la Biblioteca Popular Circulante, semilla de la actual Menéndez Pelayo, que ya trabaja en el programa para conmemorar su centenario.

Llenderrozos también promovió el pasado verano la colocación de otras ocho placas (obra de Javier Cancio) que recuerdan textos de tres escritores locales y que permiten dar un paseo literario por los miradores de la villa. “Son frases cortas relativas a Castropol o a la ría para que la gente se pare un minuto, y conozca un poco más de la historia del pueblo”, añade.

Publicado: 12/01/2021 10:18 por castropol en Noticias

Reclaman recuperar la fuente y el antiguo hospital de leprosos de Ferradal, en Castropol

La promotora de la iniciativa considera que sería un recurso turístico complementario del Camino de Santiago, que discurre a un kilómetro del lugar

“Este tramo del Camino del Norte, de La Caridad a Vegadeo, está abandonado y es el original. Si esto estuviera cuidado podría ser un reclamo y un complemento cultural para los peregrinos. Además, desde aquí existen unas vistas panorámicas como en pocos sitios”, defiende la castropolense, muy crítica con la señalización del trazado en puntos como Tapia, por donde discurre una variante de la vía original (deja Asturias por Vegadeo).

“Es una pena que no se le dé un uso a este lugar, porque es un sitio muy bonito con un montón de historia”, añade Silvia Cuesta, vecina de Las Campas, muy cerca de Ferradal. Juntas decidieron limpiar hace un par de años la fuente, usada en la época más reciente para abastecer a las viviendas cercanas. De este uso quedan todos los restos que la rodean, desde muros de ladrillo a uralitas que tapan el manantial y afean el entorno.

Cuesta muestra el estado de la antigua fuente curativa. | T. Cascudo

Cuesta muestra el estado de la antigua fuente curativa. | T. Cascudo

“Nosotras lo limpiamos como pudimos, pero había que hacer mucho más y quedaría muy bonito, pues la fuente está como en una especie de cueva”, apunta Cuesta. La fuente tiene forma de pila y se cree que fue esculpida en la misma roca. De hecho, se aprecia en la piedra el desgaste de apoyar los pies. “La fuente ahora no se usa para el abastecimiento, así que veo una oportunidad clara para actuar”, precisa Fernández, a la que le gustaría ver cumplida la ilusión de su padre. “Es bueno para todos, es patrimonio”, añade.

Aunque la malatería no está estrictamente en el Camino de Santiago, se cree que se eligió este enclave por la existencia de la citada fuente. Según figura en la propia web del Ayuntamiento de Castropol, la capilla en honor a San Lázaro se remonta al año 1432, aunque es posible que existiera desde el siglo XI. Se cree que el hospital de leprosos también se remonta al siglo XIII, aunque la primera documentación recabada es de 1432, según las fuentes consultadas por Fernández. Como hospital de leprosos, este espacio logró independencia foral y llegó a tener ganado y terrenos por la zona.