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Castropol, Pueblo Ejemplar de Asturias

Un nadador de Castropol cruza el Estrecho de Gibraltar y lo celebra «con medio sándwich de Nocilla»

 

El castropolense Diego Pérez completó los 15,1 kilómetros entre Tarifa y Punta Cires, en Marruecos, en algo menos de cinco horas

23 oct 2023 . Actualizado a las 12:40 h.

«Medio sándwich de Nocilla». Fue el capricho que Diego Pérez Iglesias (Castropol, 1986) se dio cuando se vio a punto de completar uno de los retos deportivos más legendarios. «Llevábamos tres años en lista de espera, y este enero al fin nos avisaron de que nos tocaba», explica todavía emocionado tras cruzar a nado en apenas cuatro horas y 48 minutos los 15,1 kilómetros del Estrecho de Gibraltar entre Tarifa y Punta Cires, ya en Marruecos.

Tras practicar fútbol y ciclismo de montaña en su juventud y aprender a nadar, «de aquella manera, por libre», en la playa de Arnao, su pasión por la natación no dejó de crecer desde que en el 2007 realizó un curso de socorrismo en Ribadeo. «Fui mejorando día a día y ahora, que llevo asentado años en Oviedo, soy entrenador en el Club Multideportes. Lo que más me gusta son las travesías, el mar abierto. Ya había hecho varias de 10.000 metros y junto a Javier Gutiérrez me animé a probar en el Estrecho de Gibraltar», cuenta. 

Un grupo de cuatro nadadores

Además de por su amigo, Diego se enfrentó al Estrecho de Gibraltar acompañado por los madrileños José María López y José Ignacio Donnay. «Chema es el hombre récord del Estrecho, lo ha cruzado 14 veces. Además, da visibilidad a la donación de médula y posamos junto a él por la causa», explica el deportista del Occidente asturiano.

 

Además de su amigo Javier Gutiérrez, lo acompañaron los madrileños José Ignacio Donnay y Chema López, el hombre récord del Estrecho, con 14 experiencias, que visibilidad la donación de médula.
Además de su amigo Javier Gutiérrez, lo acompañaron los madrileños José Ignacio Donnay y Chema López, el hombre récord del Estrecho, con 14 experiencias, que visibilidad la donación de médula. 

 

«Por seguridad vamos en grupo y llevábamos una zódiac desde dónde nos iban dando el avituallamiento. Hacíamos uno cada hora. Yo me llevé geles, fruta y agua. Y ya para el último avituallamiento tomé medio sándwich de Nocilla, a modo de recompensa», revela sobre las casi cinco horas de esfuerzo por los mares que unen Europa y África.

«Es la travesía más diferente y difícil que nunca he afrontado. Al mezclar el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo las corrientes cambian mucho. No hay dos cruces iguales. Y eso que tuvimos buen tiempo. Es una pasada ver barcos y animales al lado, sentir las olas. La verdad es que lo llevé muy bien. Al ser una competición larga, tiras a un ritmo cómodo que puedas soportar y todos teníamos un nivel parecido, excepto Javier que está un poco por encima», detalla sobre su aventura la pasada semana. 

Más cabeza que físico

Desde que recibieron la invitación de la Asociación Cruce a Nado del Estrecho de Gibraltar, Diego y Javier se prepararon a conciencia, «especialmente desde Semana Santa». «Entrenaba cinco o seis días a la semana, el 70 % en la piscina, al no tener mar en Oviedo, pero cuando podía iba a Luanco, Gijón y, cada 15 días, a Castropol», dice convencido de que el esfuerzo mental fue mayor que el físico. «La cabeza es la parte más importante», sostiene dispuesto a fijar nuevas metas.

Luz verde ambiental al plan para construir 84 viviendas en Castropol

"Somos un municipio excelente para vivir", dice el Alcalde de una actuación que ocupará 4 hectáreas y prevé 98 plazas de aparcamiento.

Vista general de la zona donde se proyecta la actuación. | T. Cascudo

Vista general de la zona donde se proyecta la actuación. | T. Cascudo

El Principado acaba de dar el visto bueno ambiental a una promoción inmobiliaria que construirá ochenta y cuatro viviendas en la capital de Castropol, uno de los proyectos constructivos más ambiciosos que se plantean en la localidad. La iniciativa ocupa cuatro hectáreas de terreno urbanizable dedicado en la actualidad a prados y terrenos agrícolas y que está contemplado en el Plan General de Ordenación como la zona de expansión de la villa castropolense.

"A nosotros nos parece bien que haya promotores interesados en el desarrollo progresivo de nuestro plan urbanístico. Castropol necesita vivienda y es un municipio excelente para vivir y con mucho que ofrecer", señala el Alcalde de Castropol, Francisco Javier Vinjoy. Esta actuación, a la que aún le quedan unos meses más de trámites, se suma a la que se está desarrollando tras la casa de cultura y que cuenta con treinta y cuatro viviendas disponibles. "No recuerdo ninguna época reciente en la que Castropol contara con tanta vivienda prevista sobre la mesa", expone el regidor, quien recuerda que también desde el Consistorio están negociando con el Principado la construcción de una veintena de viviendas protegidas en la villa.

La promoción, que incluye diferentes tipos de edificaciones, corre a cargo de las sociedades El Tesón de Castropol y Trío Procesos Constructivos. Ambas son titulares del 77% de los 46.876,81 metros cuadrados disponibles. También se ha contemplado la delimitación de 98 plazas de aparcamiento.

La Consejería de Administración Autonómica, Medio Ambiente y Cambio Climático dio luz verde hace unas semanas al informe ambiental estratégico del plan parcial. Se considera que la propuesta elegida “no tiene efectos significativos sobre el medio ambiente” de ahí que se descarte el desarrollo de una evaluación ambiental estratégica ordinaria, sirviendo con la simplificada. En el documento sí que se recogen algunos condiciones como los que impone Patrimonio, al estar la promoción en el entorno de protección del Bien de Interés Cultural Conjunto Histórico Villa de Castropol. En este sentido, las viviendas “deberán adaptarse al paisaje, topografía, entorno y cualidades paisajísticas y botánicas existentes, así como al carácter arquitectónico y visual del conjunto histórico de la villa de Castropol, preservándolos”.

A la derecha de la carretera N-640 se ubica la zona de la promoción.

A la derecha de la carretera N-640 se ubica la zona de la promoción. T. CASCUDO

Además se indica que “dada la fuerte pendiente del área y su elevación y cota respecto del conjunto histórico de la villa”, será necesario “justificar la solución que finalmente se adopte desde su integración en el entorno con un estudio de las visuales, presentación de levantamiento topográfico del ámbito y estudio de volumetría y alturas planteadas”.

Otro aspecto que se atiende en el visto ambiental es el hecho de la cercanía del terreno a la ría del Eo y que forma parte de la Reserva de la Biosfera Río Eo, Oscos y Terras de Burón. En este sentido y “con objeto de preservar los valores naturales de los espacios naturales protegidos presentes en las inmediaciones del ámbito territorial afectado” se exigen medidas de carácter preventivo como disponer de unas adecuadas redes de saneamiento o que en las  labores de ajardinamiento de la urbanización se empleen especies de vegetación autóctona. Los promotores tienen en cuenta la proximidad de la promoción al estuario y por eso tienen previsto construir en la zona de mayor impacto visual las viviendas unifamiliares con altura de planta baja y bajo cubierta

Castropol libera a media jornada a la edil de Cultura, que cobrará 1.300 euros

La oposición municipal, de PP y PSOE, desaprueba la medida y considera suficiente la liberación del Alcalde

Los de ediles de Castropol Avante Antón Martínez, Miriam Moya, Francisco Javier Vinjoy, Ana María Fernández y Julio Martínez el día de la investidura.

Los de ediles de Castropol Avante Antón Martínez, Miriam Moya, Francisco Javier Vinjoy, Ana María Fernández y Julio Martínez el día de la investidura. T. CASCUDO

El gobierno local de Castropol volverá a contar este mandato con dos liberados. A la liberación completa del Alcalde, Francisco Javier Vinjoy, se suma ahora la liberación parcial de la edil de Cultura, Miriam Moya. El primero percibirá 3.308 euros brutos al mes, mientras que la concejala y primera teniente de alcalde cobrará 1.392 euros brutos mensuales por una liberación parcial del cincuenta por ciento.

La liberación de Moya se aprobó en el Pleno ordinario celebrado hace unos días y tras varios intentos fallidos. El Alcalde, líder de la formación independiente Castropol Avante, intentó desde el primer momento sacar adelante la liberación de Moya, pero este mandato gobierna en minoría de cinco concejales, frente a los seis de la oposición (tres del PP y tres del PSOE). Ambos grupos veían bien la liberación del regidor (de hecho, se aprobó en agosto, en un Pleno extraordinario solicitado por los populares), pero se mostraron en contra de una segunda liberación y así lo expresaron con su voto.

"Absolutamente justa"

Sin embargo, en la última sesión plenaria no estuvo presente una de las ediles del PP (Lucía Prado), que ha renunciado a su acta por incompatibilidad laboral. Así pues, la oposición y el gobierno quedaron empatados a votos y el regidor usó su voto de calidad para sacar adelante la medida. Desde el PSOE tildaron la propuesta de "oportunista" al faltar un miembro de la mesa, sin embargo, el regidor recuerda que entre mayo de 2022 y mayo de 2023 en todos los plenos faltó alguna persona y no por eso dejaron de celebrarse. "Existe un concepto que es el de quórum, que se cumplía, así que el Pleno se celebró con absoluta normalidad y sin ningún tipo de oportunidad", señala Vinjoy.

El regidor considera "absolutamente justa" la liberación de Moya por las muchas carteras que asume en áreas "donde se están desarrollando proyectos de envergadura". "Miriam está haciendo un trabajo extraordinario y merece un reconocimiento. Su liberación es sumamente importante", añade.

 

Mapa de las costas de España y Francia de 1742.

Mapa de las costas de España y Francia de 1742.

La biblioteca de Castropol recupera el legado de Pedro G. Arias, el cantor del Eo

"Estaría agradecido y orgulloso", dicen sus nietos, promotores de la donación del valioso material, que incluye manuscritos originales

Por la izquierda, Juan Francisco Martínez García, Manuela Busto y Jesús Fidel Martínez García, en la biblioteca de Castropol. | A. M. Serrano

Ya se encuentra a la venta en La Tienda de Antonia en Castropol, el libro sobre el centenario de la Biblioteca Popular Circulante Ménendez Pelayo.

Ya se encuentra a la  venta en La Tienda de Antonia en Castropol, el libro  sobre el centenario de la Biblioteca Popular Circulante Ménendez Pelayo.

La Fundación Ría del Eo edita un libro con una selección de artículos del sacerdote Luis Legaspi, su gran impulsor. Se encuentra a la venta en La Tienda de Antonia y en la Peluquería Flor en Castropol, y en librerias de Vegadeo y Ribadeo.

El volumen recoge veintinueve crónicas sobre "sucesos, hechos y anécdotas" de Castropol en las que el religioso, fallecido en 2017, exhibe un estilo "directo, afilado y honesto"       

Ovidio Vila con el libro, delante de la casa donde vivió Luis Legaspi.

Ovidio Vila con el libro, delante de la casa donde vivió Luis Legaspi. T. CASCUDO

"Crónicas contra el olvido" recopila veintinueve artículos y crónicas en las que el sacerdote castropolense Luis Legaspi Cortina (Castropol, 1924- Oviedo, 2017) diserta sobre los más variados temas con su estilo "directo, afilado y honesto". El libro ha sido editado por la Fundación Ría del Eo, que salda una deuda con quien fue, en 2008, el impulsor de este colectivo de carácter cultural y religioso que tiene su sede en Castropol.

"En el compromiso de la Fundación Ría del Eo con Luis Legaspi, su creador, y con la historia y cultura de Castropol, hemos recopilado sus más destacados escritos, que podrían formar parte de la crónica de esta comarca y de la vida de su autor. Son pequeños escritos a modo de crónicas, presenciales en su mayoría, que, en un lenguaje informal, más literario que historiográfico, nos acercan a sucesos, hechos y anécdotas sucedidas en Castropol y a lo largo de una vida muy viajera, comprometida y generosa", señala, en el texto que introduce el libro, el presidente de la entidad y ahijado de Legaspi, Félix Caicoya. Según explica, la denuncia era la pretensión más notable de los escritos del religioso, que fue entre 1958 y 2004 delegado de misiones de la Diócesis de Oviedo. "Denuncia de los abusos y desastres urbanísticos y medioambientales, muy especialmente los destrozos sufridos en su querida ría del Eo, de los equívocos e incumplimientos de los políticos. Le preocupó muy especialmente el olvido o el desinterés por algunos hombres ilustres de la comarca", señala.

La fotografía realizada por Miki López en 2013 que ilustra el libro.

La fotografía realizada por Miki López en 2013 que ilustra el libro. MIKI LOPEZ

Cuenta el vicepresidente de la entidad, el castropolense Ovidio Vila, que desde el fallecimiento del párroco, en 2017, la entidad tenía en mente la publicación de un libro que recopilase sus numerosos escritos. Algunos de ellos fueron publicados por LA NUEVA ESPAÑA y otros muchos repartidos por el propio Legaspi entre amigos y conocidos. Con ayuda de un ciclostil casero hacía las impresiones en su casa de Castropol y las distribuía durante sus estancias en la localidad. Amantes de la historia local como el propio Vila o Javier García Herrero guardaron muchos de aquellos folletos en los que Legaspi disertaba sobre los temas más variados y ahora, junto a la bibliotecaria castropolense Manuela Busto y Félix Caicoya, se han ocupado de rescatarlos del olvido.

"Llevamos varios años trabajando en este proyecto, que ha sido laborioso porque primero hubo que seleccionar y después digitalizar los textos", cuenta Vila, que considera que a Legaspi le habría gustado ver sus crónicas editadas en formato libro. Se ha hecho una tirada inicial de 250 ejemplares y la presentación del trabajo, que ya está a la venta, será el jueves 10 de agosto en la Casa de Cultura de Castropol dentro del programa de actividades culturales que cada verano promueve la Fundación Ría del Eo. Además, el libro lleva en portada una imagen de Luis Legaspi realizada en 2013 por el jefe de Fotografía de LA NUEVA ESPAÑA, Miki López.

Vila revisando el libro en el centro de Castropol.

Vila revisando el libro en el centro de Castropol. T. CASCUDO

Los veintinueve escritos van divididos en cuatro bloques temáticos. El primero está dedicado a los personajes "castropolinos", el gentilicio que a Legaspi le gustaba usar para referirse a los vecinos de Castropol en lugar del oficial, que es castropolense. En el segundo se incluyen textos que hacen referencia a la historia local. El tercer bloque lleva el título de "Siempre Castropol" y el cuarto recoge sus textos más personales. "Crónicas contra el olvido" incluye también, a modo de introducción, algunos textos referidos a la personalidad de Legaspi y que firman Félix Caicoya, Ángel Aznárez, Antonio Masip, Miguel Ángel Serrano, Javier Gómez Cuesta y Manuela Busto.

Precisamente, el artículo de Masip, firmado en 2017 y donde define a Legaspi como "alma generosa", pide a la Fundación Ría del Eo que se anime a editar "un librito" con los trabajos de Legaspi "donde se espigasen sus pensamientos de castropolino irredento". Desde la entidad definen al párroco como una persona "de una gran cultura, observador crítico e insumiso, amante de su pueblo natal y de su comarca, de sus gentes y de la naturaleza" e invitan a adentrarse en este trabajo que revive literariamente al sacerdote castropolense.

Además del acto de presentación del libro, la Fundación Ría del Eo programa dos conferencias. La primera será el viernes 4 de agosto y correrá a cargo de Javier Cancio-Donlebún, quien disertará sobre la vida del almirante Gonzalo Méndez de Cancio en el cuarto centenario de su fallecimiento. El cierre del programa estival será la conferencia del coronel Álvaro Díaz Fernández, que dirige la Academia de Infantería de Toledo y que hablará sobre la organización y capacidades de las Fuerzas Armadas.

Castropol vuelve a disfrutar de sus fiestas de Santiago tras trece años de ausencia

"Es una cita modesta que hacemos para pasar un día diferente y que haya algo de ruido por el pueblo", señalan los organizadores

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En imágenes: Así fue la salida de cabezudos y gigantes con motivo de las fiestas de Santiago, en Castropol T. CASCUDO

Nada menos que trece años llevaba la villa de Castropol sin festejar por todo lo alto a su patrón, Santiago Apóstol. "Es una fiesta modesta que hacemos un grupo de cinco personas con la idea de pasar un día diferente y que haya algo de ruido por el pueblo", dicen desde la comisión organizadora de unos festejos que comenzaron este lunes con la tradicional salida de cabezudos y gigantes y que hoy vivirán su "día grande". La ruta, por el centro de la villa, contó con la participación de un buen número de vecinos y visitantes.

A las doce en punto comenzaron a asomar los gigantes por la puerta trasera de la Casa de Cultura de Castropol, donde se guardan las máscaras. El desfile continuó haciéndose pese a que se dejaron de organizar fiestas al uso. Sin embargo, la pandemia terminó por apagar cualquier celebración de Santiago Apóstol. "Es una alegría que vuelvan a salir", comentaba una vecina mientras no dejaba de fotografiar a los cabezudos que hicieron las delicias de los más pequeños repartiendo caramelos.

Ambiente, ayer, en una de las calles que atravesó el desfile.

Ambiente, ayer, en una de las calles que atravesó el desfile. T. CASCUDO

La comitiva recorrió las calles del centro de la localidad hasta llegar al Ayuntamiento. Un grupo de cinco músicos de la Banda de Gaitas El Penedón se ocupó de amenizar el desfile. El director de la banda, Luis Feito, cuenta que, por respeto a la tradición, decidieron emplear gaitas y percusión tradicional, y no los modernos instrumentos de la banda: "Las bandas no existían antes, se trata de respetar la tradición", indica.

La recuperación de los festejos se ha hecho esperar, ya que fue en 2020 cuando se constituyó la actual comisión con idea de recuperar la celebración. Sin embargo, la pandemia se cruzó en su camino y no ha sido hasta ahora cuando han podido poner en marcha su plan. Aunque las últimas fiestas se celebraron en el muelle, este año se ha planteado un cambio de ubicación al campo de La Paloma. "Es un sitio bárbaro", defienden los promotores. La propuesta ha sido acogida con buenos ojos por los vecinos que, además, han cedido un terreno junto a La Paloma para el aparcamiento de los vehículos.

Macondo revive en la biblioteca de Castropol

Mónica Márquez Veytia, Conce Isla, Esther Pacheco Dickinson y Noemí Gallego realizan una performance de homenaje a "Cien años de soledad" en el acceso al centro cultural

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Así es la exposición "Macondo 100", que transforma la escalera de la biblioteca de Castropol T. C.

"Macondo 100" es el título de la performance que las artistas Mónica Márquez VeytiaConce IslaEsther Pacheco Dickinson Noemí Gallego han realizado en la escalera que da acceso a la biblioteca popular circulante Menéndez Pelayo de Castropol. Es un homenaje al realismo mágico y al universo creado por Gabriel García Márquez en "Cien años de soledad" que, además, enlaza a la perfección con el recién conmemorado centenario del centro lector castropolense. La propuesta se puede visitar hasta el 12 de agosto.

Cuenta la bibliotecaria, Manuela Busto, que la idea partió de Mónica Márquez, que es usuaria del centro y asidua visitante de Castropol. Ella contactó con las otras tres artistas para poner en marcha esta performance que se inspira en la escalera del "59 Rivoli", un espacio expositivo de París. Cuentan las promotoras que el Rivoli era un edificio abandonado en pleno centro de la capital francesa que un grupo de artistas urbanos convirtió en espacio alternativo para trabajar. Explican que cuenta con una "maravillosa escalera" que se interviene artísticamente de manera constante y algo parecido han querido hacer con la escalera de la Casa de Cultura de Castropol, que da acceso, en la segunda planta, a la biblioteca.

Manuela Busto en la escalera de la biblioteca.

Manuela Busto en la escalera de la biblioteca. T. CASCUDO

"Cien años de soledad" cuenta la historia de la familia Buendía, que echa raíces en la localidad de Macondo. Ahora este "Macondo 100" recrea algunos de los enclaves del libro como la tienda de Melquiades, que se ha instalado en el recibidor del espacio cultural castropolense o el salón de té de Doña Úrsula. "La escalera de la Casa de los Buendía es la instalación principal que sirve de hilo conductor de toda la performance", cuentan las artistas en el dossier de la muestra. Dicen que su objetivo es "sorprender al visitante" y también mostrarle "de una manera novedosa, divertida e inusual, los conceptos literarios del realismo mágico latinoamericano".

Literatura en los balcones de Castropol, "hospitalidad" y más vínculos entre Asturias y Ávila gracias al Foro Comunicación y Escuela

El proyecto educativo del instituto Elisa y Luis Villamil de Vegadeo favorece el vínculo entre Burgohondo y Castropol y saca a la calle la poesía: "ahora que se habla de una crisis en la educación, este podría ser el camino"

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Castropol vive la poesía desde los balcones ANA M. SERRANO

El Foro Comunicación y Escuela, proyecto del instituto Elisa y Luis Villamil de Vegadeo, se acerca cada vez más a la sociedad. El impulsor de esta iniciativa educativa pionera en Asturias, Luis Felipe Fernández, acercó en el último a dos concejos que comparten ruralidad: Castropol y Burgohondo, de 3.800 y 1.200 habitantes respectivamente, y lo hizo a través de la literatura. Los balcones de Castropol lucieron poemas de los autores Miguel Ibáñez, Dalia Alonso y María José Fraga, que participaron en una visita especial que pone el foco en los proyectos interesantes que se hacen en lugares no urbanos. Fernández aclaró que la actividad "profundiza en la vinculación Ávila-Asturias surgida hace 24 años, y dentro del Aula “Aurelio Delgado Martín” creada en 2018, aquí en Castropol, para mantener precisamente viva la llama de esta relación que en 2024 cumplirá un cuarto de siglo".

 Los actos empezaron en la histórica biblioteca de Castropol, donde Luis Felipe Fernández ahondó en dos ideas y detalló que Burgohondo es el lugar donde nació Aurelio Delgado, persona que está detrás del vínculo del Foro con Ávila. Una, "hoy más que nunca cabe reivindicar que el medio rural, además de apoyos, necesita afectos, que se reconozca lo que significamos, que se nos escuche, que se nos atienda, y que se pongan en valor nuestras actividades, de manera preminente las que están relacionadas con el mundo de la cultura". Y dos, "debemos apostar porun modelo de centro educativo en el medio rural que sea capaz de asumir una posición de liderazgo también en el terreno cultural y social para transformar el territorio en el que se asietan".

El hermanamiento entre ambas poblaciones y provincias es para Fernández una señal especial. "Toda esta filosofía de relación con la comunidad actúa contundentemente como un factor de cambio social y contribuye al desarrollo de toda la colectividad", dijo. Los asistentes, entre los que se encontraban alcalde de Burgohondo, Francisco Fernández, por el concejal de Cultura, Jorge Fernández y la bibliotecaria, María Blanco, además de los alcaldes de Vegadeo y Castropol, César Álvarez y Francisco Javier Vinjoy, respectivamente, cumplieron con el programa y visitaron la biblioteca de Castropol y el Ayuntamiento. Lo más emotivo fue la lectura, a cargo de los autores, de los poemas que se mostraban en los balcones de algunas viviendas de la localidad.

El edil de Cultura de Burgohondo se sorprendió con el entorno y la localidad y aprovechó la ocasión para felicitar a los protagonistas del Foro Comunicación y Escuela. También indicó que este viaje y hermanamiento "es positivo para promocionar nuestro certamen internacional de poesía Luis López Anclada". Los poetas también estuvieron encantados. Miguel Ibáñez destacó "la hospitalidad y la calidad humana" de los protagonistas y de Castropol y loó el trabajo de Luis Felipe Fernández "porque ahora que se habla de la crisis de la enseñanza, este modelo educativo puede ser el camino correcto", dijo.

 

¿Las guerras irán con nosotros o solo afectarán a otros?

9 de Junio del 2023 - Antonio Valle Suárez (Castropol)

El Homo sapiens tiene el destino del mundo en sus manos y encima es maligno, frágil e indefenso. Aunque piense todo lo contrario e intente justificarse cubriéndose de engaños, disimulos y presunciones. Y si no, amigo lector, métete en las hemerotecas y podrás ver en sus andanzas al todopoderoso presidente de los EE UU de América, Joe Biden, dando un traspié antes de salir a trompicones agarrándose a la barandilla de la escalerilla de su jet tratando de mantener el equilibrio para dar la impresión de seguridad y fortaleza ante el mundo entero que lo está viendo. O al presunto debilitado estado de salud de Vladimir Putin, tan bien ocultado por su séquito protector y por él mismo disimulado, marcando paso marcial con su brazo derecho pegado al cuerpo cual pistolero presto a desenfundar. O al chino Xi Jinping, erguido como un varal, dando la impresión de solo estar preocupado por mantener el pulso en la calle y fuera de ella. Al presidente Sánchez, a la presidenta Ayuso, y demás gobernantes y opositores. A los directores generales y presidentes de bancos, cajas y grandes trusts. A los mandatarios de los demás países, así como al resto de humanos colocados por el orden que se nos antoje. Eso sí, entre todos no puede faltar mi amigo el pesado jubilado Bras Silva.

Todas estas observaciones parecen indicar que el hombre vino al mundo sin humildad, para perpetuarse acompañado de su incombustible soberbia por los siglos de los siglos. Soberbia que adquiere con rapidez, cual dios de turno, y que solo va soltando a base de los correctivos que le da la vida sobre su propia piel.

Deduzco lo expuesto después de oír hoy en A Ribeira a mi amigo jubilado, Bras Silva. Bras, apoyado en la barandilla de la dársena, mirando fijamente a la Berlinga que crece de día en día y que casi permite llegar a pie hasta el mismísimo Castropol. Bras, dijo a los pocos allí presentes (el muelle cada vez está más desierto) que quisimos oírlo:

“Dicen los que saben que el primer antecesor de todos nosotros, el llamado Khoisan, surgió en África hace unos doscientos mil años, allá por una región de la Botsuana de los elefantes aquellos, ¿os acordáis?... El personaje aparecido nos hace ver la historia que surgió después de un proceso evolutivo de millones de primaveras. Esa descomunal longevidad trasmitida de generación en generación desde su aparición sobre la faz de la Tierra le permitió contemplar las obras por él inventadas, que no pararon de surgir desde entonces hasta nuestros días, haciéndole ello hincharse y dar golpes de pecho de orgullo y poder reflejado en la cara de sus semejantes, igual que su pariente el gorila. Sin embargo, su mente colosal no parece estar preparada para creer y admitir un balance real y positivo de su paso por la Tierra. A día de hoy su modus vivendi, diseñado en su cerebro, parece ir a piñón fijo igual que siempre. Si se tomase la molestia de mirar hacia atrás, probablemente su manera de proceder le inquietaría y su comportamiento y consecuencias serían distintos. Le empujarían a ser mejor para sus semejantes con los que convive y, como consecuencia, mejor para él, para que su conciencia se quedase más relajada. Afecta ese ego más a la parte de esos mortales que nos toca vivir en la zona terráquea que denominamos “El Mundo Rico”. El de mejor nivel de vida, el de los que están situados en el más arriba y mandan moviendo soterradamente los hilos a su antojo respetando solo lo justo, al filo de la ley, la justicia y los fines sociales y económicos de los demás para enriquecimiento propio. Esa rica época que empezó a contar y a crecer a marchas agigantadas para muchos poco a poco desde hace más de setenta y cinco años, coincidiendo con el final de la Segunda Guerra Mundial, y haciéndolo ahora a toda velocidad para llegar a la riqueza sin sopesar los medios.

Téngase en cuenta que actualmente las actuales guerras no son muy grandes (la mayúscula hoy es la de Ucrania); además de ser menos numerosas que las libradas en el siglo XX. Sin embargo todos los países, ricos y pobres, se empeñan en invertir cada vez más en armas. Será para defenderse o persuadir a la guerra para que no se acerque, o para enriquecerse los que producen esas máquinas de matar. No lo sé... Lo cierto es que las confrontaciones generan cada día más pobres y, al mismo tiempo, más ricos. ¡Qué controversias!

Nosotros, los humanos, mal que nos pese, todo parece indicar que llevamos encerrada dentro de nuestros genes a la peor de las alimañas. Ese bicho no duerme, está en acción siempre, sin parar, al acecho. Lo hace de la mano del hombre desde que puso su pie sobre la Tierra. Surge de repente y cuando menos se le espera para destruirlo todo a su paso. Impulsado por causas promovidas por envidias, acumulación de poder, riquezas, razones ideológicas, políticas étnicas, religiosas, territoriales; promovidas muchas veces a base de bulos mezclados con falsos testimonios o sabe Dios qué. Pero tanta responsabilidad tiene el que lanza misiles como el que deja caer bulos.

Dicen que el monstruo de la guerra surgió por primera vez hace unos diez mil años... Casi nada. Y desde entonces sigue entre nosotros campando a sus anchas, dale que te pego y sin parar procurando hacer el mayor daño posible. Ya pensando en la siguiente confrontación antes de terminar con la anterior. Cuando nos parecía que la alimaña de las confrontaciones no volvería a visitarnos en nuestra rica Europa, pues craso error. Ahora la tenemos encendida a la puerta de nuestras casas, masacrando a muchos e enriqueciendo a pocos.

¿Cómo es posible que la mayoría de nosotros estemos solo a lo nuestro. Tan panchos, mirando para otro lado, a nuestro ombligo, o a nuestro swing; haciendo oídos sordos para tratar de no ver ni oír las consecuencias sembradas por la guerra con sus explosiones, al tiempo que seguimos protestando y quejándonos constantemente por todas las pequeñeces que nos rodean por muy irrelevantes que estas sean y aunque ni siquiera nos afecten en nada?

Y lo peor de todo esto es que no hace falta pensar mucho para saber lo que traen las hostilidades: Siempre acompañadas de hambre, desgracias, miserias, sacrificios, abusos e injusticias y algún que otro invento nuevo para llevarnos a más progreso no falto de beneficios, faltaría más.

Pero las guerras no van con nosotros. Las miserias, inseguridades, abusos e injusticias, subdesarrollo y generaciones perdidas, que traen de la mano, no son compensadas con los inventos que surgen, pero no nos afectarán ya que aquí no llegarán nunca. Y, si llegan, solo afectarán a otros que no somos nosotros...”.

Callados, nos quedamos escuchando en la cabeza el run run de Bras, del que creo que todos los allí presentes, por mayores y sensibles y no por otra cosa, no hemos perdido ni ripio. Después, pensativos, casi sin despedirnos de él, cada uno tomamos nuestro camino de vuelta a casa, con expresión triste y con la cabeza ocupada, quizá dándole vueltas a su diatriba... ¿Estará a punto de estallar una gran conflagración que se lleve por delante a millones de personas, para que las que queden puedan vivir felices unos años más hasta que el ciclo se repita? O, a lo mejor, ¿las guerras irán con nosotros o solo afectarán a otros?