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Castropol, Pueblo Ejemplar de Asturias

Manuel Viego parroco de Castropol.

«Al encontrar a Dios me dijeron que igual me había sentado mal un tripi»

8 comentarios

Ovidio Vila. -

Carol, creo que no lo conoces, si no opinarías de otra forma.

Carol -

Me parece que cogió una postura comoda... Cuando ya no tenía salida laboral, dinero se mete a la iglesia... Como el que va a ejercito para tener trabajo. Creo que se ríe. No le creo por muchas razones.

Un Castropolense -

Bien por nuestro cura. Y además es del Spoting.

Ana Mª Morán Ares -

A mí, particularmente, me parece que más que valiente, me resulta de lo más natural que cuente sin temores su experiencia vital. Como dice el refrán, "Dios escribe recto en renglones torcidos" y pienso, como creyente, que su vida y circunstancias no son ni más ni menos ,que las que tenía que tener y pasar para encontrar en su camino a Jesús.A veces lo encuentras en la enfermedad o en situaciones de dolor, como cuando pierdes a seres queridos y de repente, decubres que no estás sólo. La experiencia en esta vida, no es aquello que vives sino de lo que aprendes y estoy segura de que lejos de lo que se pueda pensar, el haber sido adicto a las drogas no es una desgracia, sino un duro camino que le llevó a la luz, a descubrirse a sí mismo y a Dios. Para que luego digan que hoy en día no hay milagros! los hay, y sólo hay que abrir un poco los ojos del corazón para verlos! Un saludo desde Extremadura.

Carmen García -

Yo tambien doy mi enhorabuena a Manuel y a las parroquias que cuentan con sus servicios.

Antonio Murias Vila -

Me inclino ante la valentía y la coherencia de este sacerdote con cura de las almas de un lugar por mí tan querido como Castropol. Y la admiración se hace extensiva a la claridad de su expresión y a la brillantez de su sintaxis: lo que bien se concibe, bien se dice ... y dice mucho bien de uno.

No me resisto a recordar a Baudelaire ("Âme curieuse qui souffres / Et vas cherchant ton paradis", ex "Épigraphe pour un livre condamné"), quien en "Les Paradis Artificiels", en el que recuerda a Thomas de Quincey, otro mago de las letras, y a Edgar Allan Poe (de quien hizo la más perfecta de las traducciones), y empieza tratando "del vino y del hachís comparados como medios de multiplicación de la individualidad". Y ahí, un párrafo importantísimo (traducción libre mía): "He pensado con frecuencia que si Jesucristo compareciese hoy en día en el banquillo de los acusados, hallaría algún Fiscal que demostraría que su caso´conllevaría agravante de reincidencia. En cuanto al vino, reincidencia diaria. Y cada día reincide en sus beneficios. Es sin duda lo que explica el encarnizamiento de los moralistas en su contra. Y cuando digo moralistas, quiero decir seudomoralistas fariseos".

Espero que Don Manuel Viego siga muchos años con nosotros en este paraíso (que ni se artificial ni mucho menos fiscal) del Eo astur.

Desde Barcelona, a 21 de abril de 2009.


LU -

Me uno a la felicitación de Ovidio.Este cura con su sencillez y buen hacer nos está devolviendo a muchos la ilusión para volver a la iglesia.Espero que esté mucho tiempo entre nosotros para continuar su labor.

Ovidio Vila -

Este cura, ha demostrado que es un valiente además de honrado y buena persona. Merece todo mi respeto y desde aquí quiero expresarle mi mas sincera enhorabuena.