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La paz no avisa cuando se va

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19 de Marzo del 2026 - Antonio Valle Suárez (Castropol)

Nos hemos acostumbrado a la paz como quien se acostumbra al aire, sin pensar en lo que ocurre cuando falta. Y ese es el error. Porque la paz no hace ruido, no ocupa titulares... y por eso mismo se vuelve invisible, hasta que desaparece sin avisar.

La guerra no es estrategia ni geopolítica. Es el cabalgar de los cuatro jinetes de la Apocalipsis, repartiendo hambre, miseria, tristeza, violaciones, robos, intereses, injusticias, impotencia, ciberataques y atentados. Es el derrumbe de todo lo que creemos seguro. Donde hay guerra no hay debate, ni derechos, ni futuro. Solo imperan el miedo, el silencio y la pura supervivencia entre tinieblas. Creo que no exagero, amigo lector. Si lo dudas repasa la historia, que no es difícil el poder hacerlo hoy día. Y si quieres buscar un escenario que, aunque ficticio, nos meta en la realidad, puedes ver "El pianista", una película donde el atronar de la guerra nos lleva a una salvaje realidad.

Mientras aquí discutimos en un bar o protestamos en la calle, en otros lugares el hospital es un blanco, la escuela un recuerdo y la infancia un lujo extinguido. Allí, una sirena no avisa, condena. Allí, la vida cotidiana no se organiza, se improvisa entre ruinas. Esa es la diferencia brutal entre vivir y resistir.

La paz no es un derecho garantizado. Es un equilibrio frágil, casi caprichoso, que puede romperse por decisiones de unos pocos y pagarse por la inmensa mayoría. Basta una chispa, un conflicto mal medido, un interés disfrazado, una ambición sin freno de uno o varios locos que emergen de repente, para que todo salte por los aires en mil pedazos. También puede ocurrir aquí. Sí, aquí mismo.

Conviene decirlo claro, sin adornos. La guerra siempre lo destruye todo..., salvo a quienes la impulsan desde lejos beneficiándose de ella. Los demás solo heredamos miedo, pérdidas y silencio.

Y cuando llegue, porque la historia insiste, no aprende y se repite, ya no servirá lamentarse ni decir que no la hemos visto venir.

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