En el mes de Julio, como no, eran noticia las fiestas de Santiago, los días 24 y 25. Los pasacalles con los Quirotelvos, eran muy madrugadores: a las 7 despertaban al vecindario. Bailes en el Casino para los socios y verbenas en el parque, a cargo de la banda de música y el cuarteto local. Un número importante,  eran las regatas a las cinco de la tarde y también con la música de la banda: barlotes (embarcaciones de pesca) a seis remos y botes con cuatro remeros y patrón (uno de estos, Pedro G. Arias):

 “Villa de buenos marinos, le embelesa desde siglos

el horizonte marino, la regata y regatear”

 Al terminar las regatas y de nuevo en el Casino, además de teatro, “asalto” hasta el anochecer.

 Metidos ya en el mes de Agosto, leemos un breve artículo de Pedro Penzol en el “Castropol”, al regreso estival de su “exilio” inglés y dedicado a su añorado pueblo. Copio un párrafo, donde se refleja una mirada a la vida local: “Aquí hay reposo, espacio para soñar y soñadores: literatura, músicos y pintores, cultura estética y refinamiento ¿Hemos de lamentar pues, que en pleno siglo XX, perduren tan bellas virtudes?”

Y... como estuvo de actualidad, debido a la última película de Amenábar “Mientras dure la guerra”, de paso comentar, que Penzol años más tarde, de regreso a Leeds, se acercó hasta Hendaya, para ver a Miguel de Unamuno y allí recogió su firma en uno de los libros del peculiar y polémico profesor bilbaíno, que todavía podemos ver en la Biblioteca. El encuentro quedó recogido en unas líneas que Penzol dedicó a ello, en su momento.

 Desde Avilés, se lamentan del triste olvido hacia Claudio Luanco, homenajeado junto con su hermano J. Ramón el pasado verano aquí en Castropol, como ya sabéis. Hecho ocurrido en la inauguración del teatro Palacio Valdés, del que había sido gran impulsor inicial del proyecto, al igual que lo fue en su momento, de las fiestas del Bollo.  Como sabéis,  allí desarrolló la mayor parte de su vida profesional,  como médico.

 Y de nuevo, sigo con fiestas: las de San Roque, los días 12, 15 y 16 de Agosto. Cabezudos,  teatro, verbenas en el parque y fiesta en el prado próximo a la capilla del patrón, con la música, por supuesto,  de la banda y el cuarteto los Quirotelvos.  A las diez de la mañana (una hora un tanto extraña para nosotros), había también procesión desde la iglesia hasta la capilla, misa y regreso a la villa.

 En pleno verano, son noticia los  escándalos y problemas en la llegada de los automóviles de línea, entre los mozos de equipajes y los lancheros, para ir a Ribadeo.  Se producen abusos en los precios. Los barqueros gallegos, ya eran los “Bustos” en aquella época, algunos de cuyos descendientes muchos conocimos en el mismo oficio y en el último tercio del pasado siglo, cuando también desapareció el “pasaje” en la ría.

 Finalizo el mes de Agosto, tomando nota de un artículo publicado en “Las Riberas del Eo” y que reproduce nuestro “Castropol”, donde se da cuenta de un grandioso proyecto para la ría, por donde se daría salida a los carbones de Villablino, así como al hierro y los productos de los altos hornos proyectados en la comarca del Bierzo, que llegarían utilizando el futuro tren Bierzo-Ribadeo. Se habla también, de construir 10 o 12 cargaderos para barcos como mínimo de 15.000 Tn.  ¡¡¡Casi nada!!!

 En el mes de Septiembre, surgen problemas con la construcción del FFCC Ferrol-Gijón: se pide que los 10 millones presupuestados, se inviertan ya en la obra.

 Estamos en Octubre   ¡¡Qué fatal coincidencia con lo actual!!    Se detectan varios casos de viruela en los cuatro pueblos de la ría. Un médico de Ribadeo, solicita vacunas a Madrid para distribuirlas en la zona. Esta parienta del Covid-19, también es viral, muy contagiosa, con alta letalidad y de propina, causa importantes secuelas, como la ceguera, en algunos casos.  Ante la preocupante situación, el decenal “Castropol”, publica unas instrucciones para aplicar la vacuna: se pondrían dos en cada brazo, practicando tres pequeños rasguños superficiales en la zona alta del mismo,  próxima al hombro, que se cruzaban  con otros tres, utilizando para ello una lanceta, que se esterilizaba en agua hirviendo. Por último, se untaban con la vacuna las zonas rasgadas.

Aunque la vacuna se había creado unos cien años antes, se calcula que todavía en el pasado siglo, murieron unos 300 millones de personas.  Afortunadamente, la viruela se consideró erradicada en 1980.

 También fue noticia, el nombramiento del castropolense Marcelino Menéndez, capitán de la mercante, como responsable del cargadero de mineral de Ribadeo, que estaba situado al lado del Puente de los Santos, en la zona conocida como Puerto Estrecho.

 La revista “Razón y Fe”, de Madrid, muy conocida en el mundo de la ciencia y de las letras, recoge un breve comentario del librito “Amarguras d´un viaxe” de Ramón G. González, del cual ya se dió cuenta aquí.

 Y ahora, otra noticia, que yo al menos desconocía: la apertura de una nueva línea de autos desde San Esteban de Pravia a Vegadeo, conocida como “Los Occidentales”.

 En el mes de Noviembre, el día 26 al mediodía, se registra un terremoto en Castropol. Los vecinos salen a los balcones, muy asustados por las dos sacudidas.

 Llegamos así, al último mes de este año 1920.  En el ambiente se percibe un gran malestar entre los fumadores, debido al gran escándalo que se extiende por todo el país y causado por el abuso  llevado a cabo por Tabacalera. Faltan labores de la Península y se acusa al monopolio estatal de dar preferencia a la venta de cientos de millones de cajetillas exóticas, que se  compraron en el desecho de la guerra (el primer conflicto mundial había terminado a finales de 1918). Cuando lo habitual venía siendo, era dar preferencia al tabaco nacional. Detrás de esta colosal operación, se encontraban varios espabilados que habían negociado enormes cantidades a precio muy reducido, con el necesario concurso de los responsables de Tabacalera en aquel momento, para darle salida.

    Y, termino como empecé: con el alcalde.  En este mes de Diciembre, se produce una grave avería en la pequeña presa que suministraba energía eléctrica a la villa. Y como el problema iba a durar bastantes días, a Jerónimo Méndez de la Torre, no le quedó más remedio que volver al acetileno, para que las calles no estuviesen en total penumbra, precisamente cuando las noches eran más largas. Castropol disponía de alumbrado público eléctrico, desde Abril de 1909.

  Jerónimo Méndez de la Torre fue alcalde en dos períodos: 1918/1924 y 1930/1931. Nuestro concejo tenía hace un siglo, unos 7.000 habitantes, el doble que ahora.

    Resignación, confianza y mucho aliento para todos/as !!! 

    “La fuerza no viene de la capacidad corporal, sino de la voluntad del alma”  (Gandhi)

 

    Pepe Llende  Abril-2020

Comentarios  Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.