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Castropol, Pueblo Ejemplar de Asturias

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Una visita a Estrasburgo sin salir de Castropol

"¡Cómo mola!", dicen los escolares de La Paloma, que conocieron el Europarlamento por medio de unas gafas de realidad virtual

Castropol, T. Cascudo  24.01.2020 | 01:09 

Uno de los niños prueba las gafas de realidad virtual ante la atenta mirada de sus compañeros.
Uno de los niños prueba las gafas de realidad virtual ante la atenta mirada de sus compañeros. T. CASCUDO
 "¡Cómo mola!", exclamó Juan González, el primero en probar las gafas de realidad virtual que ayer permitieron a los alumnos de tercero y cuarto de Primaria del colegio castropolense La Paloma viajar hasta Estrasburgo y adentrarse en el Parlamento Europeo. La actividad se enmarca en el proyecto "+Europa +Cerca" que promueve la biblioteca Menéndez Pelayo de Castropol en colaboración con el centro educativo, con el objetivo de familiarizar a los estudiantes con la Unión Europea.

Nada más llegar a la Menéndez Pelayo los escolares se encontraron con la bibliotecaria, Manuela Busto, caracterizada como Super Gordon, un personaje creado para divulgar el Gobierno de Europa entre los estudiantes. "Super Gordon usa antifaz y una cometa para moverse por los países. Con él vamos a investigar qué es eso de Europa", explicó a los niños.

Hecha la presentación, los pequeños se metieron de lleno en el juego respondiendo a preguntas como cuáles son las comidas típicas de los diferentes países, el nombre de algunas capitales, cómo se llama la moneda comunitaria o por qué es azul y con estrellas la bandera europea. La guinda de la actividad la pusieron las dos gafas de realidad virtual que les permitieron poner un pie en Estrasburgo y ver, por dentro y por fuera, el europarlamento.

"Es un programa pequeño, con recursos pequeños, pero que pretende ser muy aprovechable y quiere que los niños entiendan mejor Europa a través del juego", señala Busto, convencida de que, "conociendo las cosas desde pequeños, después lograrán entenderlo mejor cuando crezcan". Por su parte, la docente Olga Pardo aplaude la iniciativa: "Está fenomenal. Todo lo que sea aprender, venir a la biblioteca y que vean que aquí se pueden hacer muchas cosas y aprender, está bien".

Los niños se marcharon de la Menéndez Pelayo con deberes, ya que sus profesoras les plantearon el reto de aprender todas las capitales europeas para sorprender al europarlamentario asturiano Jonás Fernández que les visitará el próximo mes de febrero en la segunda actividad de "+Europa +Cerca".

La iniciativa también contempla actividades para el público adulto. De hecho, estaba previsto iniciar el programa el pasado diciembre de la mano del catedrático Jose Luis García Delgado. Su ponencia, titulada "Europa 2019: haciendo historia", tuvo que cancelarse por culpa del temporal, pero ya tiene nueva fecha y será en abril.

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El club de vela de Castropol pide al Principado un pantalán fijo

ANTONIO VALLE | Jubilado castropolense, aficionado a la escritura

"La jubilación es un paso duro y empezar a escribir me ayudó muchísimo"

"Es importante estar activo, aunque eso tiene un problema asociado y - es que te pasa la vida muy rápido"

Figueras (Castropol), T. Cascudo 16.01.2020 | 01:27

"La jubilación es un paso duro y empezar a escribir me ayudó muchísimo"

Antonio Valle, natural de la localidad castropolense de Barres, aunque afincado en Figueras desde hace más de cuarenta años, acaba de cumplir su primera década como jubilado y también como aficionado a la escritura. Cultiva su pasión en diferentes formatos, pero, especialmente, a través de las cartas al director que remite periódicamente a LA NUEVA ESPAÑA. Desde su jubilación en la Caja Rural (empresa a la que se refiere como su "familia" y en la que, entre otros cargos, fue durante dos décadas jefe de la zona occidental) suma sesenta cartas publicadas: la primera en noviembre de 2010, bajo el título "Memoria histórica de los años cincuenta en el Occidente", y, la última, el pasado 26 de diciembre, titulada "El alma de Duna". Dice que, si la salud y la mente se lo respetan, este año engrosará su particular nómina con otras doce cartas, en las que seguirá muy presente su visión del occidente asturiano, donde ha vivido siempre. Y añade, entre bromas, que en su carta a los Reyes Magos pidió llegar a ser columnista de este periódico: "Que por soñar no quede".

 

- ¿Por qué se animó a empezar a escribir?

 

-Cuando me jubilé me dio por escribir, algo que no había hecho antes, al margen de cuestiones laborales. Ni escribía, ni leía por falta de tiempo. Me gustaba leer, pero los libros se pasaban meses encima de la mesa. Mientras ejercía siempre me decía que la política debía quedar al margen y, por tanto, evitaba decir nada que pudiera molestar, pero, al jubilarme, digamos que sentí una liberación y decidí poner por escrito todas esas cosas que me pasaban por la cabeza y me parecían importantes.

 

- ¿Escribir fue una ayuda al dar el paso a la jubilación?

 

-Me ayudó muchísmo. La jubilación es un paso duro. En mi caso fue una jubilación solicitada por motivos de salud, tras cuarenta años en activo sin una sola baja, pero, aún así, tienes sensaciones contradictorias. Por un lado, una sensación agradable, te sientes más libre, eres otra persona. Por otro lado, está la sensación más difícil de gestionar, que es un sentimiento de abandono. Notas que el teléfono deja de sonar y echas en falta el contacto con la gente. Tuvieron que pasar al menos seis meses para empezar a centrarme y ser consciente de que estaba jubilado. Creo que el que escribe lo hace para él. Me siento a gusto escribiendo y me permite expresar lo que pienso. La escritura contrarresta los problemas de la vida y me hace feliz.

 

- Y, después, ¿cómo reordenó su vida?

 

-Hago un paseo diario y salgo en bici cuando hay buen tiempo para hacer unos cuarenta kilómetros. Si llueve, me dedico a hacer navajas en el taller; llevo 220 hechas. Desde que me jubilé, me enseñó a hacerlas José María, un amigo de Figueras. Luego están la escritura, la lectura y también intento viajar, algo que a mi mujer y a mí siempre nos gustó mucho. Cocinar también es una pasión, y están el jardín y un huerto que tengo en casa, y algunas reparaciones que siempre hay pendientes. Y, por último, está el mejor hobby: los nietos. Tengo uno aquí y dos en Londres. Al final tuve que abandonar el golf, que fue mi afición de siempre, porque no tengo tiempo. Cuando te jubilas, es importante estar activo, aunque eso tiene un problema muy gordo añadido y es que te pasa la vida muy rápido.

 

- Le costó adaptarse, pero, ahora, ¿cómo se siente?

 

-Ahora estoy viviendo la vida, no sabía que era tan feliz. Si te respeta medianamente la salud, la vida es maravillosa.

 

- Los jubilados, ¿están suficientemente valorados en esta sociedad?

-De momento estamos bien económicamente y médicamente, pero creo que no se escucha al jubilado. No hay que escucharlo por que sepa más que nadie, sino por llevar muchos años de rodaje. Tampoco digo que haya que hacernos caso en todo porque es verdad que de viejo te vuelves un poco rompehuevos.

- Ha remitido todas sus cartas a LA NUEVA ESPAÑA, ¿qué supone para usted el periódico?

-Soy lector de LA NUEVA ESPAÑA desde siempre y es fundamental para no desconectarse de la sociedad y estar enterado de lo que pasa en Asturias. El periódico es muy cercano y te mantiene actualizado.

- En sus escritos sobresalen los temas de la zona ¿cómo ha evolucionado?

-Nací aquí, me crié y me formé aquí, y además tuve la suerte de trabajar y pernoctar aquí toda mi vida. Vi la miseria que había y el cambio que pegó la zona. Tenemos un tejido industrial importante y por eso somos privilegiados. Hoy por hoy no veo la zona mal, aunque hay que tener cuidado.

- Además de cartas al director, ha hecho sus pinitos en el relato, pues participa desde el principio en el taller de escritura de la biblioteca de Figueras que coordina Gonzalo Moure. ¿Para qué le ha servido?

-Gracias a las correcciones de Gonzalo creo que mejoró mi escritura y es algo que se ve al comparar el primer relato con este último.

Castropol, un piano en la biblioteca

El instrumento, donado por una usuaria del centro, "sorprende mucho", dice la bibliotecaria

Castropol, T. Cascudo  15.01.2020 | 01:15

Manuela Busto muestra el piano colocado en la sala de lectura.
Manuela Busto muestra el piano colocado en la sala de lectura. T. CASCUDO

La Menéndez Pelayo de Castropol se ha convertido en la primera biblioteca con piano de Asturias. Una incorporación que no ha pasado inadvertida para sus usuarios: "Sorprende mucho. Además, me dicen que queda bien y que encaja con la biblioteca y con su espíritu", señala la bibliotecaria, Manuela Busto. Y es que la Menéndez Pelayo es mucho más que un espacio donde se prestan libros: se ha convertido en un agente cultural imprescindible en el concejo.

Busto hace especial hincapié en la "generosidad increíble" de la profesora ovetense Marta Morán que donó el piano, convencida de que "tener sin compartir no significa gran cosa". Durante una estancia de trabajo en la comarca descubrió la biblioteca de Castropol, su club de lectura y al grupo "de gente estupenda y dinámica" que le da vida. Cuenta que esto la ayudó en lo personal porque le hizo "revivir" y considera que esta donación le permite "devolver" de algún modo todo lo que hizo por ella la biblioteca a la que sigue vinculada.

"Espero que el piano sirva para animar a hacer más cosas y que lo pueda tocar gente que adora la música y no tiene el instrumento a su alcance", añade, al tiempo que destaca las muchas actividades que organiza la Menéndez Pelayo, donde se relacionan música y literatura. Es el caso del ciclo "Música y palabras", que nació hace dos años de la mano de los profesores y concertistas Luis Noaín y Joaquín Huéscar. Tras asistir a la segunda sesión, celebrada en verano, Morán decidió que la biblioteca necesitaba un piano. Dicho y hecho.

Ahora la bibliotecaria está pensando en otras actividades complementarias, como pequeños conciertos que puedan tener al piano como protagonista. Además, en colaboración con la Escuela Municipal de Música, se habilitarán unas horas al mes para que los estudiantes puedan ensayar con él.

"El piano encaja a la perfección con la idea que tenemos de convertir la biblioteca en lugar generador de cultura y promotor de actividades para todos los públicos. Las bibliotecas deben parecerse a salas de bienestar donde encuentras un poco de todo", añade Busto, al tiempo que incide en la responsabilidad de responder a la generosidad que exhiben los usuarios.

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Deficiencias en el proyecto encarecen el plan de luces led de Castropol

La pujante Monra Forestal tendrá lista su planta en Barres en seis meses

La firma castropolense de maquinaria tira de la tercera ampliación del polígono: "Es una empresa consolidada que seguro que va a atraer gente"

Barres (Castropol), T. Cascudo  13.01.2020 | 00:45 

Obras de construcción de las nuevas instalaciones de Monra Forestal.
Obras de construcción de las nuevas instalaciones de Monra Forestal. T. CASCUDO

Este 2020 está llamado a ser un año clave para el polígono industrial de Barres (Castropol), una de las áreas empresariales de más peso del Noroccidente, con una superficie de 275.000 metros cuadrados. Por un lado será determinante el traslado de la empresa Monra Forestal, que ya ha empezado las obras para instalarse en la tercera fase de ampliación y, por otro, los empresarios esperan con los brazos abiertos la entrada en funcionamiento de la entidad de conservación del polígono, que, tras años de retrasos, está lista para empezar a operar con presupuesto anual y planes para mejorar una infraestructura que sufre problemas de mantenimiento.

En abril del año pasado se confirmó la noticia de que la pujante empresa castropolense Monra Forestal, hasta ahora ubicada en el centro del pueblo de Barres, había finalmente firmado la compra de 15.000 metros cuadrados de suelo en la tercera fase, inaugurada en 2012 y a la que le está costando el despegue. Las obras comenzaron a finales del año pasado y la previsión, confirma su propietario, Ramón Castro, es que estén listas en seis meses. Castro justifica el traslado, que se hará por fases, en la necesidad de disponer de más amplitud y espacio para trabajar, pero cree que su implantación en el polígono también puede servir de revulsivo: "Cuantas más empresas haya, mejor". En términos similares se expresa el presidente de la Asociación de Empresarios del Polígono de Barres (Aspoba), Francisco José García: "Que haya movimiento siempre es bueno, y esta es una empresa consolidada e importante que estoy convencido de que va a atraer gente".

García señala que, aunque aún queda mucho terreno libre en la tercera fase, Monra no es el único empresario que ha adquirido suelo, y otras firmas tienen previsión para construir en el corto plazo. En este sentido, considera que es necesario urgir a Sogepsa a que intervenga en el acondicionamiento de las fincas a la venta, que están llenas de maleza, lo que da mal aspecto: "Es una vergüenza como están ahora, y a ver si lo podemos solucionar este tema".

El presidente de Aspoba muestra su satisfacción por que este año se ponga en marcha definitivamente la entidad de conservación del polígono, un organismo con participación de los empresarios y del Ayuntamiento por el que llevan años peleando. "Por fin va a arrancar y eso supone que en principio va a haber dinero para hacer cosas", incide este empresario. El Ayuntamiento aportará anualmente una parte fija y la otra parte dependerá de los propietarios (que tendrán una parte fija y otra en función de su porcentaje de suelo).

En el corto plazo se esperan obras en Barres, como el paso a iluminación led de las luminarias del polígono y también la puesta en marcha de la iluminación en la tercera fase, que aún sigue pendiente.

El certamen "Ría del Eo" abre este sábado la temporada teatral en la comarca

"La gente ya está esperando por ello", señalan los promotores de la cita, con seis funciones

Castropol, T. Cascudo  07.01.2020 | 00:46

Tere Varela, Inés López, Emilio López y María Jesús López caracterizados para su nuevo papel en
Tere Varela, Inés López, Emilio López y María Jesús López caracterizados para su nuevo papel en "El Cioyo". T. C.

El grupo de teatro "El Cioyo" de Castropol ya tiene el programa listo para su certamen de teatro "Ría del Eo", que cumple ocho años y es el encargado de abrir el año teatral en la comarca. "Está consolidado, la gente espera por ello ya", explica Emilio López, presidente del grupo organizador. Este año la cita plantea seis funciones durante seis sábados consecutivos y la primera sesión será este sábado.

"Este año salió bien porque justo son dos grupos de la Mariña lucense, dos del Occidente y otros dos del centro de Asturias. Además hay tres grupos nuevos y otros tres que repiten", añade López, satisfecho con la buena acogida de esta iniciativa cultural, que se desarrolla en el teatro casino de Castropol. Todas las funciones son a las ocho y media de la tarde.

El primero en actuar será el grupo de teatro "Baluarte", de Puerto de Vega; continúa el 18 de enero el colectivo cultural "Ollomao" de Barreiros; el grupo "Sin más" de Trubia, que actuará el 25 de enero; el grupo "Touporroutou" de Foz, que actuará el 1 de febrero; el grupo "El Carmen", de Cangas del Narcea y, finalmente, los anfitriones de "El Cioyo". Cerrarán el certamen el 15 de febrero y lo harán, como ya es tradición, con su estreno de este año. La obra, escrita por Juan Carlos Rubio, lleva por título "Tres" y es una comedia que habla sobre tres amigas que desean quedarse embarazadas y compartir el padre de sus criaturas.

"No fue fácil, sobre todo las tres actrices tienen un auténtico papelón. Llevamos desde marzo ensayando, pero ya está lista y tenemos ya ganas de estrenar", incide López.

Tocado de letras en Castropol

La biblioteca celebra la Navidad de los tiempos de Dickens y el club de lectura diseña sombreros de época

Castropol, T. Cascudo  20.12.2019 | 01:11 

Inmaculada López con su tocado, en la biblioteca de Castropol.
Inmaculada López con su tocado, en la biblioteca de Castropol. T. CASCUDO

"Esto es el futuro de las bibliotecas", dice la bibliotecaria de la Menéndez Pelayo de Castropol mientras observa la sala de lectura abarrotada de personas inmersas en la confección de tocados de época victoriana. Y es que Manuela Busto es una entusiasta de la apertura de los centros de lectura a la sociedad, para convertirlos en espacios donde caben todo tipo de actividades. Sabe bien que cualquier camino es válido para llegar a los libros. "Es un planteamiento indispensable en las bibliotecas rurales", añade.

 

Un total de dieciséis personas se apuntaron al taller de tocados "fanchon bonnet" que se planteó en el marco del brindis navideño del taller de lectura. Y es que la cita, prevista para hoy a las siete de la tarde, se dedicará este año a la Navidad de Charles Dickens y los integrantes del club quisieron hacer una recreación histórica para la ocasión. "Como era una cosa tan interesante lo abrimos a gente que no está en el club porque uno de los objetivos de la biblioteca es promover actividades. Fue un éxito total", añade Busto. En tres días se cubrieron todas las plazas con participantes de Vegadeo, Tapia, Ribadeo, Castropol y Taramundi.

La formación, dividida en dos sesiones, corrió a cargo del anticuario Roberto Frontera, a quien le parece muy interesante la conexión entre la literatura y la moda de otras épocas. Cuenta que estos tocados, típicos de la Inglaterra de entre 1860 y 1870, llegaron también al norte de España, donde hubo mucho más influencia de la moda inglesa que de la francesa.

"Eran complementos de moda. No los usaba cualquiera, pero es verdad que cuando pasaban de moda acaban en manos de las caseras o las sirvientas", precisa Frontera para justificar la popularización de las prendas.

Este experto explica que estos tocados son fáciles de hacer. Se realiza primero un armazón que se recubre de tela y después se le van añadiendo elementos decorativos. "Eran cosas que se hacían en casa con retales y después cada una añadía flores, lazos o lo que tuviese a mano", precisa.

Las asistentes al taller se mostraron entusiasmadas con la propuesta: "Es estupendo, de lo más divertido. Yo soy muy de sombreros, pero nunca había hecho un tocado", confiesa la ribadense Inmaculada López. Muy cerca, la castropolense Sonia Martínez cuenta que por su profesión de peluquera le atraen mucho este tipo de prendas y además confía en poder utilizarla en las fiestas de indianos, cada día más de moda en la zona.

"Es una manera de aprender una cosa, pasarlo bien, profundizar en una novela? La historia de la moda es historia en definitiva y esta es una actividad muy entretenida", confiesa otra de las asistentes. Todas destacan la "suerte" que tienen de contar en la zona con una biblioteca tan activa como la Menéndez Pelayo, que propone actividades singulares "que además invitan a la lectura".

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Ponen a la venta por Internet una remesa especial de 20.000 ostras ecológicas del Eo

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La biblioteca de Castropol difunde junto con el colegio el valor de la Unión Europea

La biblioteca de Luis Legaspi encuentra acomodo en su Castropol natal

 

"Es una colección interesante en su conjunto", señala la bibliotecaria local al recibir la obra del sacerdote fallecido, ubicada en la Cámara Agraria

Castropol, T. Cascudo  05.12.2019 | 23:45 

Ovidio Vila y José María Llenderrozos, ayer, en la sala

 

 

 

 

 

                         

                                                                                                                                                                       Ovidio Vila y José María Llenderrozos, ayer en la sala                                                                                                           T. CASCUDO

 

Los más de 4.000 títulos que integran la biblioteca del párroco Luis Legaspi, fallecido en 2017 a los 93 años de edad, ya están, como él quiso, en su Castropol natal y al abrigo de la biblioteca pública Menéndez Pelayo, a la que donó su legado bibliográfico. La falta de espacio en las dependencias de esta institución han llevado al consistorio castropolense a ceder un local en la vieja Cámara Agraria que está llamado a convertirse en lugar de recuerdo y culto a quien fuera precursor de la Cáritas diocesana en Asturias y alma y artífice de las misiones asturianas en Burundi, Benín, Guatemala y Ecuador.

 
Tanto los fondos que guardaba en su piso de Oviedo como los de su casa de Castropol se almacenaron en cajas en un almacén municipal a la espera de buscar un lugar adecuado para su exposición. Hasta la entrada del nuevo gobierno local el pasado mayo no se desbloqueó esta situación, encontrándoles acomodo en una sala de la vieja Cámara Agraria, en pleno centro de la villa. Tres voluntarios (el vicepresidente de la Fundación y albacea del testamento de Legaspi, Ovidio Vila, junto a Javier G. Herrero y José María Llenderrozos) se han ocupado en las últimas dos semanas de desembalar las cajas, colocar y montar las estanterías y dar acomodo a la colección.
 
"Lo que queremos es que se cumpla su voluntad. No están en la biblioteca, pero sí en su propiedad. Personalmente me parece bien", precisa Vila.
 
Ellos han colocado por temáticas los libros de Legaspi, pero ahora la bibliotecaria Manuela Busto debe hacer la catalogación pertinente y también debe articularse este espacio. Su propuesta es que se convierta en una sección de la Menéndez Pelayo con el nombre de Luis Legaspi y que los libros sean de consulta para los interesados. "Es una biblioteca de autor y es interesante en conjunto, pues permite conocer cómo Legaspi se fue formando a lo largo de su vida", señala Busto.

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Castropol recoge alimentos para las familias desfavorecidas

 

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El Parlamento asturiano insta a equiparar las denominaciones de ría del Eo y ría de Ribadeo

El zarapito holandés que sorprende en la ría del Eo

El ave voló de Holanda hasta el estuario, un destino que choca a sus anilladores por hacer años que ninguna recalaba en España

Castropol, T. Cascudo  27.11.2019 | 01:11 

El zarapito en el Eo, el pasado jueves.
El zarapito en el Eo, el pasado jueves. G. S. JARDÓN

Desde la isla Terschelling (Holanda) hasta la ría del Eo. Es el viaje de más de 1.500 kilómetros que ha realizado un zarapito real (Numenius arquata) que estos días se pasea, luciendo una vistosa anilla en su pata derecha, por el estuario fronterizo con Galicia. Su localización por parte del biólogo y aficionado a la ornitología Gilberto S. Jardón ha dado una buena alegría a los anilladores del ave, que se mostraron sorprendidos de que hubiese llegado a una latitud tan al sur.

 

"Por lo que me comentaron los anilladores holandeses, para ellos fue una sorpresa, ya que, aunque tenían registros antiguos de avistamientos de sus aves en España, hacía años que no recibían ninguno. Suponían que ahora el desplazamiento de los zarapitos que crían allí solo era hasta Francia", precisa Jardón, quien dice que no es frecuente encontrarse en el Eo con zarapitos anillados. Explica que, aunque antaño muchos ejemplares permanecían en la ría durante todo el año, ahora lo habitual es que sea una especie invernante con unas 190-200 aves por término medio, si bien en los pasos migratorios este número puede aumentar.

 

En este caso, el zarapito fue anillado dentro de un programa iniciado este mismo año como búsqueda de respuestas al fuerte declive de esta especie como ave reproductora en Holanda. Los ornitólogos holandeses explicaron a Jardón que esta ave en concreto fue anillada el 15 de mayo cuando estaba incubando tres huevos y que todos eclosionaron con éxito. Jardón se lo encontró en el entorno de la ensenada de La Linera (Castropol) el 10 de octubre y lo volvió a ver en varias ocasiones más, siempre en la misma zona.

 

Confiesa este biólogo que localizar especies anilladas le gusta particularmente: "Te permite conocer detalles de la vida de un ave concreta como que algunas repiten su zona de invernada o paran en los mismos sitios durante sus migraciones". Asegura que en la ría del Eo la especie más habitual con anilla es la gaviota, si bien estos días también comparte espacio con el zarapito un correlimus común anillado en Galicia en enero pasado. Indica que también es común ver espátulas anilladas, fundamentalmente de Holanda. "Recuerdo particularmente una Gaviota Sombría anillada en Inglaterra que estuve viendo durante los inviernos del 2001 al 2009 en la playa de Penarronda sin que fallara ningún año. En estos casos sientes una especial conexión con estos individuos", señala este aficionado, quien también hace hincapié en que localizando aves anilladas se contribuye a numerosos proyectos de investigación. En este sentido, dice que Internet ha facilitado mucho las cosas de cara a contactar con los responsables de cada anillamiento.

 

Explica Jardón que el anillamiento científico, con más de cien años de antigüedad, ha avanzado en los últimos años, ya que en sus inicios se hacía con anillas de metal que obligaban a la captura del animal para su lectura. Ahora, el uso de anillas de lectura a distancia facilita el sistema. Incluso, precisa, hay técnicas más modernas que incluyen dispositivos electrónicos con GPS que permiten seguir al ave en tiempo real: "Es impresionante la cantidad de detalles que dan sobre la vida de las aves y las proezas que hacen en sus vuelos".

 

Castropol reabre al tráfico el paseo del Muelle tras el argayo de La Mirandilla

El Consistorio hará un informe sobre la situación para estudiar futuras actuaciones en el talud

Castropol, T. Cascudo 26.11.2019 | 01:07

El argayo en la zona de La Mirandilla.
El argayo en la zona de La Mirandilla. T. CASCUDO

El Ayuntamiento de Castropol ha decidido reabrir al tráfico el paseo del Muelle al no percibir cambios en la situación del argayo registrado el lunes de la semana pasada en el talud de La Mirandilla. La circulación ha vuelto a la normalidad, si bien ha quedado señalizada la base del desprendimiento para advertir a los vecinos del peligro de este punto.

 
"Estuvimos toda la semana haciendo un seguimiento y como vimos que la cosa se estabilizaba decidimos reabrir al tráfico el viernes", precisa el Alcalde de Castropol, Francisco Javier Vinjoy, que ayer visitó de nuevo la zona. Explica que ahora el consistorio hará un informe con objeto de valorar la situación real del talud. El regidor indica que además de la zona de este desprendimiento hay otros dos puntos sensibles y el consistorio evaluará la necesidad de solicitar una nueva obra de contención.
 
"Nuestra preocupación es que no vaya a más. Considero, sin ser técnico, que no estaría de más hacer alguna nueva actuación para continuar los trabajos que se hicieron en su día de fijación del talud", precisa el regidor, si bien reconoce que es una obra que se escapa de las posibilidades del consistorio. "El Ayuntamiento no tiene medios para una obra así", añade.
 
Cabe recordar que en el año 2003 el Ayuntamiento castropolense, con el apoyo de los gobiernos central y autonómico, desarrolló la obra de "Estabilización y consolidación del acantilado de Castropol". Esta actuación con una inversión de más de 1,3 millones permitió actuar en el talud de La Mirandilla con diferentes métodos para la fijación del terreno. Sin embargo, en 2008 los vecinos de una parte de La Mirandilla denunciaron deficiencias en la actuación. Los denunciantes consideran que la obra no llegó a concluirse.
 
Desde entonces en esta zona se producen derrumbes periódicos, que, además de poner en peligro a los viandantes que circulan a pie o en coche por el paseo del Muelle, ponen en riesgo a las viviendas ubicadas en la parte alta del acantilado.
  

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Los tesoros de la ría del Eo se muestran en Castropol

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Los estudiantes de Prelog y Castropol juegan a conocerse

 

"Es una garantía de calidad", dicen los ostricultores del Eo con sello ecológico

Una firma castropolense se convierte en la primera asturiana y la segunda de España en sacar al mercado ostras con ecoetiqueta

Castropol, T. Cascudo  20.11.2019 | 01:00 

Eduardo Martín, Nuria Núñez y Manuel Fernández, ayer, con las ostras con etiqueta ecológica.
Eduardo Martín, Nuria Núñez y Manuel Fernández, ayer, con las ostras con etiqueta ecológica. T. CASCUDO

El sello ecológico ha encajado como anillo al dedo en la filosofía de la empresa Acueo, que cultiva ostras en la ría del Eo desde principios de los noventa del siglo pasado, siempre desde un firme compromiso con el medio, el producto y el territorio. Sin embargo, el camino para lograr la certificación ecológica que concede el Consejo de la Producción Agraria Ecológica del Principado (COPAE) ha sido largo y les ha llevado nada menos que cinco años. Esta semana salieron al mercado las primeras ostras con esta ecoetiqueta, lo que convierte a Acueo en la segunda firma de ostricultura que logra este distintivo en España (la primera fue una empresa gaditana que lo logró en abril de 2018, aunque está certificada por un organismo privado) y la primera de acuicultura ecológica de Asturias.

 

"La certificación es una garantía de calidad y respeto al medio", indica el biólogo de Acueo Eduardo Martín, a lo que su compañera, Nuria Núñez, apunta el hecho de que el sello permite al consumidor saber de dónde vienen sus productos y tener claro que se producen con unas garantías. "El sello es un orgullo porque reconoce que hacemos las cosas bien. Es un logro", matizan.

 

Un logro que ha costado años de trámites a esta pequeña empresa de Castropol, una de las dos que cultivan ostras en la ría del Eo. "Todo el mundo sabe cómo crece una lechuga, pero el cultivo de la ostra es desconocido. En agricultura el camino a la certificación ya está trillado, pero aquí no, y por eso nos ha costado a nosotros y al propio organismo certificador", reconoce Núñez. Uno de los principales escollos fue el de la propia semilla de ostra, que debía ser ecológica ,y finalmente lograron un suministrador en Francia.

 

En la práctica, la ostra es la misma, pues ya se cultivaba con parámetros ecológicos y en una ría "ambientalmente de gran valor" y cuya calidad del agua está estrictamente controlada por la Administración. Sí que han avanzado en aspectos de bienestar animal, con la reducción, por ejemplo, del número de ostras que introducen en cada saco, y se ha mejorado la señalización de la zona de cultivo.

 

De puertas para adentro, la certificación obliga a Acueo a documentar mucho más cada proceso, y para ello están trabajando en una herramienta digital que facilite su día a día. "Es un trabajo añadido que no tiene que ver con el cultivo, pero que aporta mejoras a la trazabilidad. Solo nos falta poner nombre y apellido a cada ostra", añade Núñez, que recibió hace unos días una distinción en el Congreso de la Red Española de mujeres en el sector pesquero por su proyecto "Ostraemus" de difusión de la ostra y turismo ostrícola.

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Castropol invertirá los 130.000 euros del remanente en reparar un puente y tres vías

"Sin formación no hay futuro", dicen en Castropol los Fernández-Vega

Los prestigiosos oftalmólogos animan a los jóvenes a formarse y a buscar un maestro

Castropol, T. Cascudo 13.11.2019 | 01:06

Una de las estudiantes, formulando ayer una pregunta.
Una de las estudiantes, formulando ayer una pregunta. T. CASCUDO

"Sin formación no hay futuro", defendió ayer, en Castropol, el oftalmólogo Luis Fernández-Vega Cueto-Felgueroso, representante de la quinta generación de doctores de esta saga ovetense. Acompañado de su padre, Luis Fernández-Vega Sanz, director del conocido Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, defendió ante los jóvenes la importancia de buscar un maestro que les guíe en la vida, salir de la zona de confort y esforzarse "para diferenciarnos".

 

Padre e hijo pronunciaron la conferencia de clausura del undécimo Foro Comunicación y Escuela, en la que relataron la aventura que les llevó a construir una de las clínicas punteras de Europa. "La clave de estos resultados es una innovación constante, formar un buen equipo, lograr la excelencia profesional y tener claro que el paciente es lo primero", dijo Sanz. Ofrecieron también consejos a los jóvenes para cuidar su salud visual: acudir periódicamente al oftalmólogo, hacer un uso correcto de las pantallas y llevar una alimentación sana.