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Castropol, Pueblo Ejemplar de Asturias

Aunque alguno o alguna de los lectores de este blog, seguramente ya conozcan o les suene lo que sigue, siempre puede haber alguien que lo desconozca, por ello quizá tenga interés su publicación.

A principios del siglo XIX (1814), y por medio de un decreto de las Cortes,  se establece la demarcación de partidos. Castropol, fue la única villa de Asturias, cabeza de un vasto partido, a la cual se le privó de ser la sede del Juzgado de 1ª Instancia, al proponer la Diputación que el de este  territorio radicase en Vega de Ribadeo (Vegadeo). Esta decisión, parece que al final quedó sin efecto, al restablecerse el absolutismo con la vuelta de Fernando VII (1814-1820).

No obstante, en Agosto de 1820, el Ayuntamiento de Castropol, envía un recurso de 10 pág. al Congreso Nacional, firmado por el Alcalde, Gabriel Rodríguez Valdés y varios Procuradores Síndicos, para revertir la injusta decisión al principio comentada.

Reproduzco la pág. nº 4, porque contiene unos párrafos "muy jugosos", donde se aprecia la munición de grueso calibre y los "argumentos contundentes e irrebatibles", que se emplean desde Castropol, para desprestigiar la opción de Vega de Ribadeo.  Pepe Llende Febrero 2019

Pincha a continuación:

Las charangas de Tapia y Castropol abren el Carnaval desfilando en casa

Comida en el Casino.

Comida en el Casino.

    Bonita foto de una comida en el casino. Identificamos inequivocamente a Enrique Murias, el quinto empezando por la derec ha en una pequeña mesa situada al lado de una ventana. En la mesa central, creemos que el segundo del lado diestro podría ser Jerónimo Méndez de la Torre, y por el lado izquierdo parece que está Menéndez.

    Observese que en el casino, donde claramente,  está hecha la foto, no existen las puertas que dan acceso a los actuales vestuarios, lo que nos da pié para pensar que la foto es anterior a la remodelación de 1911.

    También es destacable el decorado que se vé en el escenario, que representa a buen seguro un paisaje de Castropol, un tanto extraño. La  casa que se vé en primer termino, parece la de La Castellana, y al lado izquierdo se ve una cuesta de Guerra, que sube a lo que parece una montaña de tierra.

1719: Combate naval en el Eo

1719: Combate naval en el Eo

 

 

Efemérides.- Este año 2019, se cumplen exactamente tres siglos, de uno de los episodios históricos más relevantes que tuvieron por escenario nuestra ría y que afectó, lamentablemente con un triste recuerdo, a las tres villas situadas en su tramo final:  Ribadeo, Castropol y Figueras.

 

Se trata del ataque protagonizado por tres barcos ingleses, en la desembocadura de la ría del Eo y que se enmarca dentro de la guerra de sucesión llevada a cabo por el rey de España,  Felipe V, enfrentado en este período (1717-1720) a lo que se conocía como la cuádruple alianza : Inglaterra, Francia, Austria y Holanda .  Este conficto europeo,  fue conocido también como la “Guerra de Alberoni” (1).

 La política de este prelado, no se limitó a las cuestiones económicas. Su principal objetivo, era devolver a España,  su papel como potencia europea. Y, con el fin de quitarse del  medio a sus principales oponentes -los ingleses-, Alberoni concibió un arriesgado plan de invasión sobre Inglaterra en 1719, que nunca llegó a materializarse,  por culpa de una tormenta que dañó la flota invasora española. . Algo así, como una segunda versión, de la histórica, soberbia  y decepcionante “armada invencible”

 Ya en el año 1715 (como nos relata José Ramón Luanco en la obra  “Asturias” de B. y Canella), Castropol y sus feligresías, tuvieron que presentar las escrituras donde se recogían los derechos y exenciones  concedidos por el rey Felipe II,  para hacer frente a la pretensión del rey Felipe V  de “valerse por dos años de las alcabalas, tercias reales, cientos, millones y demás rentas, derechos y oficios, que en cualquier título, motivo o razón  se hubiesen enajenado y segregado de la corona”. Y todo ello para hacer frente a los enormes gastos que ocasionaba la guerra de sucesión antes mencionada (el conflicto ya se había iniciado en 1701, por tierras italianas). Afortunadamente,  al año siguiente y por Real Cédula,  se declara que Castropol, debe ser exceptuado en esa enajenación.

 Después de este salto-resumen en  la historia, con un retroceso de tres siglos  para ubicarnos en la época de este lance histórico, podemos situarnos ya en lo alto de la playa de Arnao, atalaya  perfecta para “observar” el escenario del combate.

      (1) Giulio Alberoni (1664-1752). Este  cardenal italiano, fue además el  principal consejero del rey Felipe V de España.

 1719. En el verano de este año, había gran inquietud y preocupación en los pequeños puertos de la  comarca astur-galaica, ante las noticias que llegaban sobre la presencia de buques de guerra ingleses, merodeando por la costa. El miedo estaba justificado, ya que todos eran conscientes de la antigüedad y mal estado en que se encontraban las defensas costeras.

 Estamos en el 27 de Septiembre,  por la mañana.  Se avistan varios buques  por la Punta de la Cruz.

    En efecto,  se trata de  tres barcos de guerra ingleses de "alto bordo", al mando del comodoro Robert Johnson: dos navíos (2) “Weymouth” y “Winchester”, armados con 50 cañones y la fragata “Dursley Galley” de 20 cañones,  que entran en la ría con la intención de liberar dos mercantes de su misma bandera, que habían sido apresados en alta mar por las fragatas (3) españolas, “El Galgo de Andalucía” o “HMS Greyhound” (comandante Sebastián Villaseñor) y “San Francisco”(4), cuyo capitán era Lorenzo de Tablada.

    En un principio, los ingleses, convencidos de su poderío y superioridad si había combate, fondearon en Arnao, en la confianza de que su presencia intimidatoria, sería suficiente para conseguir el objetivo de recuperar el botín capturado días antes  por las dos fragatas.

    La realidad fue bien distinta.  Fueron recibidos a cañonazos desde las fragatas, con el apoyo del fuerte de San Damián (5) en la orilla gallega. La respuesta de los británicos fue inmediata y contundente, imponiendo rapidamente su mayor poderío artillero:  un calibre de veinte libras en sus cañones,  frente a un enemigo con piezas de tan solo seis libras.

    Labriegos y pescadores que se encontraban al borde de la ría, abandonan sus faenas y huyen despavoridos.  Los marineros que se encontraban en Porcillán, buscan refugio en la parte alta de Ribadeo. Y lo mismo ocurre en las otras dos villas, Figueras y Castropol, en donde también se escuchan las explosiones.

    Seguidamente, los invasores saltan a tierra y se apoderan del fuerte, haciendo prisioneros a la escasa y débil guarnición e izando su bandera.

    Acto seguido,  incendian las dos fragatas españolas. Una debajo de San Román (“El Galgo..”), en el banco que después se conoció, como de la Carabela (6) y la otra, cerca de  Arroxo, en el lugar luego  bautizado como playa de San Francisco. La misma suerte, según parece, corrieron los dos mercantes.

     Aunque... Aquí parece que no hay unanimidad.  Algunos autores opinan también, que las tripulaciones a la vista del cariz que tomaba el combate, decidieron darles fuego, para evitar que cayesen en manos de los ingleses.

 (2) Los “navíos”, eran buques de guerra con tres palos y dos o tres cubiertas artilladas. Se denominaban “de línea”, porque en una novedosa formación de combate, los navíos se alineaban, para formar un muro de artillería, disparando simultaneamente.

    (3) Desde el siglo XVII las fragatas eran buques de tres palos, más ligeros que los navíos de línea que formaban el núcleo principal de las escuadras de vela.

(4) Ambas habían sido capturadas en su momento a los ingleses (la “HMS Greyhound” en 1718 y la “San Francisco” en 1716). Iban armadas con 24 y 22 cañones respectivamente.

(5) El fuerte actual es de 1744. Pero,  parece que ya en el siglo XVI,  existía en el mismo lugar alguna fortificación. A  principios del siglo XIX, estaba fuera de servicio como instalación militar. Fue destruido en 1809, volando el almacén y arrojando al mar los cañones de hierro colado. Tenía tres hombres de centinela constante.

     (6) De este banco o tesón proceden,  según parece, los cañones del muelle de Castropol.

       No contentos con la victoria, los ingleses invaden uno detrás de otro, los tres pueblos, que son castigados con dureza...

 En Ribadeo,  exigen al alcalde que deje paso libre en el puerto, permita aguada y que no socorra a Castropol ni a otras villas. Lo amenazaron además,  con saquear y prender fuego a la villa, si no recibían 2.000 doblones, 50 vacas, 25 carneros, 12 pipas de vino para la tripulación y el equipo de los navíos quemados.  Esto último, lo cuenta fray Sebastián Canedo, guardián  del convento ribadense de los franciscanos. Este religioso, afirma que el rescate exigido sería menor, si no se hubiese dado fuego a las fragatas, que eran de mucho valor y que aún consideraban suyas.

 Finalmente, parece que Ribadeo pagó 2.400 pesos (600 doblones), Castropol 150 doblones y Figueras una cantidad desconocida. El rescate asturiano fue facilitado por  el Regidor de Castropol,  Alonso Morán Navia (en el año 1727, es nombrado Alcalde Mayor de Ribadeo), que había recibido órdenes directamente del Rey, para que se pagase con cargo a efectos reales. Los gallegos piden igual gracia y nombran al licenciado José Argüelles, para que vaya a conferenciar con el Marqués de Risbourg (Gobernador y Capitán General de Galicia). En 1720 y por Real Cédula, se mandó que a cuenta de contribuciones se abonasen a esta villa los 600 doblones, que se habían pagado en 1719.

 Una vez cobrados los rescates, los ingleses abandonan finalmente la ría el día 30.

 En la documentación del concello, también se afirma, que se entregaron a los capitanes ingleses y sin recibo,  100 doblones y “a toda fuerza” 50 vacas, 25 carneros, 18 pipas de vino y 6 quintales de galleta y se gastaron de particulares 6 de pólvora y de balas.

 La única referencia a este episodio en las actas del concello gallego (1719), son dos cartas del Marqués de Risbourg, manifestando que recibió la relación del suceso ocurrido en el citado año, mostrando sus condolencias por lo que Ribadeo había padecido, agradeciendo al guardián del convento, que no hubiese mayores desgracias y también aconsejando que la villa se defendiese como pudiere. También se extraña, por otra parte, de que el guardián retenga los papeles (recibos del rescate), en prenda de un dinero que dió otra persona. 

 Una gran parte de la responsabilidad de esta derrota y  posterior ocupación temporal de los tres pueblos, parece que hay que buscarla en el fuerte San Damián, debido a la escasa y mal cuidada artillería disponible, así como al estado de abandono en que se encontraba, en parte debido a la relajación y falta de atención de sus responsables.

 En relación con este hecho histórico, creo que no existe a la vista del público en ninguno de los tres pueblos, ningún elemento que pueda dar testimonio de ello, por eso y para terminar, creo que no sería mala idea, programar algún acto conjunto, para dejar constancia de lo acontecido ese 27 de Septiembre de 1719 en la ría:

 En primer lugar en Castropol, devolver los cañones a su última ubicación en el Penedón.

Algún recuerdo en forma de placa, mapa o mural en cada uno de las tres villas, que diese a conocer lo que ocurrió aquél día ya tan lejano.

Se podría pensar también en alguna recreación o similar con uniformes de la época, si ello fuese posible. O completarlo quizá con una charla, visita de algún barco, etc.

 Por supuesto que me ofrezco para lo que haga falta.

 Sobre este combate naval,  escribió J.L. Pérez de Castro, en un boletín del RIDEA.

Francisco Lanza Alvarez, también se ocupa de ello en su "Ribadeo Antiguo"

 

            Enero de 2019                        Pepe  Llende

Hace más de dos meses que no se recoge el aceite usado de cocina. Adjunto dos fotos.Los vecinos volverán a tirarlo por el fregadero.No se pueden habilitar más contenedores, por ejemplo, hasta que se  normalice la recogida ??

Pepe  Llende

El plazo para el tercer premio de investigación "Ría del Eo", hasta el 25 de julio

Castropol, T. Cascudo 02.02.2019 | 00:09

La Fundación Ría del Eo mantiene abierto hasta el 25 de julio el plazo de participación en la tercera edición de su premio de investigación en ciencias y humanidades "Ría del Eo". Está dotado con 2.000 euros y va dirigido a alumnos licenciados que estén matriculados en másters o doctorados de facultades o escuelas superiores en los cursos 2017-2018 y 2018-2019.

 
Los trabajos "podrán versar sobre cualquiera de las facetas que conforman la cultura tradicional de comarca de la ría del Eo".
 
Además de esta iniciativa, la entidad está trabajando en la organización de nuevas citas culturales. La más inminente será en mayo, cuando se celebrará una charla sobre el Camino de Santiago a cargo de la profesora de la Universidad de Oviedo María Josefa Sanz.
 
Para octubre están planificando una mesa redonda sobre urbanismo, arquitectura y población en la comarca del Eo, y también esperan lograr que se celebre en Castropol la emisión de un programa radiofónico de ámbito estatal.
  

La nacional de Barres a Vegadeo estrena el límite de 50 por hora al cruzar Castropol

"Se nota que la gente circula más despacio y la cosa mejoró", precisan los vecinos que instaron a Carreteras a colocar la nueva señalización

Castropol/ Vegadeo, T. Cascudo  01.02.2019 | 01:21

Nueva limitación de 50 a la entrada de Castropol.
Nueva limitación de 50 a la entrada de Castropol. T. CASCUDO

La Demarcación de Carreteras cumplió esta semana con su palabra de limitar a 50 kilómetros por hora el entorno del cruce de entrada a la villa de Castropol, dando cumplimiento a una solicitud cursada el año pasado por los propios vecinos. Con esta nueva limitación la carretera nacional 640, al menos en el tramo de doce kilómetros que va de Barres (Castropol) a Vegadeo, se convierte en un itinerario para transitar sin prisas por el gran número de restricciones circulatorias que presenta.

Esta limitación de 50 kilómetros por hora se extiende en un tramo de algo más de un kilómetro que afecta a los dos cruces de entrada y salida de la villa. El trayecto contaba hasta ahora con una limitación de 70 kilómetros por hora, pero los vecinos solicitaron rebajarlo por cuestiones de seguridad tanto para los peatones como para los vehículos que entran y salen de la villa.

"Sí que se nota que la gente circula bastante más despacio. La cosa mejoró tanto para cruzar la carretera a pie como para incorporarse a la vía", explica uno de los integrantes del colectivo vecinal que promovió la propuesta a Carreteras con el respaldo de 424 firmas. No obstante, los vecinos van a vigilar y evaluar el funcionamiento de la medida, ya que en su propuesta apostaban por complementarla con otras como el pintado de un paso de peatones que finalmente fue denegado por Carreteras. "La gente va a seguir cruzando porque no les queda más remedio", inciden.

La nueva señalización de 50 se estrenó el lunes y anteayer Tráfico ya evaluó el cumplimiento de la medida colocando en dicho tramo los denominados "radares invisibles". Estos veloláser, que ya llevan algún tiempo operando en las vías asturianas, son capaces de detectar un exceso de velocidad a 40 metros de distancia.

No es el único límite de 50 en este tramo de poco más de doce kilómetros. El pueblo de Barres lleva tiempo con esta limitación, que también se repite a la entrada del casco urbano veigueño. Pasado Barres, a la altura de El Esquilo, hay un límite de 70 y en el núcleo de Vilavedelle, una limitación de 80 kilómetros por hora, que se repite a la altura de Seares. En la entrada de Vegadeo se reduce a 70 y finalmente a 50, en pleno casco urbano.

A la gran cantidad de núcleos que hay en este trayecto se unen las características de la vía, cargada de curvas y cambios de rasante. Con todo, es una carretera con buen firme (algunos tramos se repararon recientemente), motivo por el que los vehículos suelen transitar a una velocidad más alta de la adecuada. La infracción se paga cara, ya que es muy habitual encontrarse con controles de velocidad a cargo de la Guardia Civil de Tráfico, especialmente a la altura de Barres y poco antes de la villa de Castropol.

El símbolo @ ya existía en 1857

El símbolo @ ya existía en 1857

Esta semana, me encontré con esta sorpresa revisando las actas de plenos de nuestro Ayuntamiento.

En una sesión celebrada el día 4 de Noviembre de este año, se acordaba incrementar en un real el impuesto sobre la @ de vino.

La arroba o cántara, en este caso de vino, identificada con este símbolo, equivalía a poco más de 16 litros. La arroba como unidad, servía por lo tanto para expresar cantidades de peso y también de volumen. Es un término árabe y significa "la cuarta parte".

Aunque el origen de este símbolo hoy tan utilizado, según parece no está muy claro, existen documentos del siglo XVI referentes a embarques o fletamentos, donde ya se utilizaba para referirse a las ánforas de arcilla, en las cuales se transportaban mercancías lìquidas o sólidas.

Y debía ser de uso bastante común, porque en los teclados de las máquinas de escribir cuyo uso se extendió a finales del XIX, ya se incluía el símbolo @.

 

Pepe Llende

"Hoy colocaron las señales de 50 Km/h en la N-640 a su paso por Castropol. Así que ojo con el radar."

Pepe Llende.

A continuación publicamos unos recortes de prensa que nos hace llegar Antonino Esteban.

El “Escaleirón da Punta”

 

Hace unos días, por fin, se limpió con agua a presión el “escaleirón da Punta” y se retiraron dos postes innecesarios en la parte superior. Esto ya se había comentado hace tiempo con el Ayuntamiento.

 El “escaleirón”, junto con la carretera hasta el muelle y el embarcadero de la Punta, forman todo un conjunto, que dentro de poco va a cumplir el siglo: la primera piedra se puso en el mes de Junio de 1921. Creo que no exagero si digo, que es la obra más importante realizada hasta la fecha en nuestra villa, gracias al interés y a los fondos conseguidos en su momento por el diputado Melquiades Alvarez, convencido de su importancia y presionado por su gran aliado castropolense, Vicente Loriente Acevedo, impulsor como sabéis de varias obras emblemáticas en nuestro pueblo.

 Todos los muros de este conjunto, están muy bien construidos, con piedra de calidad y un detalle para mi importante: su forma piramidal, estrechándose al ganar altura, para conseguir mayor estabilidad. Objetivo cumplido a punto de llegar a los cien años, con el mérito añadido de las condiciones y medios disponibles en la época. Imaginemos el presupuesto necesario hoy en día para acometer toda esta obra, tan necesaria y útil para nuestra villa.

 El “escaleirón” es una obra bastante singular, compuesta de unos setenta escalones y descansos de granito, salvo en la parte superior, al haberse terminado este material y a pesar de haber aportado el Ayuntamiento seis baldosas, de una antigua rampa del muelle.

 Para los que lo desconozcan, este granito y el de las viejas aceras de Castropol, que habían de realizar por su cuenta los propietarios de viviendas, procedía de San Ciprián.

 Una vez dicho lo anterior y con el “escaleirón” reluciente, creo que la limpieza, debería de continuar en las paredes laterales, especialmente la que da a la Linera, por ser la que más se ve. Pienso también que sería conveniente y acertado picar el revocado de las paredes interiores y por último dotar de una vez al “escaleirón” de alumbrado, que en mi opinión podrían ser luminarias led adosadas a estas paredes, procurando un mínimo impacto.

 Y todo ello, para lograr que la piedra luzca como se merece, gracias al buen trabajo llevado a cabo hace ya tantos años por las manos de canteros y albañiles, algo que todos debemos valorar y reconocer como se hace en otros pueblos y ciudades.

 La piedra vista tiene otra ventaja: apenas necesita mantenimiento. El ejemplo contrario lo tenemos también aquí en Castropol: como sabéis, hace unos años se restauraron la fuente (tiene un año grabado, 1799) y el lavadero. Este último se dejó de piedra vista en el interior, lo cual en mi opinión fue un acierto. Pero el resto del conjunto, en el que se había picado y limpiado toda la piedra, al final se revocó y se pintó de blanco. El resultado actual: manchas de humedad por todas partes, con un deterioro bastante lamentable.20190119110443-sin-titulo-2.jpg

 La fotografía que adjunto habla por si sola.

 Todo esto ya lo comenté en el Ayuntamiento, pero no veo mucho interés en estas y otras cosas, que para mi son importantes.

 No se como lo veis o que opináis al respecto, si coincidimos o no.

Pepe Llende Enero 2019

"Aunque no lo parezca, esto es la acera de una calle en Castropol. Supongo que todos sabréis donde está. Al lado vive la teniente alcalde. ¿Qué pasa, no se enteran, no lo ven o simplemente no les importa?"
Pepe LLende.

Portada del libro de José Ramón Fernández de Luanco

Portada del libro de José Ramón Fernández de Luanco

CASTROPOL (1816) : importante manuscrito

CASTROPOL  (1816) :   importante manuscrito

 

Hola de nuevo. No quiero ser pesado, pero el archivo municipal sigue ofreciéndonos sorpresas, en forma de noticias e historias, que pueden ser interesantes para los/las que os gusten estas y otras cosas de la pequeña historia local.

Antes de entrar en ello, creo que no viene mal una breve introducción, para  situarnos en lo que después os voy a contar, supongo que desconocido para la mayoría de seguidores/as de este blog,  como lo era  también para mi

 Como supongo que más de uno de vosotros/as sabéis, en los últimos años del siglo XIX, se publicaron los tres tomos de la obra  ASTURIAS, de la que fueron promotores Bellmunt y Canella y en la que se recogían nuestra historia, monumentos, costumbres, tradiciones, asturianos ilustres...

 Pues bien, los editores se decidieron por José Ramón Luanco para encargarle la redacción del capítulo dedicado a Castropol.

Para los/las que lo desconozcan, simplemente deciros a modo de resumen, que José Ramón nació y murió en nuestra villa, 1825-1905. Consiguió por oposición la plaza como catedrático de Química General  en las Universidades de Oviedo (1856) y Barcelona (1868), en las fechas indicadas. En la ciudad catalana y según parece, también fue rector durante un breve período (1899). En ella,  además, se ocupó de tutelar al joven Marcelino Menéndez Pelayo, por encargo de su padre (muy amigo de J. Ramón), que también era castropolense. Presidente durante un tiempo del Ateneo de la ciudad condal, Comendador de la Orden de Isabel la Católica y Oficial de la Legión de Honor del gobierno francés. Dicen de él, que fue un profesor con una amplia obra científica en textos, artículos, conferencias y discursos. Por último, terminaré con un curioso experimento que llevó a cabo durante su estancia en Oviedo: con el gas que logró extraer del orujo de las manzanas, logró iluminar varias calles de la ciudad.

 Y ahora, viene la justificación o el motivo, tanto del titular como de esta introducción.

 El día 10 de Julio de 1.881, el alcalde de Castropol  Everardo Villamil Llanes, da cuenta a la corporación de un escrito que dirige al Ayuntamiento José Ramón Luanco, para comunicarles:   "Que tiene en su poder un precioso manuscrito del año 1.816, que contiene la historia de este concejo, las concordias(1),  fueros(2)  y cartas pueblas(3) de su antigua jurisdicción, desde la era de 1.320 hasta el referido año" (¡Nada menos que cinco siglos!).  Manifiesta también, que está dispuesto a dictar dicho documento a un escribiente, si la corporación está interesada en que se haga una copia. El Ayuntamiento, teniendo en cuenta que en el archivo no existe dato alguno, que recuerde la interesante historia de esta región, siendo útil y conveniente además, poseer una copia del citado manuscrito, acuerda designar al 2º Teniente de Alcalde, Valentín Cancio, para que, de acuerdo con Luanco, busquen la forma de realizar una copia simple o auténtica, abonando los gastos de papel y escribiente. Además, se acuerda también, que Valentín Cancio, señalará el sueldo correspondiente, con cargo a la partida de imprevistos.

(1)     Pactos o arreglos amistosos.

(2)     Estatutos jurídicos, que se aplicaban en una determinada localidad, para organizar la vida local. Los otorgaban el rey, el señor de la tierra o el propio concejo.

(3)     Documentos que concedían los reyes, señores o la iglesia, con una serie de privilegio para  estimular la repoblación  de algunos lugares o zonas de interés.

 Una vez leída con calma el acta donde se recoge la oferta de Luanco y enterado de este hallazgo, enseguida lo relacioné con el capítulo dedicado a Castropol en la ya citada obra, debido a la amplia y completa información que Luanco manejó en su momento. Consciente logicamente de que estaba ante algo importante, quise saber si en el archivo municipal existía esa copia.

 Pero... desgraciadamente,  el resultado fue negativo. Como tampoco existe documentación contable de la época, que nos permita saber por ejemplo, si se hizo algún pago relacionado con dicha copia. Y en las actas del Ayuntamiento de fechas  posteriores, tampoco hay referencia alguna, que nos permita al menos de entrada, saber si se hizo o no, tal y como se había acordado. Yo particularmente, quiero pensar que si se hizo, otra cosa es saber en este momento, si todavía existe y donde puede estar.

 Y  lo mismo digo evidentemente,  con respecto al manuscrito original: si existe o no, quien lo puede tener, si está en Castropol, etc.  Hay que tener en cuenta además, que tanto José Ramón como su hermano Claudio (médico, fundador y director del decenario “Castropol” y promotor-fundador de la fiesta del Bollo en Avilés) eran solteros. Su padre era de Luanco y su madre según parece de Muros del Nalón. Digo esto, a la hora de buscar posibles herederos del manuscrito.

 Siguiendo el hilo de este valioso documento, quería comentar también, que en un pleno celebrado el día 11 de Agosto de 1.882,  la corporación enterada  de que en “Las Riveras del Eo”- Rivadeo(4), se inicia la publicación de varios documentos históricos,  relacionados con el territorio comprendido entre el Navia y el Eo, de gran interés para el municipio de Castropol, capital en su momento de los trece concejos que integraban dicho territorio. Y dado que en el archivo municipal, “no existe ningún documento relativo a esa época” (5), se acuerda suscribirse a dicho periódico, durante el tiempo en que se mantenga la publicación de los citados documentos. Dichos ejemplares pasarían al archivo municipal.

(4)  Aunque nos extrañen un poco las uves, así lo escribió Luanco en su monografía         dedicada  a Castropol.

(5)  Aquí me entra una pequeña duda: ¿después de un año, no estaba finalizada la copia? O también pudiera ser quizás, que Luanco aprovechase los veranos en Castropol, para dictar  el contenido del manuscrito y que la copia estuviese sin terminar.

 El  responsable de la publicación de los referidos documentos, también fue José Ramón Luanco. De ello dejó constancia en su trabajo, dentro de la obra ya comentada, con una relación “de los documentos más interesantes para conocer la historia de Castropol”. Todo encaja: en Julio de 1881 dice que tiene en su poder el manuscrito y un año después se inicia  la publicación en el periódico ribadense, de una serie de documentos antiguos relacionados con Castropol.    

 Y...  Lo mismo que nos había ocurrido con la copia del manuscrito,  resulta que en el archivo, no hay ni rastro de los ejemplares de “Las Riveras del Eo”(semanario ribadense que tuvo casi un siglo de vida,  1881-1971) y que la corporación había decidido adquirir.

 De todo lo cual se deduce, que  el archivo municipal de Castropol debía de estar sin puerta o quizás y más probable,  que los “ratones” andaban demasiado sueltos,  muy activos y sin control, con una clara afinidad por ciertos “papeles”.

 

Castropol,  Enero  2019                 Pepe Llende

 

            P/D.- Creo que no estaría de más, que Castropol o el Ayuntamiento, tuviesen un pequeño recuerdo con los hermanos Luanco (una pequeña placa o similar por ejemplo, al igual que se hace en otros pueblos y villas), para que los vecinos actuales y futuros,  estuviesen al tanto de la historia local y de sus personajes. ¿O quizás una calle? Hay al menos dos, sin nombre. Ya en el año 1892, en la modificación del callejero, se aprobó el cambio de la calle Campo por Luanco. Desconozco si se llevó a efecto, porque en el año 1917,  un concejal propone “tres lápidas”, una de ellas para  José Ramón Luanco, en la casa de la familia, situada en la c/ Nueva, donde vivió y murió.

 

La Nueva España

 

En Piñera, como en Belén

Finuca Fernández y Carlos González montan cada año un nacimiento que fusiona Castropol y Trevías (Valdés)

Piñera (Castropol), T. Cascudo  03.01.2019 | 00:09 

En Piñera, como en Belén
En Piñera, como en Belén TANIA CASCUDO

"Todos los vecinos quieren que haga su casa y es un problema porque vamos a tener que tirar los tabiques", bromea Finuca Fernández sobre el particular nacimiento que desde hace alrededor de dos décadas elabora en su casa de Piñera (Castropol). La singularidad de este belén, que hace junto a su marido, Carlos González, "Carlos de Pacho", reside en que incluye réplicas de los lugares que fueron y son claves en la vida de esta familia: Trevías (Valdés) y Castropol.

 

Finuca nació en 1950 en la localidad valdesana y fue allí donde se volvió una apasionada de esta tradición navideña: "Toda la vida lo vi hacer en casa y es algo que me gusta, no por religión, sino por tradición. Heredé el afán que tenía mi tía Sara de hacerlo". Por eso la parte más antigua de este belén de 17 metros cuadrados de superficie es una reproducción de su barrio de la infancia. Sin embargo, con los años, y por la presión de su marido y de sus hijos, la parte castropolense ha ido ganando terreno. Así que, junto al Trevías de la década de los sesenta del siglo pasado, se coloca una recreación de la capital castropolense, en una vista desde el muelle de La Punta, en plena ría del Eo.

 

Además, se han hecho copias de algunas casas tradicionales del concejo, como la de sus vecinos de Piñera. Tampoco falta el negocio familiar, el popular astillero de Pacho, en El Esquilo. La maqueta es muy singular porque cuenta con un tejado móvil que permite ver el interior del taller.

 

"Todos los años lo cambiamos todo un poco", precisa Finuca, quien añade que también se van incorporando detalles o construcciones nuevas. Entre las últimas está una vivienda antigua de Castropol, ya desaparecida, y también el antiguo bar Salas de Trevías. "Ya no existía esa casa y tuve que pedir una foto antigua para hacerla", explica. En Trevías tiene un papel destacado la casa de su familia, que regentaba la fábrica de caramelos y chocolate La Aldeana. En la vivienda familiar, asomada a la ventana, hay una foto de su madre junto a otros familiares. Lo de incorporar fotos reales se repite en una vivienda de Piñera, donde aparece un retrato de su dueña.

 

Junto a las edificaciones locales no faltan los elementos imprescindibles del belén, como el portal y también el castillo de Herodes, aunque en este caso llama la atención por ser una réplica de Santa María del Naranco.

 

El belén incorpora las figuras antiguas que se usaban en el nacimiento de su casa de Trevías, algunas con casi cien años de antigüedad, junto a otras de más reciente incorporación. Además de 147 animales, en el montaje hay infinidad de detalles, como aperos de labranza hechos a mano, embarcaciones tradicionales de la ría y la recreación de oficios de siempre, como una herrería y una sierra antigua. "Todos los años se rompe algo y vamos añadiendo otras cosas. Aquí todo se aprovecha y se recicla", añade Finuca.

 

Tardan dos días en montarlo, casi tanto como en volver a guardarlo con cuidado para que no haya daños. Lo suelen tener expuesto un mes y medio, y en ese tiempo reciben a un buen número de amigos y vecinos, que disfrutan con los entresijos de este nacimiento con sabor local.