El alcalde de Castropol no repetirá tras dieciséis años de gobierno en mayoría
"Necesito un reposo; cumplí mi etapa con muchas satisfacciones y espero que se me valore", reflexiona el socialista José Ángel Pérez
Castropol, T. Cascudo 23.11.2018 | 01:31

El Alcalde de Castropol, José Ángel Pérez, no repetirá como candidato socialista a la Alcaldía de Castropol en las elecciones del próximo mayo. El regidor, que gobierna de manera ininterrumpida y con mayoría absoluta desde 2003, considera que es el momento idóneo de retirarse y disfrutar de su tiempo. "Llevo dieciséis años y son más que suficientes. Necesito un reposo y prefiero disfrutar lo que me queda", precisa el regidor.
Pérez, que se jubila a finales de año, ya ha notificado su decisión al partido y a su equipo de gobierno. "Todo el mundo lo sabe", incide, al tiempo que demuestra que es una decisión firme y meditada: "Lo tengo muy claro. Ya lo tenía decidido hace bastante tiempo". El caso es que el pasado marzo, cuando se reincorporó al trabajo tras medio año de baja para combatir un cáncer detectado en 2017, muchos lo interpretaron como una señal de que quería continuar en el cargo. De hecho, en una entrevista publicada por este periódico el pasado 13 de marzo con motivo de su regreso evitó posicionarse claramente al respecto de su continuidad: "No hablé nada con el partido. Veremos lo que es mejor para el partido porque yo estoy a su disposición, no tengo aspiraciones de ningún tipo", dijo entonces.
El regidor admite que en la toma de decisión también estuvo presente la actual situación política, "que no ayuda en nada a animarte". Pérez, que en 2003 arrebató la Alcaldía al popular Juan Calvo Sotelo, hace un balance positivo de estos cuatro mandatos de gobierno: "Cumplí mi etapa con muchas satisfacciones y espero que se me valore por lo que se hizo, que creo que no estuvo mal. Estoy muy satisfecho de lo que hemos logrado".
Sobre su futura sucesión al frente del equipo socialista, asegura que desconoce el calendario previsto y que eso es un asunto del partido, capitaneado en Castropol por Francisco Vinjoy. Lo previsible es que se convoquen unas primarias para elegir candidato.
La número dos del equipo de gobierno socialista, Teresa Dorado, reconoce que recibió la noticia de la marcha del regidor "con pena", aunque consciente de que tantos años han supuesto un sacrificio personal para él. "Lleva mucho tiempo trabajando muy duro por Castropol y casi nos habíamos acostumbrado a la imagen del alcalde. Hay que destacar la gran labor que hizo y que le queda por hacer en estos cuatro meses. Da pena, pero es tiempo y tiene que vivir un poco su vida". apunta. A juicio de Dorado, el regidor ha dejado una buena huella en el concejo y "prueba de ello es que lleva cuatro mandatos con mayoría absoluta, es señal de que la gente estaba contenta".
Los socialistas tienen en la actualidad seis concejales en la corporación castropolense, frente a los cinco que suma la oposición (cuatro del PP que lidera Álvaro Queipo y uno de Izquierda Unida que ocupa el edil Juan José Menéndez). Aunque en los comicios de 2015 el PSOE mantuvo su mayoría, perdió un concejal. Los populares pasaron de tres a cuatro, Foro Asturias perdió a su único representante y se incorporó IU a la corporación local.
Castropol, 1924
Hoy publicamos una curiosa imagen de 1924.
El Casino en obras.
Curiosa imagen, con el Casino a punto de rematar su contrucción. Se puede ver la puerta de la derecha, aun tapiada, los balcones sin balaustrada, y la galeria del lado derecho en construcción. Suponemos que será de 1910/11.
Foto del artículo de Pepe Llenderrozos.
Placa esmaltada, del reloj de la iglesia de Castropol, la fecha (1883), supongo que será la de fabricación:
Castropol: el reloj de la iglesia y otras cosas de la época.
Quizás algunos y algunas, no sepáis que este reloj fue adquirido por el ayuntamiento (en el año 1.886) y que es por lo tanto de propiedad pública.
A los/las que os guste un poco la historia, hechos o curiosidades de nuestro pueblo, como es mi caso, quería contaros, que revisando las actas de los plenos de nuestro ayuntamiento, me encontré con la compra del citado reloj de torre.
Antes de facilitaros la información y los datos de esta operación, puede ser interesante, para los que tengan interés en este tipo de cosas, saber también que la vida de los ciudadanos en el siglo XIX, se organizaba al ritmo de las horas que señalaba el reloj de la torre del campanario, del ayuntamiento o de otros edificios. Las tareas o costumbres de los vecinos, que tiempo atrás se planificaban en función de la posición del sol, poco a poco se iban acompasando a los nuevos “tiempos”, que señalaban de forma visual o acústica estos artilugios.
Hay que tener en cuenta además, que aunque el primer reloj de pulsera se había montado a principios de este siglo XIX, los de bolsillo eran algo más comunes, aunque se trataba de auténticos artículos de lujo, solo al alcance de los más pudientes.
Con la llegada del tren, se hizo necesario ajustar las horas de salida y de llegada a destino, al tiempo que se evitaban accidentes y se ponía un poco de orden en las diferentes horas. Por ello, los primeros en organizarse fueron los ingleses en el año 1.880, como consecuencia de haber sido los pioneros en el desarrollo del ferrocarril. En nuestro país, la unificación horaria se retrasaría más de veinte años (año 1.901), adoptando la hora del meridiano de Greenwich, que vuelve a estar de actualidad, por la polémica surgida con los cambios de horas en la CE y la posible vuelta al huso horario que realmente nos corresponde.
En aquellos años de finales del XIX, los relojes en las torres de las iglesias o en otros sitios, eran un signo de modernidad, que se manifestaba dándoles preferencia a otras necesidades o servicios básicos de los vecinos, como pudieran ser: la luz eléctrica, el agua corriente o el alcantarillado.
Para finalizar esta introducción, es bueno también saber, que el primer reloj de torre que se instaló en nuestro país, data de finales del siglo XIV y fue ubicado en la iglesia de San Miguel en la localidad segoviana de Cuéllar. Se hizo en hierro forjado y salió de las manos de un “ferreiro”.
Y ahora voy ya con la compra del reloj de la iglesia.
3 de Abril de 1.886: en el presupuesto adiccional del presente ejercicio, figura la adquisición y colocación de un reloj de torre por importe de 1.250 pesetas. Se pide autorización al Gobernador Civil, para efectuar dicha operación sin recurrir a la subasta, dada la urgencia (eso pensaban), de dotar a Castropol de este aparato.
9 de Mayo del mismo año: el Gobernador Civil, autoriza al ayuntamiento para adquirir y colocar un reloj en la torre de la iglesia, por administración y sin que en ningún caso los gastos ocasionados alcancen las 2.000 pesetas. La corporación faculta al alcalde para ejecutar dicha operación.
26 de Septiembre: el entonces alcalde Zoilo Murias y Lastra, que había sido nombrado para el cargo por la Reina Regente, en Junio de este año y dentro del bienio 1885/1887 (1), da cuenta a la corporación, de que había contratado y adquirido por 1.350 pesetas un reloj para colocarlo en la torre de la iglesia y que la diferencia de 100 pesetas sobre la partida consignada en el presupuesto, se abonaría por el capítulo de imprevistos. La compra se realiza a D. Antonio Canseco y Escudero (2), con domicilio en la calle del Mesón de Paredes, nº 21 en Madrid. En la placa esmaltada del reloj figura por error Parades y en ella queda constancia también del lugar de fabricación: Morbier (3) en Francia.
(1) Según las leyes vigentes, solo podían ser elegibles para formar parte de la corporación, los mayores contribuyentes. El nombramiento de alcaldes correspondía al rey, en las capitales de provincia, cabezas de partido judicial (Castropol) y pueblos con más de seis mil habitantes.
(2) Canseco fue uno de los relojeros más conocidos en el Madrid de la época. Llegó a tener cuatro tiendas en distintos puntos de la capital y hasta cincuenta empleados. Patentó un sistema de relojería reconocido en España, Francia y Suiza, estableciendo contacto en su momento con la fábrica de relojes de Morbier, de donde importaba la maquinaria, que a su vez seguía sus instrucciones de mejora y evolución de estos y otros relojes. Debido a su prestigio, era proveedor de la Real Casa y vendió muchos relojes en nuestro país, aunque según parece, el de Castropol fue el único que negoció y despachó para Asturias.
Placa esmaltada, del reloj de la iglesia de Castropol, la fecha (1883), supongo que será la de fabricación:
(3) Morbier es una pequeña localidad francesa, situada muy cerca de la frontera suiza y de la ciudad de Ginebra, capital de la industria relojera helvética. Según cuentan, estos relojes o similares los fabricaban los campesinos de la comarca en sus casas y los sábados aprovechaban para bajarlos a los pueblos del valle, utilizando los estrechos senderos de las montañas. Tenían fama de rústicos, pero también de ser bastante fiables. Morbier es también conocido por su famoso queso, que tiene como particularidad, el estar formado por dos capas o niveles de pasta, separados por ceniza y que se corresponden a los dos ordeños diarios (mañana/tarde).
Por otra parte, en esos años, parece que abundaban las revistas satíricas, debido a la libertad de prensa que hubo durante un breve período. Recojo un simpático ejemplo relacionado con el apellido Canseco:
"A Juan llamó perro flaco
en una disputa, Diego:
Juan se picó y por injuria
ante el juez citóle presto.
-No le ofendí, Diego expuso
entonces, y prueba ofrezco:
yo le llamé perro flaco
y él se apellida Canseco."
[EL MUNDO CÓMICO, Septiembre de 1875]
Continuando con nuestro reloj (seguimos en 1.886):
21/Noviembre. Se acuerda abonar a Alejandro García Monteavaro, la cantidad de 226 pesetas por los gastos debidos a la colocación del nuevo reloj público en la torre de la iglesia. Alejandro, años más tarde, contrataría las obras para dar una planta más al casino.
12/Diciembre. Se aprueba la cuenta, que por importe de 40 pesetas presentó Zapico, relojero de Ribadeo, por los trabajos de armar e instalar el nuevo reloj público.
Ultimo pago. Con esta misma fecha, también se aprueba la cuenta, que asciende a 33,51 pesetas presentada por Domingo Santamarina, capitán del patache (4) “Emilio”, como pago por el flete y porte del reloj público desde Santander. Habrá que pensar, que el reloj se transportó desde Morbier en el E. de Francia, hasta algún puerto francés del Atlántico y de ahí hasta Santander, porque no tendría sentido enviarlo a Madrid (Relojería Canseco), para luego reexpedirlo a Castropol.
(4) Patache.- Se trata de un pequeño barco de vela de dos palos, casco plano, muy ligero y rápido, que en sus orígenes se destinó a fines militares (vigilancia de puertos y costas, labores auxiliares...). Ya en este siglo XIX, fueron reconvertidos o acondicionados para la navegación comercial de cabotaje. Su capacidad era de unas 30 Tn.
El total de gastos para el ayuntamiento por la compra del reloj ascendió a 1.649,51 pesetas, lo que nos da idea del esfuerzo realizado en ese momento por el consistorio, teniendo en cuenta que el presupuesto municipal para ese ejercicio, rondaba las 25.000 pesetas.
Como el reloj era y es de propiedad municipal, había una persona con sueldo a cargo del ayuntamiento, encargada de su mantenimiento y de que el reloj indicase las horas correctamente, tanto en su esfera hacia la plaza, como por medio de la campana en lo alto de la torre.
Es de suponer, que la instalación y puesta en marcha del reloj, debió de ser un acontecimiento relevante para Castropol en ese año de 1.886.
Otro dato importante también, referido a este año, es el de la población del concejo. Se aproximaba a los 8.500 habitantes (era el más poblado de todos los que formaban parte del partido judicial). Ahora mismo (2018), posiblemente poco más 3.500 personas y sin solución en el horizonte para frenar este declive, con lo que ello implica a corto/medio plazo, de la pérdida de los pocos servicios que aún sobreviven.
Por último, en este año 1.886, en el ayuntamiento (entre otros asuntos), también se hablaba de...
-Dirigirse al Ministerio de Fomento, para que se proceda a realizar los estudios necesarios, de cara a la construcción de un puente entre Castropol y Ribadeo, incluido en el Plan de Carreteras del Estado. En lugar del Puente de los Santos, sería el “Puente de los Muertos”, ya que enlazaría las dos orillas, a la altura de los cementerios.
-Subvencionar con 40 pesetas las funciones de semana santa, que se entregan al cura ecónomo, para cubrir los gastos de dos sermones (con la condición eso si), que habrán de predicarse.
-El Presidente de la Junta Provincial de Agricultores, comunica al ayuntamiento, el envío de semillas de “eucaliptus” para que se repartan y se siembren. (Supongo que serían de las primeras que llegaron a la comarca. Aunque no está muy claro, parece que fue en Galicia, donde se plantaron los primeros árboles de esta especie, unos veinte o treinta años antes). Un concejal se anima ante la novedad y propone que se siembre también alguna en el jardín público de esta villa.
-El ayuntamiento, acuerda dirigirse al Ministerio de la Gobernación, pidiendo que se traslade a Castropol, la capitalidad del Distrito Electoral para la elección de diputados provinciales, apoyándose en que nuestro partido judicial, tenía mayor número de habitantes y electores que el de Luarca.
-También se decide, reparar la rampa en que termina la calle del Muelle y que conduce al embarcadero, concretamente el encachado de piedra (canto rodado). En aquel momento, no existía todavía la carretera que rodea el pueblo (su construcción se inició años más tarde, en 1921). Por ello, las personas que iban a Ribadeo, a veces en marea baja, tenían que embarcar por medio de una tabla al lado de La Casilla, en los botes de vela que realizaban el pasaje. En esta última fotografía (de Enrique Murias Jonte), se ve la citada rampa y también los tres cañones, semienterrados en posición vertical (con la boca hacia abajo), donde amarraban los botes y lanchas. Posteriormente, con la construcción de la carretera, dos de ellos se situaron al principio de la rampa (que ya no existe), situada enfrente del Risón y otro en la carretera, al lado del muro, enfrente de La Casilla, en la misma posición vertical y con los mismos fines. Hace unos treinta años, se llevaron a la zona verde que se hizo en El Penedón, colocados en un soporte de madera. Y, desde la primavera de 2017, ya no están ahí. Según parece, los llevaron a Serrasa (almacén municipal) y supongo que ahí seguirán. Creo que todos deberíamos reclamar al Ayuntamiento (yo lo hice en más de una ocasión), que los devuelvan de una vez a su último emplazamiento en El Penedón. Forman parte de nuestro patrimonio.
Y así, después de casi siglo y medio, señalando y dando la hora, nuestro reloj sigue ahí en buena forma, viendo pasar el tiempo (como la puerta de la canción), gracias a la dedicación y cuidados de los “relojeros” que lo atendieron a lo largo de este dilatado período.
Noviembre de 2018
Pepe Llende
Nota: Debido a exigencias del blog, no podemos publicar mas de una foto por cada post, por lo que las otras dos del artículo, las ponemos a continuación:
Foto del artículo de Pepe Llenderrozos
En esta foto, se pueden ver "la citada rampa y también los tres cañones, semienterrados en posición vertical (con la boca hacia abajo), donde amarraban los botes y lanchas."
Díaz-Canel, cautivado por Castropol
El presidente de Cuba alaba "la belleza" del lugar al agradecer al escritor Cuervas-Mons el regalo de un libro sobre la tierra de origen de su abuelo
Castropol, T. Cascudo 15.11.2018 | 01:23

Al geógrafo Antonio Cuervas-Mons (Oviedo, 1954) se le ocurrió el pasado agosto remitir un ejemplar de su libro "Castropol: referencia en diversidad" al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, conocedor de sus lazos familiares con el concejo. Lo hizo con dudas de que llegara a su destinatario y, por eso, le ha hecho especial ilusión la carta firmada por el mandatario cubano agradeciendo el detalle. "Está muy bien. La voy a guardar con mucho cariño", cuenta Cuervas-Mons.
"Una ojeada rápida al texto me ha servido para evaluarlo de importante guía que facilita el conocimiento del lugar, así como de sus pobladores. Las imágenes contenidas en el mismo son testimonio de la belleza del entorno, sus montañas y sus ríos", señala el máximo mandatario cubano en la misiva. Agradece el detalle de Cuervas-Mons y especialmente que el libro le traslade "agradables pasajes y recuerdos de ese pueblo de As Barreiras, que, como bien señala, es la tierra de mis antepasados". Y es que el abuelo paterno de Díaz-Canel era oriundo del pueblo castropolense de As Barreiras, muy próximo a la capital del concejo.
En el libro de Cuervas-Mons, publicado el año pasado y que cuenta con más de trescientas páginas, se hace un extenso recorrido por el concejo. El jurista y bibliófilo figueirense José Luis Pérez de Castro destaca en el prólogo que se trata de "una valiosa aportación de múltiples aspectos de variada índole y en buena parte inéditos del complejo mundo de un municipio como Castropol". Aunque ovetense, Cuervas-Mons está casado con una vecina de Ribadeo y es asiduo visitante y buen conocedor de la comarca Oscos-Eo, a la que ha dedicado ya seis libros.
Cuenta el autor de "Castropol, referencia en diversidad" que conoce al embajador de España en El Salvador, pues es natural de Ribadeo, y aprovechó para consultarle el método para hacerle llegar el libro al presidente cubano. Le dijo que lo mejor era que lo remitiera a la embajada de Cuba en España y así lo hizo, acompañado de "una carta corta en la que le decía que, como tenía orígenes en Castropol, el libro le vendría bien para conocer su tierra". De hecho, fue el embajador de Cuba en España, Gustavo R. Machín, quien le remitió el pasado 6 de noviembre la carta firmada por Díez-Canel en La Habana el pasado 19 de octubre. "Tenía miedo de que el libro se lo guardara algún intermediario y no le llegara a él, pero veo que le llegó bien", apunta Cuervas-Mons.
El presidente cubano se despide garantizando al autor que leerá el libro: "Tenga por seguro que lo leeré con detenimiento y placer en la primera ocasión que las responsabilidad me lo permitan". Le agradece "sus muestras de interés y cariño por Cuba" y le desea "muchos éxitos".
No es el primer gesto de Díez-Canel hacia sus orígenes españoles. Un vídeo que circula entre los castropolenses muestra la conversación informal mantenida el pasado septiembre en Nueva York entre el cubano y el presidente español, Pedro Sánchez. Al inicio del encuentro se puede escuchar a Díaz-Canel decir: "Yo soy descendiente por abuelo paterno de Castropol, en Asturias, y por abuelo materno de La Coruña, Galicia". Añade además que unos primos suyos "querían hacernos un agasajo", a lo que Sánchez responde que para los familiares es un orgullo que uno de los suyos haya llegado a presidente del gobierno. A buen seguro vuelven a hablar del tema en el viaje que Sánchez hará la semana que viene a Cuba, algo que no ocurría desde 1986, la última visita oficial de un presidente español al país.
Castropol visto desde Ribadeo en 1885.
1885, es la fecha que dan mis fuentes, a esta foto, hecha desde Ribadeo, y tal vez no vayan descaminadas, pues aunque en un prinicipio pensé que podria tratarse del Casino solo con planta baja, el edificio que se ve a la izquierda de los árboles del parque, ahora pienso que se trata de las Cuatro Torres. Espero vuestras opiniones.
Barrio de la Fuente 1895
La de hoy es mas antigua. Según quien me la proporcionó, puede ser de 1894, y está hecha desde la misma perspectiva de la otra. Se puede observar que aún no está hecha la casa que fué de Marujín, ni las de Avelino y Vicente, ni el hotel Argentina, ni la de Luciano Ron, y por supuesto nada del taller ni la casa del Cercado
7 nov. 2018 A Mariña
ISABEL GARCÍA FERNÁNDEZ ☝ribadeo@elprogreso.es
La Aemet destaca los vientos fuertes y la gran humedad de la ría de Ribadeo
▶ Julio Martínez se ocupa de computar los registros de la estación que vigila a diario y que está situada en Castropol ▶ Los meteorólogos hubieran desaconsejado el actual trazado de la A-8 por O Fiouco por la persistente niebla de la costa
RIBADEO. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) cuenta en Castropol con un colaborador, Julio Martínez Prieto, encargado de mantener una estación meteorológica desde hace tres años. Es la única central de datos de la que disponen en la zona de A Mariña lucense y el Occidente de Asturias —salvo la de Taramundi, como más cercana a ésta— y, sus responsables directos desde Santander se sorprenden, sobre todo, del nivel de humedad que se registra en la ría de Ribadeo, —muchas veces supera el 90%— y de la fuerza de los vientos, que con frecuencia rebasan los 100 kilómetros por hora, como ocurrió ayer.
«El Puente de los Santos tiene su propia estación con sus medidores de viento aparte, pero tienen que dar cifras muy elevadas, a tenor de las registradas aquí, en la estación de la Aemet de Castropol, que ya son altas. Se debe a que muchas veces entran vientos de dos componentes y direcciones distintas en plena ría, y justo en el viaducto no hay protección para enfrentarse a esas corrientes de aire, a no ser las vallas instaladas», reconoce el meteorólogo.
Con respecto a los temporales recientes de viento, Martínez, — que es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales y ejerció como contable antes de esta dedicación voluntaria—, recuerda que: «Me llamó un particular porque había sufrido graves destrozos en una de sus construcciones y me solicitó el dato de la fuerza del viento entre unas fechas concretas, pues le podría servir para solicitar indemnización a la compañía de seguros. Inmediatamente me puse en contacto con la delegación territorial de Aemet en Asturias para exponer el problema y a las pocas horas recibimos un certificado que acreditaba la fuerza del viento en las fechas señaladas, que se habían registrado en la estación», explica. Aún así, el perjudicado no obtuvo la compensación esperada, porque la fuerza del aire no había sido suficiente según el seguro.
«Hace años, el viento había derribado una gran cantidad de cipreses inmensos que estaban situados precisamente en la finca que ahora ocupa la estación, en el sur del municipio, entre el colegio La Paloma y el registro. Los que quedaron en pie se cortaron por temor a sucesivos temporales, pero es cierto que son muchos los vientos que soplan en la ría, seguramente los más conocidos sean el del suoreste (vendabal) y el nordeste», puntualiza.
NIEBLA. El meteorólogo asegura que Asturias y Galicia son las regiones de España con más días de niebla al año y el Alto do O Fiouco, en Mondoñedo es posiblemente uno de los más propensos a las nieblas en ambas regiones.
«El problema que está causando la niebla, en este punto de esta importante vía de comunicación como es la Transcantábrica, que asume gran densidad de tráfico, se hubiera solucionado —como opina el castropolense— si previamente a la construcción del trazado se hubiera solicitado a la Aemet un estudio sobre el clima en ese lugar en concreto. Seguramente se habría optado por trazar la autovía por otra zona alternativa, en la que los días de niebla al año fueran menos».
HISTORIA. Castropol ya había tenido una estación meteorológica en uso durante casi 50 años. La dirigió el profesor Arturo Lorido durante décadas e incluso tras la marcha de este experto a Taramundi en 1958, siguió funcionando hasta principios de los años 60. «El antiguo Instituto Nacional de Meteorología le concedió un premio a Don Arturo por sus años de colaboración y la precisión de los datos que proporcionaba: eran curiosos porque no solo se referían a la cantidad de lluvia recogida o a las temperaturas máximas y mínimas, sino que también reflejaban si había nevado, si había tormenta, niebla o granizo», matiza Martínez. La pasión de este contable por la meteorología se materializó con la petición a la Aemet, a través del Ayuntamiento, de la instalación de una estación, reutilizando y renovando los aparatos que había en Figueras. Cada día, él la vigila y hace recuento.
Imagen muy antigua del barrio de La Fuente, anterior a 1923.
Gracias a la colaboración de Covadonga Lopez-Cotarelo, hemos conseguido unas cuantas fotos muy antiguas de Castropol, procedentes del Museo del Pueblo de Asturias. Alguna de ellas, puede que ya hallan sido publicadas, pero debido a su antigüedad, y a su interés, volvemos a ponerlas en el blog, un par de ellas a la semana, hasta su finalización.
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Completado el sistema de saneamiento de la ría del Eo tras cuatro años de obras
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Castropol negocia con dueños de montes para dejar sin eucaliptos el borde litoral