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Castropol, Pueblo Ejemplar de Asturias

Sufridas madres y quejicas padres

Sufridas madres y quejicas padres

9 de Diciembre del 2019 - Antonio Valle Suárez (Castropol)

 

Me quejo a menudo de los dolores que llevamos arrastrando muchos de los de mi edad. Asoman de vez en cuando por doquier desde hace años. Recuerdo haber visto muchas veces a mi abuela en peores condiciones que las mías ahora. A ella, que por aquel entonces tenía una edad similar a la mía hoy, le dolía la espalda, el cuello, los brazos y no sé cuántas cosas más y, a pesar de ello, daba la impresión de que solo le hacía ilusión el trabajar diariamente en el campo, por eso yo un día le pregunté: “Abuela, ¿por qué te quejas tan poco si casi no puedes caminar y encima no paras ni un momento de trabajar?”. Y la buena mujer me contestó a bote pronto: “Escucha, nenín, la niñez y la juventud entienden poco de dolores y enfermedades. Los desprecian. A todo más los ven allá a lo lejos caminando cogidos amigablemente de la mano, y si no se percatan de ellos en cabeza propia los contemplan de refilón, pues no les corresponden para, al rato, cambiar de escenario ignorándolos... ¡ojos que no ven! Les aterran las enfermedades y la muerte. Pero pasados los años se van familiarizando con ambas y, aunque sin querer, las relaciones se van haciendo más estrechas hasta que, tarde o temprano, nos llevan a todos con ellos”. Nunca más menté el tema con mi abuela.

Dicen que el tiempo nos trae la razón o por lo menos nos hace ver la realidad de la vida. Y de la mano de él yo he descubierto y entendido que la tristeza en mi abuela no era provocada por los dolores de su reúma, sino que lo era por otros motivos más graves amontonados a lo largo de su vida. Hace un tiempo, al conocer aquellos motivos, se me pasaron como por arte de magia por lo menos la mitad de los que yo tenía.

A finales de los años setenta del pasado siglo cuando nacieron mis hijos los padres de entonces, además de no estar preparados para ello, no éramos invitados a participar en el parto con los sentimientos en directo, sino que habíamos de aguardar en la sala de espera hasta que la madre alumbrase. Y encima, en casos como el mío, que tengo el valor de reconocerlo sin valorar las consecuencias, no me enteré de nada pues ambas veces llegué tarde al alumbramiento motivado a que tenía que trabajar para el banco que me pagaba, que era más importante...

Hoy el destino, gracias a Dios, me hizo contemplar con dolor por primera vez en mi vida los dolores del parto en la piel de una hija que desde que le comenzaron, veinticuatro horas antes, su marido abandonó el trabajo con riesgo de perderlo, para dedicarse a su mujer y a su hijo antes de salir pitando para parir al hospital. Antes de irse al paritorio vi cómo le controlaba a su esposa las contracciones exteriorizadas en forma de dolorosos cólicos que le venían a intervalos de ocho minutos, con una duración de unos cuarenta segundos. Estoy seguro que sus alaridos de dolor que rompían el alma quedarán gravados en mi mente para siempre. Mi hijo me dijo más tarde: “Es que no has escuchado los emitidos en el momento del parto”. Me quedé callado con aquellas palabras.

Si sumamos solo los dolores del parto más los producidos por las sangrías mensuales a lo largo de toda su vida procreativa a las madres y los tenemos en cuenta espejándonos en ellos, quizá cuando nos vengan a nosotros, los homo sapiens macho, los dolores reumáticos e incluso otros mayores seguro que nos dará la risa al tiempo que los ignoramos.

No sé lo que ustedes opinan, pero yo, después de lo razonado, estimo que, si tuviésemos que parir los hombres, España haría años que estaría totalmente despoblada. Por tanto, a partir de ahora, yo haré todo lo posible para no ser un quejica y dejar pasar de largo a mis pequeños dolores conocidos.

Los expertos piden buscar más restos en la finca de Castropol antes de edificar

"Hay que sondear el terreno en su totalidad para ver qué potencialidad tiene y comprobar si hay más vestigios", afirma el arqueólogo Jorge Camino

Castropol, T. Cascudo  12.02.2020 | 00:53 

Vista general de la finca de As Huertas, en Castropol.
Vista general de la finca de As Huertas, en Castropol. T. CASCUDO

Aunque Cultura ha dado el visto bueno para la construcción de una promoción inmobiliaria de 34 viviendas en la finca As Huertas de Castropol, los expertos consultados por este periódico creen que primero habría que explorar el terreno en su totalidad en busca de más vestigios. Consideran que la zanja de más de 100 metros de largo y más de dos de profundidad hallada el pasado verano en el yacimiento (donde previamente se localizaron restos cerámicos de la segunda Edad del Hierro) podría ser una estructura defensiva de un posible asentamiento castreño.

 

"La finca hay que agotarla antes de construir, habría que sondearla en su totalidad para ver qué potencialidad tiene y comprobar si hay más vestigios", señala el arqueólogo Jorge Camino, autor en los noventa, junto a Yolanda Viniegra, del inventario arqueológico de Castropol. Camino respalda el planteamiento del arqueólogo Ángel Villa que en un reciente artículo ("Apuntes sobre la Edad del Hierro en Asturias. A propósito de las excavaciones arqueológicas de García y Bellido en Coaña") califica de "imprudente" descartar la existencia de un castro y recuerda que estructuras similares a la castropolense se localizaron en poblados del oeste de la Galia y también en tres yacimientos asturianos.

"Tiene todas las características de ser una arquitectura defensiva de esa época", incide Camino, quien aventura, además, que ese foso sirviera para cerrar el itsmo de la villa. Precisamente, Camino jugó un papel clave en la investigación de As Huertas, ya que hace años advirtió a Patrimonio de que se estaba descartando el valor de unas cerámicas halladas en la finca que posteriormente la prueba del Carbono 14 dató en el siglo II antes de Cristo.

"Hay que determinar primero de qué se trata, qué vestigios quedan, y después vendría la decisión de si se conserva o no", incide Camino, quien destaca la tardanza en resolver el expediente de As Huertas. "No conozco ningún caso en el Noroeste en el que se tarde tantos años en constatar si un yacimiento es un castro o no", añade, al tiempo que denuncia el "secretismo" sobre este expediente al que acaban de denegarle el acceso por no ser parte interesada.

Por su parte, Ángel Villa coincide con Camino en que lo "razonable", por el tipo de restos y su cronología, sería investigar a fondo la finca para "trabajar con todos los datos posibles". El arqueólogo castropolense Víctor Manuel Díaz, autor del blog "Castropol: Historia y arqueología", coincide con Camino y Villa en que haría falta una intervención en área para despejar cualquier duda.

Díaz pone el acento en que As Huertas está permitiendo ampliar el conocimiento del pasado de una villa en la cual la toponimia siempre hizo sospechar a los investigadores de un pasado castreño.

El arqueólogo Villa ve posible que hubiera un castro en el centro de Castropol

El especialista pone de relieve la existencia de fosos similares al hallado en As Huertas en poblados de la Galia y en otros yacimientos asturianos

Castropol, T. Cascudo  04.02.2020 | 00:45 

Vista general desde la biblioteca de Castropol del foso excavado en la finca.
Vista general desde la biblioteca de Castropol del foso excavado en la finca. T. CASCUDO

El arqueólogo Ángel Villa considera "imprudente" descartar la existencia de un asentamiento castreño en la finca situada tras el casino teatro de Castropol, popularmente conocida como As Huertas, donde comenzará próximamente, tras el visto bueno de Patrimonio, la construcción de una promoción inmobiliaria de 34 viviendas.

Defiende Villa, que dirigió durante años el Plan Arqueológico del Navia-Eo, que fosos similares al hallado en suelo castropolense fueron localizados en poblados del oeste de la Galia y también en tres yacimientos asturianos (en el entorno del Monte Naranco de Oviedo, en el castro Monte Alto y en el recinto fortificado de El Castillo de San Martín, en Soto del Barco).

Así lo expone en el artículo "Apuntes sobre la Edad del Hierro en Asturias. A propósito de las excavaciones arqueológicas de García y Bellido en Coaña", incluido en el libro "Arqueología Castreña en Asturias. Contribuciones a la conmemoración del Día García y Bellido", coordinado y dirigido por el propio Villa y F. Rodríguez del Cueto. En él pone de manifiesto, entre otras cuestiones, que "en Asturias la excavación del foso como primer delimitador del asentamiento es una constante desde los albores del fenómeno castreño", si bien casi siempre va ligado a estructuras de gran entidad.

Cabe recordar que el pasado verano se hizo la cuarta intervención arqueológica en la finca de As Huertas, en la que se habían hallado previamente restos cerámicos que la prueba del Carbono 14 dató a mediados del siglo II antes de Cristo, en la segunda Edad del Hierro. La última excavación permitió descubrir una zanja de grandes dimensiones (más de 115 metros de largo y más de dos de profundidad) que desconcertó a los investigadores. La primera hipótesis manejada es que fuese una explotación minera y que la zanja se hubiera realizado en busca de un mineral. La teoría quedó reforzada con la presencia de un alto contenido de hierro en la finca y con la ausencia de materiales arqueológicos que hicieran pensar en un poblado. Sin embargo, a juicio de Villa, la hipótesis de la mina debe descartarse.

"El decapado profundo es una circunstancia frecuente en este tipo de hallazgos, y así ocurre en el oeste de la Galia, donde, a menudo, los recintos delimitados por un foso están arrasados y su presencia es detectada, como en As Huertas, por el relleno del foso y su caracterización estratigráfica", explica.

En el artículo recopila otros fosos similares en Mirebeau-sur-Bèze y en Aix-en-Provence, y añade que, "en general, son estructuras con profundidad comprendida entre los 1,5 y los tres metros, similar al caso asturiano, cuya excavación no necesariamente implica voluntad de alarde constructivo".

El arqueólogo al frente de la excavación, Orlando Morán, manifiesta que son bien recibidas todas las aportaciones, ya que la investigación del hallazgo sigue abierta. Añade que, durante la excavación de la obra, se revisará si existen estructuras asociadas que puedan dar "más pistas".

Breves notas sobre el Gremio de Mareantes de Castropol

Breves  notas sobre el Gremio de Mareantes de Castropol

   El pasado mes de Diciembre, quedó colocada en la fachada de la Casilla esta placa de cerámica, una vez confirmado que la construcción de dicho inmueble fue una iniciativa del Gremio de Mareantes de Castropol en el año 1875 y en el cual desarrollaron parte de sus actividades, hasta su disolución a principios del pasado siglo.

    Se utilizó una postal, que nos pareció muy apropiada,  de la colección de Enrique Murias Jonte, fotógrafo local y que también fue director de la banda de música castropolense. En ella, pueden verse  en esa especie de rampa, hasta cuatro cañones colocados en posición vertical, que servían como punto de amarre a las pequeñas embarcaciones que realizaban el pasaje y otras faenas en la ría.  Se da la casualidad, que esos cañones, también en este año 1875, fueron retirados de una playa de Figueras,  por iniciativa del Ayuntamiento y trasladados al muelle local debido a “que se estaban arruinando por completo, para su mejor conservación y a disposición de la autoridad competente”.  Estos cañones, casi con toda seguridad, pertenecieron a la fragata “El Galgo de Andalucía” o “HMS Greyhound” (rebautizada, ya que había sido capturada a los ingleses en 1718), y que en el transcurso de un breve combate naval contra tres barcos ingleses, fue incendiada debajo de San Román en Septiembre de 1719. Como podemos comprobar, falta un cañón de los cuatro que aparecen en la postal, ya que los tres restantes, fueron trasladados a la zona del Penedón hace años, desde otra ubicación anterior.

    Asi que, con la Casilla, ya conocemos una pieza más, junto con el barómetro de mercurio, de la “herencia”  del Gremio de Mareantes de Castropol. Pero nos falta saber algo más de esa “herencia”: la capilla de San Roque, que según referencias, se levantó también gracias a la gente de mar. Sabemos que en el año 1648, quedó constituida la Cofradía de San Roque, por iniciativa de un grupo de diecisiete pescadores, que figuraban en la escritura correspondiente y que andando el tiempo la Cofradía pasó a ser:  Gremio de Mareantes.

    Parece que la capilla, en una primera fase,  puede ser de esa época. Después, ya en el año 1877, se llevó a cabo la ampliación de la misma, añadiendo probablemente el espacio de la fachada principal situado entre la verja y el cierre de madera torneada, tan característico de esta capilla. Pudo ser así, porque si nos fijamos, en el interior hay una puerta lateral tapiada, situada después del cierre de los barrotes de madera.  Estas obras, las realizó José Monteavaro de Riaño.

    Este peculiar diseño en la fachada de la capilla, abierta y expuesta a los vientos y temporales del sur, parece que no abunda mucho, al menos en Asturias.  Tenemos en Lastres la capilla de San José, con una fachada principal, muy similar en el arco que forman los barrotes torneados, dándose también la  coincidencia,  de que al igual que la de San Roque,  fue asimismo costeada por los marineros locales, años antes que la de aquí.

    El Gremio de Mareantes de Castropol, al igual que el de Figueras, tuvo su relevancia en la vida local. Los socios, aportaban una parte de los beneficios de la pesca o de sus ingresos y con esas cuotas, se ayudaban entre si: enfermedades, situaciones de viudedad, entierros, desgracias materiales o personales, necesidades puntuales, … Además en Castropol, se encargaban también de las fiestas de San Roque.

   El Gremio de Figueras, en algún momento de su historia, dispuso de una gran solvencia económica,  según dejó escrito Miguel García Teijeiro. Por ello, en el año 1776, compran la Villa y el Coto de Figueras a los últimos dueños del mismo: los Pardo Donlebún. Dispusieron para la operación, nada menos que de 680.000 maravedíes, que equivalían a 20.000 reales. Todo ello, después de un largo y dificultoso proceso, vivo ejemplo de perseverancia y sacrificios, hasta conseguir la completa emancipación, dando fin a los abusos y excesos de los Pardo Donlebún. Quedando así como dueños: civil, política y administrativamente durante unos cincuenta años. Hasta que, por Real Orden de 18 de Diciembre de 1826, se suprimen todos los “ayuntamientos particulares”, que se incorporan al concejo más próximo (Castropol en este caso), perdiendo de esta forma su independencia desde ese momento.

Una prueba más de la trascendencia de ambos Gremios, la encontramos en un pleno del Ayuntamiento de Castropol, celebrado en el año 1918, con las sociedades ya disueltas, donde un concejal propone “que se localicen y depositen en el Ayuntamiento los estatutos y libros de actas”, de los citados colectivos.  Dicho concejal, deja caer también,  alguna pista sobre su paradero.

    Para finalizar, sería de agradecer, que si alguna persona dispone de algún documento que en su momento perteneció al Gremio, lo pusiese a disposición de los/las que tenemos interés en estos asuntos de la historia local, permitiendo la realización de una copia, que quedaría depositada en la Biblioteca,  para poder ser consultada.

 

    Pepe Llende – Enero 2020

 

 

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"Nunca había quedado tanta gente fuera", dicen en la escuela de bebés de Castropol

Educación ampliará la escuela de bebés de Castropol, con excedente de matrícula

La Consejera anuncia obras por importe de 48.400 euros en el colegio La Paloma para resolver problemas de accesibilidad y de evacuación

Castropol, T. Cascudo  28.01.2020 | 00:59 

José Manuel Fernández, Carmen Suárez, Francisco Javier Vinjoy, la edil de Educación, Miriam Moya; Ana Isabel López y otros dos técnicos de la Administración, ayer, en la entrada principal de La Paloma.
José Manuel Fernández, Carmen Suárez, Francisco Javier Vinjoy, la edil de Educación, Miriam Moya; Ana Isabel López y otros dos técnicos de la Administración, ayer, en la entrada principal de La Paloma. T. CASCUDO

 

 

 

La Consejería de Educación ha hecho suya la propuesta del Consistorio castropolense para ampliar la escuela de bebés de Castropol "El Turullón". En el centro se forman 39 pequeños distribuidos en tres unidades, pero este curso se quedaron fuera 15 solicitantes. La consejera, Carmen Suárez, indicó que el proyecto se acometerá "a la mayor brevedad para que, a ser posible, no quede ningún alumno sin escolarizar". El reto, ahora, es determinar cómo hacer la ampliación de este centro, ubicado en un lateral del colegio La Paloma. El gobierno local considera que la propuesta más "económica" y "ágil" es hacerlo ganando terreno a La Paloma, aunque también tiene sobre la mesa una petición de los vecinos de Figueras de crear un aula para bebés dentro de la escuela local (parte del Colegio Rural Agrupado Tapia-Castropol).

 

"Hay que ver sobre el terreno la posibilidad más razonable", expresó la Consejera, quien indicó que, siempre que sea posible, la administración prefiere ampliar dentro del mismo recinto. "Si cabe la posibilidad de que todo se pueda integrar en el conjunto del colegio, estupendo; si no fuera así, veríamos las posibilidades", incidió. En términos similares se expresó el alcalde, Francisco Javier Vinjoy, que se mostró escéptico con respecto a la opción de Figueras, aunque dijo que se analizará la situación "para buscar la respuesta adecuada".

 

El planteamiento que maneja el Consistorio como opción más viable es que la ampliación se pueda hacer aprovechando parte del comedor de La Paloma, si bien esta propuesta no gusta al equipo directivo del centro, que se opone a perder espacio en esta zona y considera que se deben estudiar otras opciones, como ocupar el patio cubierto situado bajo "El Turullón".

 

En otro orden de cosas, la Consejera, que estuvo acompañada por la directora de Planificación e Infraestructuras Educativas, Ana Isabel López, anunció obras inmediatas en el colegio La Paloma encaminadas a resolver problemas en la evacuación del centro y la accesibilidad. Estos últimos son "prioritarios" para la Consejería, especialmente por existir en el centro alumnos con necesidades educativas especiales. La directora indicó que estos trabajos se acometerán "en cuanto sea posible", pues ya disponen de una partida económica, que ronda los 48.400 euros.

 

Para el director del colegio La Paloma, José Manuel Fernández, se trata de obras "importantísimas" habida cuenta de que el centro data de 1975 y lleva muchos años sin recibir reparaciones de calado.

 

En cuanto a la accesibilidad, explica que se va a construir una rampa de acceso en la entrada principal y también se instalarán un ascensor y elementos de señalización. Recientemente ya se realizó una obra de accesibilidad en un baño. Respecto de la evacuación, se prevé habilitar una salida de emergencia.

El director recuerda que hay otros muchos asuntos pendientes, como la mejora del patio y de las pistas o la pintura exterior del inmueble. Otro asunto importante para el centro es la reparación del polideportivo, que tiene problemas de humedades y goteras. El curso pasado se hizo una pequeña actuación de urgencia, pero queda pendiente la renovación de la cubierta y de la pista. Educación, indica que no será posible actuar en este equipamiento hasta el año que viene. Todas estas carencias fueron denunciadas el pasado mes de noviembre en la Junta General del Principado por el diputado del PP Álvaro Queipo.

Ocho toneladas de textil recuperado para fines sociales en Castropol

Miniatura de datos adjuntos
 

 18.000 prendas que tendrán una segunda vida gracias a su reutilización o reciclado. 

Humana Fundación Pueblo para Pueblo, organización que desde 1987 promueve la protección del medio ambiente a través de la reutilización de textil y lleva a cabo programas de cooperación al desarrollo en África, América Latina y Asia así como de apoyo local en España, ha recogido 7.985 kg de textil usado en Castropol durante 2019 para darles una segunda vida a través de la reutilización o el reciclado. Ello representa un aumento del 8,4% respecto el año anterior (7.364 kg). 

 En 2019, los donantes depositaron la ropa, el calzado, los complementos y el textil de hogar que ya no utilizaban en los contenedores de color verde de la Fundación. El servicio de recogida selectiva de textil es gratuito y representa un ahorro para el erario municipal.

Las toneladas recuperadas por Fundación Humana equivalen a 18.000 prendas cuya gestión implica un doble beneficio: el primero es medioambiental, porque reduce la generación de residuos y contribuye a la lucha contra el cambio climático. La reutilización y el reciclaje de textil durante al año pasado representan un ahorro de 25 toneladas de CO2 a la atmósfera. Un estudio de la Comisión Europea indica que por cada kilo de ropa recuperado y no incinerado se dejan de emitir 3,169 kg de CO2. 

El beneficio social consiste en la creación de puestos de trabajo inclusivos, estables y de calidad: Humana genera un empleo indefinido por cada 36.000 kg de textil recogido. Por otro lado, los recursos obtenidos se destinan a proyectos sociales: tras más de tres décadas de actividad, 2,5 millones de personas se han visto involucradas en los programas de desarrollo en los países del Sur de la mano de contrapartes o socios locales. La Fundación ha destinado más de 31 millones de euros durante este período para la formación de profesores de primaria, el impulso de la agricultura sostenible o la lucha contra el VIH/SIDA, entre otras acciones de cooperación. 

 Una gestión con visión de economía circular 

“Agradecemos la solidaridad y la confianza de los vecinos y vecinas”, asegura Ricardo Rodríguez, responsable de la Fundación en el Principado, que añade: “Humana contribuye a hacer más sostenible el sector de la gestión de residuos con una visión de economía circular, ya que reintroduce las prendas en la cadena de valor, genera recursos con un impacto social positivo, crea empleo verde y sostenible, incide en el ámbito local y promueve la mejora de las condiciones de vida de las comunidades más desfavorecidas gracias a programas de cooperación al desarrollo”. 

Rodríguez recuerda que en 2025 todos los municipios de la Unión Europea deberán tener establecida una recogida separada para el residuo textil, “lo que sin duda aumentará la baja tasa de separación en origen, que no supera el 10% en Asturias”. “Desde Humana aplaudimos la labor de los que promueven la recogida selectiva de textil. Estamos ante una oportunidad y un enorme reto para dar el impulso definitivo a la gestión apropiada de este recurso, fieles a la jerarquía de residuos y a un modelo económico circular, en el que prime la prevención y la reintroducción del textil en la cadena productiva, prolongando su ciclo de vida”, añade. 

Los retos para 2020 

Uno de los objetivos de Fundación Humana para incrementar la recogida selectiva del residuo textil en 2020 es aumentar la contenerización en el espacio público y así facilitar las donaciones de la ciudadanía. En España se desecha anualmente un millón de toneladas de ropa (cada ciudadano se deshace de entre 30 y 40 kg de textil al año, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica), pero apenas un 10% llega a manos de un gestor autorizado; el resto (900.000 toneladas) acaba en vertederos donde no se puede aprovechar de ninguna manera. “Es fundamental elevar el número de puntos de recogida para mejorar estos registros”, afirma Ricardo Rodríguez. La ratio actual es de un contenedor de textil por cada 4.700 habitantes mientras que la proporción idónea es de uno por cada 300-500. 

El segundo gran objetivo para 2020 es que el sector cuente con un sistema homogéneo de información que permita conocer cuánto residuo textil se recupera, se reutiliza, se recicla o se elimina en España. “La transparencia en la trazabilidad en toda la cadena de valor es fundamental, así como visibilizar los destinos de los distintos flujos de residuos”, defiende el responsable de Humana, “la existencia de indicadores fiables es clave para el funcionamiento y la credibilidad del sistema, así como para dar confianza a la ciudadanía”. 

Además, la Fundación seguirá incidiendo en potenciar el factor social en los pliegos de contratación pública de la gestión del textil. 

 El destino de la ropa usada 

Las prendas depositadas en los contenedores de Humana tienen dos destinos: cerca del 90% se trata en las plantas de preparación para la reutilización de la Fundación (en Madrid y Barcelona) y el resto se vende a empresas de reutilización y reciclado. El destino de las prendas tratadas es: 

  • El 52% se destina a reutilización: el 13% a través de las tiendas secondhand de Humana en España y el 39% se exporta, principalmente a África, para ser vendido a precios bajos y así generar recursos para la cooperación al desarrollo. 
  • El 37% se encuentra en un estado que no permite su reutilización por lo que se vende a empresas de reciclaje textil para que elaboren otros productos (mantas, aislantes o trapos para la industria de automoción) 
  • El 2% son residuos impropios (plástico, cartón, otros) que se pone en manos de los gestores autorizados correspondientes. 
  • El 9% no se puede reutilizar ni reciclar ni valorizar energéticamente y se envía a un centro de tratamiento de residuos para su disposición final. 

 Sobre Humana Fundación Pueblo para Pueblo 

Humana Fundación Pueblo para Pueblo promueve desde 1987 la protección del medio ambiente a través de la reutilización de textil y lleva a cabo programas de cooperación al desarrollo en África, América Latina y Asia, así como de apoyo local y agricultura urbana en España. Lleva a cabo campañas de sensibilización en torno a la importancia de la reutilización y el reciclado de textil para la protección del medio ambiente y como fuente de recursos para la cooperación en los países del Sur. Cuenta con 650 empleados y forma parte de la Federación Humana People to People, que agrupa a organizaciones de 30 países.  

 

www.humana-spain.org

Una visita a Estrasburgo sin salir de Castropol

"¡Cómo mola!", dicen los escolares de La Paloma, que conocieron el Europarlamento por medio de unas gafas de realidad virtual

Castropol, T. Cascudo  24.01.2020 | 01:09 

Uno de los niños prueba las gafas de realidad virtual ante la atenta mirada de sus compañeros.
Uno de los niños prueba las gafas de realidad virtual ante la atenta mirada de sus compañeros. T. CASCUDO
 "¡Cómo mola!", exclamó Juan González, el primero en probar las gafas de realidad virtual que ayer permitieron a los alumnos de tercero y cuarto de Primaria del colegio castropolense La Paloma viajar hasta Estrasburgo y adentrarse en el Parlamento Europeo. La actividad se enmarca en el proyecto "+Europa +Cerca" que promueve la biblioteca Menéndez Pelayo de Castropol en colaboración con el centro educativo, con el objetivo de familiarizar a los estudiantes con la Unión Europea.

Nada más llegar a la Menéndez Pelayo los escolares se encontraron con la bibliotecaria, Manuela Busto, caracterizada como Super Gordon, un personaje creado para divulgar el Gobierno de Europa entre los estudiantes. "Super Gordon usa antifaz y una cometa para moverse por los países. Con él vamos a investigar qué es eso de Europa", explicó a los niños.

Hecha la presentación, los pequeños se metieron de lleno en el juego respondiendo a preguntas como cuáles son las comidas típicas de los diferentes países, el nombre de algunas capitales, cómo se llama la moneda comunitaria o por qué es azul y con estrellas la bandera europea. La guinda de la actividad la pusieron las dos gafas de realidad virtual que les permitieron poner un pie en Estrasburgo y ver, por dentro y por fuera, el europarlamento.

"Es un programa pequeño, con recursos pequeños, pero que pretende ser muy aprovechable y quiere que los niños entiendan mejor Europa a través del juego", señala Busto, convencida de que, "conociendo las cosas desde pequeños, después lograrán entenderlo mejor cuando crezcan". Por su parte, la docente Olga Pardo aplaude la iniciativa: "Está fenomenal. Todo lo que sea aprender, venir a la biblioteca y que vean que aquí se pueden hacer muchas cosas y aprender, está bien".

Los niños se marcharon de la Menéndez Pelayo con deberes, ya que sus profesoras les plantearon el reto de aprender todas las capitales europeas para sorprender al europarlamentario asturiano Jonás Fernández que les visitará el próximo mes de febrero en la segunda actividad de "+Europa +Cerca".

La iniciativa también contempla actividades para el público adulto. De hecho, estaba previsto iniciar el programa el pasado diciembre de la mano del catedrático Jose Luis García Delgado. Su ponencia, titulada "Europa 2019: haciendo historia", tuvo que cancelarse por culpa del temporal, pero ya tiene nueva fecha y será en abril.

El alma de "Duna"

26 de Diciembre del 2019 - Antonio Valle Suárez (Castropol)

Estos días de intenso invierno no son muy agradables para el diario paseo, al menos para los jubilados, ya que al menor descuido, con la sola oposición de nuestra edad, nos puede abordar la gripe o, por lo menos, un fuerte catarro. Ayer al cotidiano paseo faltaron varios compañeros que se quedaron en casa abrigándose de las inclemencias. Solo fuimos cuatro de los ocho que habitualmente vamos. No faltó Bras, nuestro pesado amigo, también jubilado. Desde que iniciamos la senda no se calló ni un momento hasta que regresamos. Nos contó -nervioso- que este año ya había enviado la carta a los Reyes Magos de Oriente. Dijo que no la había mandado para pedirles ninguna cosa, sino más bien para "recomendarles" con toda la humildad del mundo un consejo a seguir a la hora de aprobar las cartas que le envían los humanos solicitándoles mascotas. Nos la leyó y, después, nos dio una copia a cada uno. Os la traslado íntegra:

"Queridos Reyes Magos de Oriente: Os diré que ’Duna’ es -la que me dejasteis en casa hace trece años de la mano de Pepe-, a grandes rasgos, una especie de tres en uno. Siempre tiene a flor de piel asomando la bondad, la inteligencia y la fidelidad personificada que manifiesta todo el año, no solo en Navidad. Goza de un montón de cualidades más que un humano desearía para su persona. Es divertida. Tiene una vitalidad contagiosa. Es muy sociable. Sabemos que es capaz de conducir con seguridad a un invidente hasta el autobús que le corresponde y que reconoce por el ruido del motor. Es amiga fiel de los niños, a los que desde su primer contacto cubre de atenciones, de cuidados, al tiempo que los protege. Los observa, se deja tocar por ellos. Incluso no protesta cuando algún enano de escasas buenas intenciones se sobrepasa en confianzas molestándola en exceso. Si se ve acosada, se limita a apartarse del acosador. Nunca entra en polémica con nadie, ni siquiera con los de su especie. Con los mayores... ¿qué deciros?, es nuestra guarda jurada. Nuestra perrita ’Duna’ no tiene precio. No hay oro en el mundo para pagar sus acciones. Nunca os agradeceremos bastante el habérnosla traído en aquel 2006. Hace las cosas a cambio de nada material. Solo aspira al cariño y al amor que ella derrocha. Lástima que sus años, que, al cambio comparados con los de un humano, rondan ya los 90, la van acobardando. A pesar de la alegría que desprenden sus ojos me da mucha pena al mirarla. Tiene unas cosas de película. Ayer de madrugada, sin ir más lejos, se hartó de llamar la atención con unos descarados ladridos, que excepcionalmente manifiesta. No paró hasta despertarnos a todos. Pasamos un rato observando los motivos de aquel su comportamiento y, una vez descubiertos, me acerqué hasta ella. Me recibió nerviosa moviendo su fuerte cola, como pocas veces hace, pero alegre y zalamera como siempre. La acaricié, al tiempo que la premiaba con las galletas que tanto le gustan, pues es muy llambiona. No las quiso hasta que me condujo a la portada que había abierto el viento de la noche sin nuestro consentimiento. Con ella de testigo fiel, mirándome, cerré las dos hojas de la puerta. Luego comió sus galletas y juntos caminamos en silencio de vuelta a casa, para marcharnos cada uno a sus aposentos... yo ligero, ella cojeando. Los de ella más humildes, peores que los nuestros... ¿Por qué? -me pregunté con cargos de conciencia-. ¿Acaso no los merece por lo menos iguales a los nuestros, queridos Reyes? ¡Qué injusto es el mundo!

Un Papa dijo un día que los animales tienen alma. No lo dudo pero, de verdad os digo, queridos Reyes, en un hipotético caso de que carecieses de ella la querríamos exactamente igual. Incluso aunque no tuviese papeles, que los tiene. Es difícil de comprender cómo un llamado irracional como ella puede ser tan buena y desinteresada con la especie humana cuando esta, muchas veces, no respeta ni la vida de muchos niños, mujeres y mayores. Si el cielo existe, os puedo asegurar, ’Duna’ irá de cabeza a él. Le abrirán la puerta de par en par, sin excusa ni pretexto alguno.

No quiero enrollaros más con mi sensibilidad hacia los animales, queridos Reyes. Sé de vuestras ocupaciones, pero para terminar os suplico de corazón que reviséis bien todas las cartas donde los humanos os pidan mascotas. Hacedlo a conciencia antes de complacer sus peticiones. No las pongáis en manos que no ofrezcan suficientes garantías de cuidados. Dejarles claro que si no las tratan como a ellos mismos, que si las abandonan en la calle, serán severamente castigados. Por favor, decídselo con cara muy seria. Decirles que vosotros os encargaréis de que les llegue el merecido castigo si osan dejar por la calle abandonado a algún cachorro de la raza que sea, labrador o no, pululando, muerto de frío, atemorizado, falto de cariño, pidiendo clemencia.

Yo este año no quiero nada para mí, queridos Reyes Magos. Ya os prometí el año pasado que no pediría nada material nunca más para mí solo. Solo os ruego que nos dejéis a ’Duna’ unos años más, y con ella salud y paz a repartir entre todos. Os doy las gracias anticipadas y os mando un abrazo, queridos Reyes Magos".

 

Cartas de los lectores en  La Nueva España

Las ayudas sociales de mi Ayuntamiento, Bras y los Reyes Magos

13 de Enero del 2020 - Antonio Valle Suárez (Castropol)

Mi buen amigo y pesado jubilado Bras, ayer, en la diaria caminata, nos dijo que su amigo Manolo siempre le dice que los años pasan veloces como los postes de la luz en la carretera cuando vamos en coche, y que cuanto más corres más rápido pasan. A mí maldita gracia me hace ese razonamiento. No me gusta por dos razones: una, porque es verdad que compruebo que los años pasan raudos, y ello me duele. Otra, porque la razón, por lo menos a Bras, le viene de su experiencia de la vida, no en vano presume de tener más de media docena de decenas de años encima, que debieran ser suficientes para poder decirlo e incluso asegurarlo sin temor a equivocarse. Me temo que a todos los mayores nos empieza a preocupar el mantra sobre el paso de los años de ese tal Manolo, que nos trasmite Bras.

A propósito, Bras nos contó ayer que lleva un tiempo observando, preocupado, el funcionamiento de las ayudas a domicilio prestadas por parte de los Servicios Sociales de nuestro Ayuntamiento. Os lo cuento tal cual nos dijo: “Todos sabemos que las ayudas sociales prestadas por el Ayuntamiento a los que las necesitan son imprescindibles hoy día, ya que la media de edad de los vecinos, junto con su poder adquisitivo, va en contraposición. La necesitan como agua de mayo. Es verdad que el Ayuntamiento arrima el hombro y facilita a los vecinos consultas de podología, técnicas para la seguridad doméstica, primeros auxilios, ayudas económicas al consumo energético de los hogares con menos recursos, encuentros y homenajes a los mayores, organización de viajes y un montón de atenciones más. Además de cobrarnos religiosamente los impuestos. Pero la más importante de las ayudas, que se está cumpliendo a medias, es la llamada ayuda social a domicilio a las personas que no se pueden valer por sí mismas. Como sabéis, su fin es el de acompañar y apoyar en su casa a los ancianos que viven solos una o varias horas al día. Auxiliándoles en sus paseos al aire libre, prestándoles ayuda físicas y psíquicas, conversando con ellos, escuchando sus inquietudes, facilitándoles el necesario aseo personal y haciéndoles la limpieza del hogar para que tengan una vida saludable y digna, que no es ni más ni menos que la que se merecen después de una larga vida de trabajo y sacrificios. Se trata de un reconocimiento prometido por todos nuestros gobernantes cada vez que las urnas están a la vista y que, por tanto, debe cumplirse al completo y no a medias. Es una pena que estas ayudas estén afectadas por una cojera que, a día de hoy, no parece capaz de curar del todo nuestro Consistorio. La consecuencia es que impide caminar con la seguridad y la eficacia que las personas de la tercera edad necesitan, requieren y merecen”.

Después de una pequeña pausa, Bras, mirándonos fijamente, nos lanzó cuatro preguntas seguidas que nos alumbraron nuestras ya cansadas mentes: “¿Cómo es posible que los sábados y domingos, festivos y puentes no aparezca ayuda alguna en los domicilios de los necesitados? ¿Es que esos días de fiesta son distintos a los demás y, por la gracia de Dios, no necesitan asearse, comer, adecentar su vivienda o dar un necesario paseo? ¿Es que el responsable que controla esos servicios no puede promover y mover al Ayuntamiento para que, de una vez por todas, solucione tan grave problema de abandono? ¿O es que los responsables de turno ya se dignaron a visitar a esos ancianos necesitados los días que no tienen ayuda y comprobaron, in situ, que están hibernando y no necesitan de apoyo alguno y que ni siquiera tienen peligro de enfermar? Con estas actuaciones nos tememos que no vamos a creer en las promesas de los dirigentes en épocas electorales. Ni tampoco les creeremos cuando los requiramos y nos den contestaciones para salir del paso, como, por ejemplo, ‘estamos en ello para ver cómo lo solucionamos’. No es de conciencia el jugar con la tercera edad, señores. No lo es, aunque ustedes y algunos de nosotros vivamos bien, sin necesidades como las expuestas. Si este problema no se soluciona de una vez, yo, Bras, escribiré en nombre de todos una carta a los Reyes Magos donde, además de informarles de todo lo que está ocurriendo, les pediré que, por favor, solucionen un problema tan crucial como el que nos atañe, ya que los que nos gobiernan aquí parece ser que no quieren o, a lo peor, no son capaces de solucionarlo”.

¡Tremendo este Bras, siempre despertando conciencias! Si no se soluciona pronto este grave problema, me temo que no habrá papel en la papelera cercana para estampar las firmas de tantos afectados.

 

Cartas de los lectores en La Nueva España.

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ANTONIO VALLE | Jubilado castropolense, aficionado a la escritura

"La jubilación es un paso duro y empezar a escribir me ayudó muchísimo"

"Es importante estar activo, aunque eso tiene un problema asociado y - es que te pasa la vida muy rápido"

Figueras (Castropol), T. Cascudo 16.01.2020 | 01:27

"La jubilación es un paso duro y empezar a escribir me ayudó muchísimo"

Antonio Valle, natural de la localidad castropolense de Barres, aunque afincado en Figueras desde hace más de cuarenta años, acaba de cumplir su primera década como jubilado y también como aficionado a la escritura. Cultiva su pasión en diferentes formatos, pero, especialmente, a través de las cartas al director que remite periódicamente a LA NUEVA ESPAÑA. Desde su jubilación en la Caja Rural (empresa a la que se refiere como su "familia" y en la que, entre otros cargos, fue durante dos décadas jefe de la zona occidental) suma sesenta cartas publicadas: la primera en noviembre de 2010, bajo el título "Memoria histórica de los años cincuenta en el Occidente", y, la última, el pasado 26 de diciembre, titulada "El alma de Duna". Dice que, si la salud y la mente se lo respetan, este año engrosará su particular nómina con otras doce cartas, en las que seguirá muy presente su visión del occidente asturiano, donde ha vivido siempre. Y añade, entre bromas, que en su carta a los Reyes Magos pidió llegar a ser columnista de este periódico: "Que por soñar no quede".

 

- ¿Por qué se animó a empezar a escribir?

 

-Cuando me jubilé me dio por escribir, algo que no había hecho antes, al margen de cuestiones laborales. Ni escribía, ni leía por falta de tiempo. Me gustaba leer, pero los libros se pasaban meses encima de la mesa. Mientras ejercía siempre me decía que la política debía quedar al margen y, por tanto, evitaba decir nada que pudiera molestar, pero, al jubilarme, digamos que sentí una liberación y decidí poner por escrito todas esas cosas que me pasaban por la cabeza y me parecían importantes.

 

- ¿Escribir fue una ayuda al dar el paso a la jubilación?

 

-Me ayudó muchísmo. La jubilación es un paso duro. En mi caso fue una jubilación solicitada por motivos de salud, tras cuarenta años en activo sin una sola baja, pero, aún así, tienes sensaciones contradictorias. Por un lado, una sensación agradable, te sientes más libre, eres otra persona. Por otro lado, está la sensación más difícil de gestionar, que es un sentimiento de abandono. Notas que el teléfono deja de sonar y echas en falta el contacto con la gente. Tuvieron que pasar al menos seis meses para empezar a centrarme y ser consciente de que estaba jubilado. Creo que el que escribe lo hace para él. Me siento a gusto escribiendo y me permite expresar lo que pienso. La escritura contrarresta los problemas de la vida y me hace feliz.

 

- Y, después, ¿cómo reordenó su vida?

 

-Hago un paseo diario y salgo en bici cuando hay buen tiempo para hacer unos cuarenta kilómetros. Si llueve, me dedico a hacer navajas en el taller; llevo 220 hechas. Desde que me jubilé, me enseñó a hacerlas José María, un amigo de Figueras. Luego están la escritura, la lectura y también intento viajar, algo que a mi mujer y a mí siempre nos gustó mucho. Cocinar también es una pasión, y están el jardín y un huerto que tengo en casa, y algunas reparaciones que siempre hay pendientes. Y, por último, está el mejor hobby: los nietos. Tengo uno aquí y dos en Londres. Al final tuve que abandonar el golf, que fue mi afición de siempre, porque no tengo tiempo. Cuando te jubilas, es importante estar activo, aunque eso tiene un problema muy gordo añadido y es que te pasa la vida muy rápido.

 

- Le costó adaptarse, pero, ahora, ¿cómo se siente?

 

-Ahora estoy viviendo la vida, no sabía que era tan feliz. Si te respeta medianamente la salud, la vida es maravillosa.

 

- Los jubilados, ¿están suficientemente valorados en esta sociedad?

-De momento estamos bien económicamente y médicamente, pero creo que no se escucha al jubilado. No hay que escucharlo por que sepa más que nadie, sino por llevar muchos años de rodaje. Tampoco digo que haya que hacernos caso en todo porque es verdad que de viejo te vuelves un poco rompehuevos.

- Ha remitido todas sus cartas a LA NUEVA ESPAÑA, ¿qué supone para usted el periódico?

-Soy lector de LA NUEVA ESPAÑA desde siempre y es fundamental para no desconectarse de la sociedad y estar enterado de lo que pasa en Asturias. El periódico es muy cercano y te mantiene actualizado.

- En sus escritos sobresalen los temas de la zona ¿cómo ha evolucionado?

-Nací aquí, me crié y me formé aquí, y además tuve la suerte de trabajar y pernoctar aquí toda mi vida. Vi la miseria que había y el cambio que pegó la zona. Tenemos un tejido industrial importante y por eso somos privilegiados. Hoy por hoy no veo la zona mal, aunque hay que tener cuidado.

- Además de cartas al director, ha hecho sus pinitos en el relato, pues participa desde el principio en el taller de escritura de la biblioteca de Figueras que coordina Gonzalo Moure. ¿Para qué le ha servido?

-Gracias a las correcciones de Gonzalo creo que mejoró mi escritura y es algo que se ve al comparar el primer relato con este último.

Castropol, un piano en la biblioteca

El instrumento, donado por una usuaria del centro, "sorprende mucho", dice la bibliotecaria

Castropol, T. Cascudo  15.01.2020 | 01:15

Manuela Busto muestra el piano colocado en la sala de lectura.
Manuela Busto muestra el piano colocado en la sala de lectura. T. CASCUDO

La Menéndez Pelayo de Castropol se ha convertido en la primera biblioteca con piano de Asturias. Una incorporación que no ha pasado inadvertida para sus usuarios: "Sorprende mucho. Además, me dicen que queda bien y que encaja con la biblioteca y con su espíritu", señala la bibliotecaria, Manuela Busto. Y es que la Menéndez Pelayo es mucho más que un espacio donde se prestan libros: se ha convertido en un agente cultural imprescindible en el concejo.

Busto hace especial hincapié en la "generosidad increíble" de la profesora ovetense Marta Morán que donó el piano, convencida de que "tener sin compartir no significa gran cosa". Durante una estancia de trabajo en la comarca descubrió la biblioteca de Castropol, su club de lectura y al grupo "de gente estupenda y dinámica" que le da vida. Cuenta que esto la ayudó en lo personal porque le hizo "revivir" y considera que esta donación le permite "devolver" de algún modo todo lo que hizo por ella la biblioteca a la que sigue vinculada.

"Espero que el piano sirva para animar a hacer más cosas y que lo pueda tocar gente que adora la música y no tiene el instrumento a su alcance", añade, al tiempo que destaca las muchas actividades que organiza la Menéndez Pelayo, donde se relacionan música y literatura. Es el caso del ciclo "Música y palabras", que nació hace dos años de la mano de los profesores y concertistas Luis Noaín y Joaquín Huéscar. Tras asistir a la segunda sesión, celebrada en verano, Morán decidió que la biblioteca necesitaba un piano. Dicho y hecho.

Ahora la bibliotecaria está pensando en otras actividades complementarias, como pequeños conciertos que puedan tener al piano como protagonista. Además, en colaboración con la Escuela Municipal de Música, se habilitarán unas horas al mes para que los estudiantes puedan ensayar con él.

"El piano encaja a la perfección con la idea que tenemos de convertir la biblioteca en lugar generador de cultura y promotor de actividades para todos los públicos. Las bibliotecas deben parecerse a salas de bienestar donde encuentras un poco de todo", añade Busto, al tiempo que incide en la responsabilidad de responder a la generosidad que exhiben los usuarios.

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