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Castropol, Pueblo Ejemplar de Asturias

El modesto objeto de este Blog, es dar a conocer la Villa de Castropol, a los que todavía no tengan la fortuna de haber estado en ella, y de hacer llegar alguna noticia a los que ya la conocen y a los Castropolenses que se encuentran fuera.
Como las entidades consideradas como mas importantes ya tienen página propia, daremos toda la información que podamos sobre El Corpus y sus alfombras florales, La Cabalgata de Reyes, El Belén Parroquial, Las Fiestas de Santiago y San Roque, etc.
Agradecemos a todos aquellos que quieran colaborar en el blog, que nos envien sus comentarios, fotos, artículos y todo lo que consideren interesante.
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Ovidio Vila Pernas

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La quinta estación, para el año que viene

28 de Julio del 2022 - Antonio Valle Suárez (Castropol)

Las cuatro estaciones del año que nos marcan el tiempo físico transcurrido se hacen notar anunciándonos su aparición con signos de una u otra manera. Lo hacen repetidamente y año tras año. Así, ya por diciembre, con la llegada del invierno, comienza a mentarse a los Reyes Magos y su inminente llegada. En mi niñez, los niños católicos creíamos a pies juntillas en ellos. A través de una carta de papel, con letra nerviosa y titubeante, pedíamos a los Magos nuestros deseos, nuestras aspiraciones, nuestros sueños: un camión con toldo, una escopeta, una muñeca, un mecano... La salud entonces ni la mentábamos, la dábamos por asegurada. Al levantarnos escopetados el día 6 de enero, por mucho que madrugásemos, ya habían pasado los camellos con todo su séquito. Habían sido anunciados a tiempo, pero lo cierto es que nunca llegamos a verlos por mucho que madrugásemos. Después, ya en la calle, comprobábamos que a los menos les habían traído todos sus deseos; a otros pocos algo y, a la mayoría, lo de siempre: nada o carbones.

La primavera asoma cuando los días crecen, como lo hace la flora, al tiempo que los pajarillos cantan preparando sus nidos con ilusión.

El verano, en los pueblos, lo notamos porque llega el calor con los veraneantes de la mano...

El otoño hace acto de presencia con la caída de la hoja, que, acompañada de cierta tristeza, nos advierte de que tengamos a mano chaqueta y cobertor si no queremos vernos sorprendidos por las inclemencias del tiempo.

A tenor de todo esto, hace unos días, en el diario paseo matutino entre el grupo de jubilados de siempre, repasamos lo comentado en la reunión celebrada en las Escuelas del Reloj, a la que el pueblo fue invitado por la Corporación municipal y un representante del Gobierno del Principado. Una vez allí, nos animaron a mentar y solicitar obras necesarias, aspiraciones y cualquier tipo de necesidad que estimásemos bondadosa para la villa.

Al día siguiente, todo el grupo de jubilados que a diario salimos al paseo matutino nos sentíamos encantados por el paso del señor alcalde y su gobierno por el pueblo, menos Bras, nuestro pesado amigo, jubilado igual que nosotros. Bras tomó la palabra para decirnos con seriedad: "¿Qué estación nos querría anunciar el señor Alcalde y su séquito anteayer? Ya lo habéis visto, nos invitó a plasmar a bolígrafo en folio, facilitados ambos con cargo al Consistorio supongo yo, nuestras inquietudes y necesidades para el pueblo, después de que hubiésemos comentado allí todos los puntos con sus ruegos y preguntas. Sabéis que nos pedían determinar a lo largo del proceso los puntos anunciados: "Ordenar el territorio y hacer un uso racional del suelo, conservarlo y protegerlo. Evitar la dispersión urbana y revitalizar la ciudad existente. Favorecer la proximidad y la movilidad sostenible. Garantizar el acceso a la vivienda...". Así hasta diez puntos a cual más interesantes. Ahora os pregunto: ¿acaso no os habéis enterado de que el señor alcalde nos anunció la llegada de la quinta estación para el año que viene? Se está gestando ya. Alumbrará dentro de nueve meses y a la criatura se la llamará elecciones municipales...".

Callados todos, regresamos a casa sorteando con torpeza a los coches aparcados en las aceras, y esquivando con destreza a los que pasaban por la carretera haciéndonos flamear nuestras camisas limpias y descoloridas por el sol.

30/07/2022 16:11 castropol #. Colaboraciones No hay comentarios. Comentar.

Campo de Arnao, en Figueras, un paraíso dentro del Paraíso

Campo de Arnao, en Figueras, un paraíso dentro del Paraíso

1 de Junio del 2022 - Antonio Valle Suárez (Castropol)

En mis visitas como jubilado, antes de la llegada del covid y el brexit, a mis hijos que viven en Londres, adonde tuvieron que emigrar hace años por simples razones de trabajo para poder ganarse la vida, me llamaron especialmente la atención la cantidad de fascinantes zonas verdes dedicadas al asueto de todos los ciudadanos que lo deseen. Siempre hay un motivo para disfrutar de los parques en Londres: para relajarse, para evadirse, para encontrarse con eventos deportivos, para practicar deporte en los aparatos biosaludables por allí instalados al aire libre, para disfrutar de conciertos, de zonas infantiles, incluso de teatro al aire libre. Desde ir de pícnic con la familia los fines de semana de buen tiempo hasta disfrutar de refrescantes paseos a pie o en bicicleta por sus senderos, a la vez que deleitas los sentidos contemplando la flora y la fauna en plena libertad. Las construcciones que los colindan, las aguas del Támesis con sus meandros, sus hermosos lagos artificiales bordeados de rosaledas. Invernaderos llenos de toda clase de flores exóticas bien cuidadas. Allí, a cualquier hora del día (por la noche están cerrados), siempre encontrarás a personas de distinta raza y condición haciendo lo mismo que tú: buscando el descanso, el relax y el disfrute al aire libre (los coches no tienen cabida, se quedan fuera). No en vano, Londres es una de las capitales más verdes del mundo. Lo avalan sus nueve parques reales y multitud de otros con jardines sembrados por toda la ciudad al alcance y para disfrute de todos.

Cada habitante goza de 27 metros cuadrados de zona verde. Y razonando que allí viven alrededor de ocho millones y medio de personas, arroja la friolera de 230.000 kilómetros cuadrados de zonas verdes. ¡Casi nada!

Claro que Londres, dicen los más críticos, es una ciudad caótica en constante crecimiento. Pero, curiosamente, al mismo tiempo que crece la ciudad, paralelamente también aumenta su red de parques, jardines y espacios de esparcimiento libre para que sus ciudadanos no rocen la locura... Aquí, en el occidente de Asturias, a pesar del vendaval que a veces nos trastorna, somos privilegiados en cuanto a tranquilidad y humilde forma de vida que llevamos. Aparentemente no necesitamos tanto como los ingleses de esas terapias para mantenernos cuerdos, pero si tiramos de calculadora bien podíamos reivindicar todos los ciudadanos, con sus gobernantes a la cabeza, las 55 hectáreas del Campo de Arnao, en Figueras, para uso y disfrute de todos los ciudadanos que lo deseen. Entre Castropol, Vegadeo, Tapia y Ribadeo viven unas 20.000 personas. Ello daría a cada ciudadano 27 metros cuadrados (igual que en Londres, ¡qué casualidad!) de zona verde para poder sentarse sin tener que pegar madrugones para parcelar una escasa zona apetecida por muchos que se quedarán sin ella, como nos ocurre en cada julio y agosto.

El Campo de Arnao ocupa la península más occidental de Asturias, bañada por las aguas del Cantábrico, de la ría del Eo y del Salgueiro, un riachuelo que termina en un pequeño lago antes de llegar al mar. Integrada en el Campo de Arnao está la hermosa playa con el mismo nombre, en verano siempre llena de asturianos y gallegos, con sus cientos de coches circulando entre personas a pie.

Sería una gran obra social, y no una utopía, el poner a disposición de todas las familias que lo deseen (autóctonas y venideras) sus 55 hectáreas llenas de verdor y hermosura para asueto y disfrute de todos. Al mismo tiempo nos veríamos libres de tener que torear todo el tráfico rodado que, sobre todo en verano, nos invade por todas partes, con las consiguientes molestias y sobre todo con el peligro que ello conlleva para los peatones que por allí nos damos cita.

Va siendo hora de que Ayuntamiento y Principado den o piensen en dar ese primer paso tan justo y necesario para bien de toda la comunidad, dejando a un lado el abandono y colocando ya la primera piedra simbólica para habilitar ese paraíso dentro del Paraíso que es el Campo de Arnao. La península pública más occidental de Asturias lógico es que sea de todos y para todos. Seguramente que, para ello, es más cuestión de voluntad que de presupuestos.

Asturias y Galicia llevan más de una década de enfrentamiento por el nombre de la ría del Eo, por el uso correcto del topónimo. Así que, Consistorio y Principado que nos gobiernan, con el apoyo de la oposición si es que existe, ándense con cuidado y reconviertan el Campo de Arnao en un lugar para todos. No vayan a venir nuestros primos hermanos gallegos tratando de apoderarse de él como patrimonio suyo, para después rebautizarlo con el nombre de, por ejemplo, A península da Pancha, por su dejadez actual y su vecindad con la isla y faro del mismo nombre al otro lado de la ría.

Después, a lo mejor, cuando ya sea tarde como casi siempre ocurre, no se les vaya a pegar a los señores que nos gobiernan aquel dicho gallego y nos lo apliquen al pueblo, como hizo el gran Castelao en su día: “Mexan por nos e hai que dicir que chove”. ¿No les parece?

02/06/2022 08:44 castropol #. Colaboraciones Hay 2 comentarios.

Escritos en la guerra

4 de Febrero del 2022 - Antonio Valle Suárez (Castropol)

En LA NUEVA ESPAÑA de hoy Tino Pertierra nos aborda la conciencia, haciéndonos pensar y recordar con su artículo "Páginas heridas por la guerra para los tiempos de la posverdad". El autor nos da un somero paseo sobre algunas de las páginas del libro "Escritos en la guerra", de los asturianos Mónica Rodríguez, Gonzalo Moure y otros cinco escritores más. Suficiente como para trasladarnos en el túnel del tiempo hasta los escenarios comentados por los autores. Escenarios que, a los más mayores, nos harán recordar algunos pasajes vividos, si no de la propia guerra sí de la dura posguerra. Con este artículo, Pertierra hizo que mis pensamientos se trasladaran a la reciente lectura de "escritos en la guerra", en su primera edición de septiembre de 2021, para después reavivarme aquel sentimiento que las guerras despiertan dejándolo arraigado por muchos años: El miedo.

Ya habían pasado veinte años desde que se había acabado la última contienda nacional con sus horrores, pero algo dentro de mí parecía mantenerla viva como si la hubiese vivido, haciendo que el miedo siguiese aún anidado dentro de mi alma de niño.

...Aquel 10 de agosto fui con otros niños a la cercana fiesta de San Lorenzo, al lado de la playa de Penarronda. Recuerdo que mi bolsillo iba caliente. Llevaba dentro de él cogida con mi inocente mano una moneda de cinco pesetas. Ya en la fiesta, mi mano seguía aferrada al tesoro y mi mente me decía: "No la gastes que te quedas sin ella". No tardé mucho en sucumbir a la tentación comprándome un par de chicles Bazoca. El importe de la transacción ascendía a una peseta. María, desde su tenderete de madera portátil me devolvió el cambio. Recogí la mercancía, me di la vuelta y conté los sobrantes. Sentí una humana alegría al comprobar que aquella buena mujer me había devuelto cinco rubias (monedas de peseta). La vida me sonreía. Mi conciencia comenzó su lucha conmigo tratando de que devolviese aquella moneda que no era mía, pero a pesar de los pesares regresé a casa con el mismo dinero con que había salido. Mi entendimiento no paraba de recordarme que estaba obrando mal, pero mi afán egoísta me impidió contárselo a mi madre.

Al séptimo día mi conciencia no daba tregua, siguiendo agobiada, trabajando sin descansar. Mi madre me mandó a buscar recados a Casa del Manteleiro. Salí raudo tratando de ser obediente, como siempre nos mandaban. Nada más terminar el fangoso camino y abordar el asfalto de la carretera general me encontré de bruces con la pareja de la Guardia Civil. Me impactaron sus correajes y tricornios negros azabache y sus capas abanicadas al caminar dejando ver las culatas de sus fusiles. Algo me dijeron con una sonrisa. Miré al suelo sin contestar y, como ellos, seguí mi camino. Estuve haciéndome el remolón un rato hasta que los guardias desparecieron de mi vista. Fue entonces cuando tomé el camino de vuelta a casa. Al llegar me dijo mi madre: "Ya estás aquí, hijo, volviste pronto". Se quedó una fracción de segundo mirando para mi pantalón corto sujeto con un solo tirante, al tiempo que me preguntaba: "¿Y la compra?". En medio de unos sollozos, abrazado a mi madre, como pude le dije: "Mamá, es que me oriné".

06/02/2022 10:54 castropol #. Colaboraciones No hay comentarios. Comentar.

SEGUIMOS CON DAÑOS Y DESTROZOS

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Foto de 2021

 

El pasado 16/12/2021, se publicó en este blog una breve secuencia gráfica sobre el alcance del boquete que se había abierto en la curva de la “Punta”, debido al fuerte empuje del mar en los días de temporal.

Parece que en esta ocasión,  Puertos del Principado, no se demoró demasiado para acometer los trabajos de reparación, que comenzaron hace unos días y que según se ve caminando por el paseo, se van a extender también a la totalidad del muro entre ese punto y la zona de la Fuente, incluyendo la conocida como “rampa de Guerra”, que estaba muy destrozada.

 Al hilo de lo anterior y porque me parece importante y preocupante, voy a seguir con el progresivo derrumbe, que cualquiera que camine por el ahora Paseo de M. Alvarez, puede ver en la parte trasera del recinto habilitado para los perros.

En la primera fotografía (2003), se pueden observar parte de los trabajos de consolidación, que tuvieron su origen en el gran desprendimiento de la Mirandilla (1999). Limpieza y saneado, introducción de barras metálicas, con una longitud superior a los 10m,  y a las cuales se sujetaba una red metálica, que se fijaba con una tuerca atornillada a dichas barras. 

Foto de 2003

Con el paso del tiempo, se han ido desprendiendo pequeños trozos (segunda foto, Noviembre 2021), que van formando una bolsa en la red metálica. A día de hoy, es posible que el total de materiales alcance varias toneladas, que están tensionando la red. De tal forma que en alguno de los anclajes citados ya está rota, debido al gran peso que soporta, dando lugar a que el extremo de alguna barra con su tuerca ya pasó al interior de la red, como se puede observar presencialmente. Aunque la red está casi cubierta de maleza, se puede percibir perfectamente, por la longitud de alguna barra que está al descubierto, que hay un hueco abierto de 1 m. o algo más.

Ahora viene para mi lo más preocupante: la tensión de la red, soportando el peso de varias toneladas, está ejerciendo  una presión elevada sobre los anclajes superiores de la misma, que dada la baja calidad de los materiales que forman nuestro promontorio, podría ocasionar algún desprendimiento de mayor importancia en las dos terrazas superiores, colindantes con el callejón de la Fuente o incluso con el paso del tiempo afectar también a alguna de las viviendas próximas.

Por ello y finalizando, supongo que no estaría de más, que algún técnico de la administración regional, hiciese una valoración al respecto, para adoptar alguna medida de contención antes de que el daño avance y tengamos que lamentarnos.

 

Pepe Llende     Enero 2022

 

 

 

 

 

22/01/2022 11:06 castropol #. Colaboraciones No hay comentarios. Comentar.

Controversias

6 de Enero del 2022 - Antonio Valle Suárez (Castropol)

En toda la vieja Europa, donde se encuentran España, Asturias y mi pueblo, ocurre lo mismo con respecto a temas laborales de casi todas las profesiones. Sobre todo, en las más solicitadas.

Si tienes una fuga en tu baño o cocina, date por ahogado, si es que persistes en no marcharte de casa. Al fontanero lo llamarás inmediatamente y si tienes suerte se puede poner al teléfono para decirte: “Mira, hasta la próxima semana no tengo un hueco aunque se caiga el mundo”. ¿Qué me dices si a los automáticos que controlan la electricidad en tu casa les da por bajarse constantemente? Pues el chispa, si es que lo localizas, te contestará algo que, traducido, querrá decir que comerás durante una semana pan, galletas y latería hasta que pueda venir a arreglarte el cortocircuito originado por la vitro. Y si viene un viento veloz del Sur, como el que tenemos estos días, y te arranca una ventana, como a mí me pasó, ¿qué haces? Llamar al carpintero, claro. Si tienes la suerte de localizarlo, en principio respirarás, para desesperarte después cuando te diga, por ejemplo, que está trabajando en una cafetería que pretenden abrir para el año nuevo que viene y que... si quies arroz, Catalina.

Todas estas palpables meditaciones me las despertó y puso en marcha hoy a primera hora mi consuegro de Granada, contándome lo que le estaba sucediendo. Es muy mayor Rafael, ronda ya los 90, pero tocante a pundonor y empuje pocos jóvenes le ganan, rompiendo ese viejo dicho popular de que los andaluces son desertores del arado, aunque después de lo que les voy a contar permítanme que casi no lo dude. Hasta que lo respetó la salud iba al huerto de sus cien olivos al frente de una cuadrilla de temporeros, trabajando toda la jornada codo con codo a su lado. Para después él mismo guiando su tractor llevar el fruto a la almazara de la cooperativa para transformar el fruto verde en oro líquido. Todos los años y desde hace unos cuantos me hace llegar cuatro garrafas de aceite de oliva virgen extra, acompañadas de una nota en la que no falta su dicharachera gracia. Todo parece apuntar que probablemente no me regale más, pues hoy me contó que lo había llamado Juan, el guardés de su finca, que le ayuda desde toda la vida a cuidar los olivos. Entristecido le dijo que, como todos los años, llevaba días intentando reclutar gente para la recogida de la aceituna y que no había conseguido encontrar a nadie, y que para hacerlo él solo y su mujer (ambos jubilados) les iba a resultar una labor harto imposible.

La salud precaria de mi consuegro le amenaza cada día, pero, conociéndolo, lo ocurrido hoy me temo que le pase una factura tan grande que será incapaz de digerir.

¿Cómo es posible que un gran país como es el nuestro, con demanda de tantos oficios y profesiones, ofrezca una tasa de desempleo del 35,4% en Asturias, entre jóvenes de entre 20 y 24 años, y mi ventana sin arreglar?

Tampoco se comprende cómo es factible que pueda ocurrir en Andalucía, donde esa misma ratio es del 39%, y que las aceitunas de mi consuegro Rafael estén pasándose de maduración en el árbol, esperando por quien probablemente no vendrá a recolectarlas... ¡Algo está fallando en medio de tanta controversia!

14/01/2022 11:28 castropol #. Colaboraciones No hay comentarios. Comentar.

¿El trabajo se da?


La Nueva España

26 de Octubre del 2021 - Antonio Valle Suárez (CASTROPOL)

Recuperada la paz y dejado un poco atrás aquel inmenso miedo que arrastramos más de un año desde el comienzo de la maldita pandemia, los jubilados vacunados seguimos sin fiarnos de ese malvado bicho. Al menos los cinco que salimos al diario paseo mañanero lo seguimos haciendo con las mascarillas tapándonos la boca, y si las quitamos guardamos por lo menos dos o tres metros de separación entre cada uno, por si las moscas. Esa separación, sumada a nuestros años, hace que el oído se vuelva perezoso y para enterarnos bien de cada conversación hemos de gritar -unos más que otros- más de lo debido cuando hablamos, si es que no queremos que los demás digan a cada momento: ¿cómo dices, ho? Hoy, como casi siempre, Bras se apoderó de la voz cantante. Yo en su lugar, si fuese un orador como lo es él, probablemente haría lo mismo. Nos arengó todo el recorrido de ida y vuelta. Tanto fue así, que ni tuvimos tiempo a tomarnos el chiquito de rigor. Nos sermoneó a conciencia:

"¡Le estoy muy agradecido! ¡Me ha dado trabajo! ¡Da trabajo a mucha gente! ¡Gracias a que dan tanto trabajo...! ¡Nunca se lo llegaré a pagar, nos dio trabajo! ¡Le debo tanta obligación, pues le ha dado trabajo a mi hijo! ¡Dios nos libre que nos falte, da tanto trabajo! ¿Quién no ha oído infinidad de veces frases iguales o semejantes? El trabajo ya está marcado en la frente del hombre, condenado a practicarlo desde que fue expulsado del Paraíso Terrenal por el Creador, que le dijo: 'Ganarás el pan con el sudor de tu frente'. La mujer, su compañera ya entonces, solo fue condenada a marcharse con él. Aunque la penitencia a aquel pecado también la llevaba encima... Hoy, quizá pasados millones de años desde entonces, ella también está redimiéndose de aquel pecado. ¡Como si no hubiese dado golpe en toda su vida! ¡Como si parir, cuidar y educar a sus hijos, cocinar, hacer todas las demás labores de la casa no fuese un arduo y suficiente trabajo! Sí lo es, y gordo, pero sin salario alguno. Desde hace unos lustros las sacrificadas madres además de todos esos trabajos sin salario también, por unas u otras razones, se sienten empujadas a salir de sus casas a trabajar igual que el hombre. Esos trabajos que desarrollan ambos, tanto físicos como intelectuales, lo venden a cambio de dinero, ¿o no?... Sí es así, ¿quién es el que da el trabajo? A poco que penséis, si es que pensáis algo -nos dijo con mirada penetrante-, si alguien lo da es el trabajador, ¿o no?.... Nadie nos da nada. Todo en este planeta, desde que el mundo es mundo, es un intercambio de conveniencias donde siempre está la busca de intereses con el pan de por medio a cambio...".

Ya de vuelta a casa trato de leer la prensa sentado en mi jardín. No soy capaz a concentrarme. Mi mente sigue pegada a las reflexiones de Bras, que retumban en mis usados oídos. Un auténtico azote es este Bras. En fin que, según lo que nos cuenta, deduzco que nos demandan trabajo a cambio de dinero y, si nos lo pagan, nada nos deben. Lo mismo que si nosotros aportamos el trabajo que nos demandan, a condición de que nos paguen por ello, pues nada debemos... Claro, claro, el trabajo se compra y se vende... No hay vueltas que darle, va a tener razón Bras. El trabajo no se da...

29/10/2021 09:05 castropol #. Colaboraciones No hay comentarios. Comentar.

¿Envidia o indiferencia?

 

6 de Junio del 2021 - Antonio Valle Suárez 

"Envidia sana". Una expresión en boga que se oye muy a menudo desde hace un tiempo. Si se analiza teóricamente, parece un eufemismo poco afortunado, ya que la envidia es envidia por todos sus costados como quiera que se la mire. Está incluida dentro de los llamados siete pecados capitales y, por tanto, a simple vista, no parece ni sana ni buena. Por supuesto que también son muy respetables aquellos que, aplicando las tesis basadas en las imaginarias hipótesis que estimen, se decanten por otras interpretaciones. Puede ocurrir que los más teóricos pensantes defiendan que "envidia sana" es un error semántico de los grandes. Por el contrario, otros más imaginativos se decantarán por defender con uñas y dientes esa misma "envida sana" diciendo que es pura e inocente a todas luces. Concretamente, un íntimo amigo mío, maestro en el uso de las palabras, defiende que cuando uno goza con hechos o comportamientos en la piel de otras personas puede exclamar sin ruborizarse y sin molestar al prójimo diciendo: "¡Qué envidia! No te digo nada si lanzo la expresión 'envidia sana'", me dice. Allá cada cual con sus interpretaciones, digo yo.

En el curso 2012-13 nació en el IES Illa de Sarón, de Xove, un ciclo superior de FP enfocado a nutrir de operarios altamente cualificados a la factoría cervense de Alcoa. Los gallegos, con fama de previsores, no conformes solo con eso, años más tarde se dieron cuenta de que la fábrica de aluminio a la que iban destinados la mayoría de los formados podía hacer aguas. Por ello, en los dos últimos cursos se decidieron a implantar otro ciclo conocido coloquialmente como "Metais y Plásticos" (en dicho módulo se forman especialistas en trabajos con fibra de vidrio). Dicho ciclo va destinado a la industria eólica, aeronáutica y naval. La pujanza de los astilleros que hay en el Occidente de Asturias y en A Mariña de Lugo, convertidos en punteros a nivel mundial, les hizo ver que necesitan desesperadamente a profesionales que dominen el manejo de la fibra de vidrio para componentes y para fabricar los cascos de sus demandadas embarcaciones con ese material. En el mercado actual, tristemente, hay escasísima oferta de esos profesionales. Por si fuera poca la previsión de nuestros vecinos en cosas tan serias como el empleo laboral, actualmente la Xunta, por medio de la Fundación Pedro Murias, en Ribadeo, al otro lado de la Ría del Eo, dio un paso más al frente. Allí están impartiendo el "Grado de aprovechamiento y conservación del medio natural", ofreciendo al mismo tiempo la FP dual como garantía de inserción laboral. Los alumnos formados en Pedro Murias estarán preparados para nutrir la creciente demanda de empleo por parte de empresas forestales, ganaderas y agrícolas de la zona.

No sentiríamos envidia ni daríamos importancia alguna a estas FP que imparten nuestros vecinos si no fuese porque aquí, en nuestro occidente de Asturias, carecemos de formaciones públicas tan concretas como las de ellos para proveer de mano de obra cualificada a las empresas forestales, ganaderas, agrícolas y de construcción naval que la demandan. Empresas que, sin ningún género de dudas, son el motor de la economía del occidente de Asturias, que da a la clase trabajadora y a su zona de influencia un bienestar económico y social envidiable para muchos.

La envidia que personalmente siento no creo que sea de la buena precisamente, he de confesar que la padezco ahora mismo en mi piel lo mismo que muchos otros ciudadanos de aquí. Me invade, puesto que deseo para nosotros, los habitantes del occidente de Asturias, esos imprescindibles grados de FP que la Xunta de Galicia está practicando y ofertando al otro lado de nuestra hermosa y cacareada ría, invitando a formarse a los jóvenes en edad de trabajar que lo deseen. Lo digo porque en el listado de cursos impartido por el Consejo de Asturias de la Formación Profesional no veo que se oferte nada tan concreto, ni siquiera parecido, a los que ofrece la Xunta de Galicia. Así que, a la vista de los razonamientos expuestos, no puedo menos que preguntarme:

¿El Gobierno y la oposición que forman nuestra Junta General del Principado no sienten envidia, o quizás indiferencia, hacia las ejemplares enseñanzas de nuestros previsores vecinos gallegos?

08/06/2021 09:55 castropol #. Colaboraciones No hay comentarios. Comentar.

¡Ay, nuestra hermosa ría del Eo!

La Nueva España » Cartas de los lectores » ¡Ay, nuestra hermosa ría del Eo!

18 de Abril del 2021 - Antonio Valle Suárez (Castropol)

Muchas veces de niño he oído que mis abuelos querían poner de nombre Joaquina a su hija recién nacida, que después fue mi madre. Pero sus padres, mis bisabuelos, lucharon para que la bautizasen con el nombre de Laureana. A fe que mucho debieron de bregar, pues lo consiguieron. La niña llevó toda su vida en los papeles el triunfal nombre de Joaquina Laureana. Pero, a pesar de todo, siempre se la llamó y conoció por Joaquina. El segundo nombre, que solo conocíamos algunos de la familia, solo le sirvió para líos burocráticos.

En primer lugar, aprovecho para dar la enhorabuena a todas aquellas personas y equipos que con sus esfuerzos han logrado oficializar en los papeles un segundo nombre a nuestra ría de toda la vida, ría del Eo. Aprovecho para apostillar que mi experiencia al respecto me dice que, en ambas orillas, gallega y asturiana, desde hace más de sesenta años, siempre he oído llamarla “a ría del Eo”. Es más, la orquesta “Capri”, de Vegadeo, en los años sesenta del pasado siglo, contaba en su repertorio con aquella canción que decía, creo recordar: “Ay, ría del Eo, qué bonita estás desde Vegadeo hasta Figueras”...

Tanto gallegos como asturianos, que, según el dicho, somos primos hermanos, agradeceríamos que no cesasen en su lucha. Una lucha que ahora solo debería ir encaminada a presionar a quien corresponda para que nuestra Ría sea cuidada. ¡Qué pena que en las recientes pasadas “vacas gordas” no hubiésemos luchado con ahínco hasta conseguir parte del dinero que generosamente repartía la CEE entonces para destinarlo al cuidado de nuestra ría! A dragarla, a limpiarla de la arena que diariamente se acumula.

A causa de tanta arena, que aumenta día a día, ahora muchos nos tememos que más pronto que tarde desaparezcan sus canales sepultados por la gravilla, convirtiéndose toda la ría en un desierto como la gran Duna de Pilat, en la Aquitania del golfo de Vizcaya, cerca de Arcachón.

Cuando eso ocurra probablemente lucharemos gallegos y asturianos para hacer que desparezca de