Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2021.

Hay mucho

por castropol el 03/03/2021 16:12, en Colaboraciones

La Nueva España » Cartas de los lectores » Hay mucho "zapao"

28 de Febrero del 2021 - Antonio Valle Suárez (Castropol)

Mi padre siempre me decía: No seas "zapao". Lo mencionaba cuando yo trataba de inmiscuirme en conversaciones que no eran de patente interés para mí, sino todo lo contrario. Estaba claro que no le gustaba que anduviese fisgando, a la que salta, donde nadie me había llamado.

Aunque entendía lo que quería decirme, que más bien era corregirme, me pasé años sin saber la clara definición del porqué de aquella palabreja aplicada para la ocasión por mi padre. Con el tiempo, sobre todo desde la llegada de internet, investigué por las redes sociales acerca de aquel vocablo: "Zapao" o "zapada" (que también las hay), llegando a la conclusión de que venía de zapar. Y zapar, según nuestro diccionario de la RAE, nos dice que sus sinónimos son: cavar, excavar, picar, minar, perforar, socavar, escarbar. Llegado a este punto ya no seguí investigando más, entendí la metáfora a la perfección. La cosa estaba clara, muy clara. Mi padre se refería a esos siete sinónimos fundidos en uno solo, aplicando para ello el verbo exacto: "Zapar". Solo que él en vez de decir zapado, lo hacía aplicando el cambio lingüístico abreviándolo a "zapao".

Actualmente el "zapao" o la "zapada" no se suelen meter en conversaciones en directo porque no las hay, sobre todo desde la llegada del covid, que las evita. Pero sí practica el verbo zapar en las redes sociales, usando para ello todos los medios a su alcance para enterarse de lo que se cuece por ahí, hurgando por acá y por allá. Lo hace rozando cierta alevosía, al tiempo que procura pasar desapercibido a los ojos de sus amigos en la red... ver sin ser visto. Contrariamente a lo que ocurría hace decenas de años, que conversábamos en vivo y en directo. En los pueblos lo hacíamos con motivo de ir al molino con el saco de trigo o maíz para convertirlo en harina. A la tienda-bar, a comprar algunas provisiones. A llevar la vaca al toro. A realizar labores a las fincas. Al pasar a Ribadeo en lancha. Pastando el ganado con los vecinos o en mil y un viajes a pie que nos obligaban a salir de casa diariamente a solucionar nuestras múltiples tareas. Constantemente intercambiábamos información de todo lo que se movía con la mayoría de la gente con la que nos encontrábamos por el camino. Uno iniciaba conversación y el otro contestaba, iniciándose así hermosos diálogos. De aquel intercambio de palabras dimanaba una constante fuente de información que circulaba de boca en boca, haciendo que todos nos enterásemos de casi todo lo que se movía por la aldea y sus aledaños, al tiempo que manifestábamos nuestro acuerdo o no, acompañado del parecer de cada uno.

Los tiempos fueron cambiando en casi todo, pero no en lo de ser "zapao" o "zapada", que sigue exactamente funcionando casi igual que antes. Bueno, ahora se diferencia en que pasó de practicarse por los niños a los mayores, que son los que más dominan ese verbo. Yo lo digo por mi propia experiencia, por lo que observo, aunque supongo que la inmensa mayoría de los que me leen aquí, o en Facebook, o en Instagram, o en cualquier otro sitio de los llamados públicos, se darán cuenta de que hay mucho "zapao".

Hablo con esta rotundidad porque en mis cálculos de proporción, sencillos para cualquiera y claros para todos, saco en consecuencia que de los amigos que entran en las casillas de mis exposiciones en las redes, solo en torno a un 10% da un "me gusta" o cualquier otra señal de aprobación o no, como pueden ser los comentarios. El restante 90% lo lee todo y se calla, no dice nada. Solo practica el verbo zapar. Se me ocurre que es comparable al comportamiento de antaño, cuando la gente asomaba por detrás de la cortina de su ventana para observar y enterarse de quién va o viene, sin ser visto claro está.

Nos guste o no, la conclusión es clara: hay mucho "zapao".

Así que, por todo lo expuesto, le doy públicamente las gracias a mi padre por enseñarme tan magnífica palabreja para que, allí donde esté, afloje su sonrisa socarrona, al tiempo que le digo: tenías razón, padre, es muy feo ser un "zapao". Al tiempo que aprovecho para decir a mis amigos que se esconden en las redes: amigo, opina, me gusta saber de ti, di algo, asoma para relacionarte, no te escondas. No seas un "zapao", hombre, que a nada bueno conduce.

Hay 1 comentario. Más...

Los caballeros del Océano a bordo de la poesía. Proyecto transnacional.

por castropol el 05/03/2021 16:09, en Eventos Biblioteca

20210305160902-marinheiros.jpg

 

Organizado por Marinheiros da Esperança (Portugal)
La Biblioteca de Castropol participa de forma activa en este proyecto dirigido a niños y jóvenes ingresados en hospitales y que concreta, entre otras acciones, la edición de un libro en portugués, español e italiano en el que, ilustrado por pacientes pediátricos de los tres países, se narra la historia de la Primera Vuelta al Mundo.
Hasta el 8 de marzo se ha diseñado un evento poético, que se publica en la página de la organización y en el facebook de la Biblioteca, en homenaje al italiano Pigafetta, el cronista de la expedición Magallanes - Elcano.
La participación de la Biblioteca de Castropol y del CEIP La Paloma supone un apoyo firme a la poesía y a todas las iniciativas en las que esta esté presente.

 

No hay comentarios. Comentar. Más...

por castropol el 05/03/2021 16:11, en Eventos Biblioteca

20210305161117-club-lectura-virtual-el-mon.jpg
No hay comentarios. Comentar. Más...

Fallece Ramón Platero, sacerdote y director del Museo de la Iglesia durante 18 años

por castropol el 05/03/2021 16:18, en Noticias

20210305161808-e228c972-ac26-4a35-896a-a10.jpg

La Casa Sacerdotal, la Catedral y la parroquia de Castropol acogen mañana funerales en memoria del religioso


El Arzobispado de Oviedo ha confirmado esta mañana el fallecimiento, a los 95 años, de Don Ramón Platero Fernández-Candaosa, sacerdote natural de La Caridad (El Franco), y que durante 18 años (entre1992 y 2010) ocupó el cargo de director del Museo de la Iglesia. Pasó sus últimos años en la Casa Sacerdotal.

Ordenado sacerdote en 1948 y licenciado en Arqueología Cristiana y Arte Sacro (Roma), a lo largo de su vida ocupó numerosos puestos en la Diócesis. Concretamente, sus encomendaciones pastorales fueron las siguientes:

  • Secretario particular del Sr. Obispo de Oviedo (1948-1949).
  • Coadjutor de San José de Gijón (1949).
  • Coadjutor de San Martín de Turón (Mieres) (1950).
  • Profesor y Prefecto del Seminario de Oviedo (1951-1955).
  • Canciller-Secretario del Obispado de Barbastro (1955-1960).
  • Profesor del Seminario diocesano de Barbastro (1955-1960).
  • Consiliario diocesano de los Jóvenes de AC en Barbastro (1956-1960).
  • Delegado diocesano de Liturgia en Barbastro (1956-1960).
  • Canónigo de la S.I. Catedral de Barbastro (1957-1961).
  • Secretario Particular del Sr. Arzobispo Coadjutor (Oviedo) (1960).
  • Secretario de Visitas Pastorales de la Archidiócesis (1960-1965).
  • Oficial Archivero de la Curia Arzobispal (Oviedo) (1960-1962).
  • Vicecanciller-Secretario del Arzobispado (Oviedo) (1961-1965).
  • Canónigo de la S.I.C.B. Metropolitana de Oviedo (1963-actualidad).
  • Director del Secretariado de Const. de Templos (1963-1965).
  • Pro-Vicario General de Relig.Enseñanza y Benef. (1965-1968).
  • Vicario Episcopal de Religiosos y Promoción Social (1968-1970).
  • Delegado Episcopal de Religiosos y Promoción Social (1970-1974).
  • Vicario Episcopal de Curia (1973-1980).
  • Presidente de la Comisión Diocesana de Patrimonio Artístico y Documental (1980-2004).
  • Miembro de la Junta de Gobierno del Museo de la Iglesia (1985).
  • Miembro elegido del Consejo Pastoral Diocesano (1989-1997).
  • Director del Museo de la Iglesia (1992-2010).
Hay 1 comentario. Más...

Somiedo, Coaña, Castropol y Tapia, entre los concejos que más reciclan de Asturias

por castropol el 09/03/2021 10:51, en Noticias

“Los ayuntamientos facilitamos recursos, pero la responsabilidad de la gente es la clave”, resalta la alcaldesa tapiega, Ana Vigón

El ranking asturiano está encabezado por Sobrescobio, que el año pasado logró separar para reciclar el 38,74% de los residuos totales, una cifra prácticamente idéntica a la de 2019 que se situó en el 38,59%.A poca distancia le sigue Somiedo, con el 35,06% de residuos separados el año pasado, aunque en este caso es un porcentaje ligeramente inferior al de 2019, del 40,46%. En tercera posición está Coaña con el 34,75% (en 2019 fue del 31,38%) y en sexta posición, tras Carreño y Gijón, se sitúa el municipio de Castropol, con un porcentaje de residuos separados en 2020 del 32,95% (el año anterior había sido del 30,59%).

A Castropol le siguen Langreo y Oviedo y, a continuación, figura Tapia con el 27,63%, porcentaje superior al 26,23% de 2019. Cierra el ranking de los diez mejores el concejo de San Martín del Rey Aurelio, aunque también está en una buena posición (en concreto, la duodécima) el municipio de El Franco, con el 25,54% de residuos separados.

El alcalde de Somiedo, Belarmino Fernández “Mino”, considera que la clave de estos “buenos datos” está en acercar los contenedores al ciudadano, un argumento con el que coinciden los otros regidores consultados. “Nosotros tenemos el objetivo de colocar contenedores en los 38 pueblos, de momento tenemos en La Pola y en todos los Valles, tratando de que la gente tenga cerca la opción de reciclar”, explica Fernández.

La alcaldesa de Coaña, Rosana González, apunta en la misma dirección y cree que el reciclaje aumenta incorporando baterías de contenedores para que el vecino disponga de ellas lo más cerca posible. “Nosotros somos unos privilegiados por contar con un punto limpio en el concejo”, precisa, al tiempo que defiende la labor municipal, realizando con medios propios, sin coste para los vecinos, la recogida de sólidos de gran volumen o plásticos de silo. También se recogen pilas, tapones y se apuesta por el compostaje doméstico. “La Administración ha puesto medios, pero la población ha sido la responsable de alcanzar estas cifras tan satisfactorias”, añade.

El alcalde de Castropol, Francisco Javier Vinjoy, se muestra “satisfecho” tras conocer los datos, pues el municipio ha mejorado en casi todos los parámetros. El único dato negativo ha sido el de la fracción orgánica, lo que se recoge en el conocido como quinto contenedor, que ha pasado de un 8,98% en 2019 al 7,04% el año pasado. Sin embargo, lo achaca a las campañas de compostaje que propician que estos residuos se aprovechen en los propios huertos. En este punto cabe precisar que Castropol fue pionero en Occidente en incorporar el quinto contenedor, una iniciativa a la que sumó Tapia el año pasado.

Vinjoy precisa también que en el último año han tenido contratada una técnica de medio ambiente, que, entre otros asuntos, ha hecho un estudio de los puntos de reciclaje lo que ha permitido “hacer ajustes” y colocarlos en los sitios idóneos. Para concienciar a la gente del coste que supone la gestión de la basura, indica que este año el coste global que supone para Castropol, que también cuenta con un punto limpio en el concejo, será de 230.000 euros.

Por su parte, la alcaldesa tapiega, Ana Vigón, hace hincapié en la importancia de reciclar más, pues hacerlo supondrá bajar el coste de la basura (los ayuntamientos no pagan por los residuos separados). La regidora está especialmente satisfecha por la implantación del quinto contenedor, al que fueron a parar el año pasado el 8,78% de los residuos. Ahora Tapia dispone de veinte contenedores marrones en diferentes puntos del concejo y alrededor de 450 vecinos están ya dándoles uso. “Los ayuntamientos deben facilitar recursos y hacer campañas de concienciación, pero lógicamente es clave la responsabilidad de la gente. Hay que explicar que la bolsa de fracción resto, la que va al contenedor verde, debe ser cada vez más pequeña porque es la que nos cuesta”, añade.

En El Franco, Cecilia Pérez, también está muy contenta con los buenos resultados, tras muchos años “de esfuerzo”. No en vano, el concejo ha registrado un gran incremento en el último año, pasando del 19,60 % de residuos separados al 25,54%.

En el otro lado de la balanza está la parte baja de la tabla donde figuran los concejos con peores datos de reciclaje. En el ranking de los diez que menos reciclan está Illano (con los peores datos de Asturias), Degaña, Allande, Ibias y Boal, con porcentajes de separación de residuos que oscilan entre el 3,15% y el 7,86%.

No hay comentarios. Comentar. Más...

La división de fibra de Gondán doblará su plantilla para afrontar el gran pedido de Portugal.

por castropol el 12/03/2021 12:42, en Noticias

El astillero castropolense, que se prepara para iniciar los diez buques para el país luso, prevé construir una rampa de botadura en el muelle sur

Operativo con grúas para la botadura de un catamarán, en Castropol, en 2018. Abajo,  la zona del muelle sur donde Gondán propone crear una rampa. | T. Cascudo

Operativo con grúas para la botadura de un catamarán, en Castropol, en 2018. Abajo, la zona del muelle sur donde Gondán propone crear una rampa. | T. Cascudo

La división de fibra de Gondán dobla plantilla para afrontar el gran pedido de Portugal

La división de fibra del astillero castropolense Gondán se prepara para comenzar a construir los diez ferries eléctricos para la empresa portuguesa Transtejo Soflusa, encargada de prestar el servicio público del transporte fluvial por el río Tajo. Este gran pedido, adjudicado en 52,4 millones, supondrá un aumento considerable de la plantilla que trabaja en el muelle sur de Castropol. De hecho, el astillero prevé pasar de los casi cincuenta empleados actuales a unos noventa. “Duplicaremos la plantilla y en algún pico concreto seremos más del doble”, apunta el responsable de la sección de fibra, Antonio Pacheco.

El contrato se firmó a finales de enero y la firma castropolense aguarda ahora por el visto bueno del Tribunal de Cuentas de Portugal –trámite obligado en el país y también en España para este tipo de operaciones–, para iniciar los trabajos. “Estamos preparándonos para que en el momento en que tengamos luz verde definitiva del Tribunal poder arrancar con la máxima celeridad. El primer barco tienen que estar allí entre abril y mayo del 2022. Y luego, tenemos que entregar un barco cada dos meses y medio o tres meses aproximadamente”, añadió Pacheco.

El contrato supone para Gondán garantizar carga de trabajo en su sede del muelle sur de Castropol para los próximos cuatro años: entregará cuatro buques en 2022, otros tantos en 2023 y los dos últimos en 2024. Todos ellos transportarán pasajeros entre Lisboa y el sur de su área metropolitana.

Para afrontar este pedido, Gondán quiere construir una rampa de botadura en el muelle sur, un proyecto que la Consejería de Medio Rural y Cohesión Territorial sacó ayer a información pública.

Este muelle carece de rampa y tan solo tiene un embarcadero móvil que usan los remeros de Vegadeo. Sin embargo, para Gondán es fundamental, pues en cada botadura tiene que afrontar un importante gasto en grúas para izar los barcos y depositarlos en el agua. Esta rampa y el dragado pertinente supondrán un desembolso global de 370.653,24 euros.

“Es difícil conseguir mano de obra local”, lamentan desde la empresa

Uno de los principales retos a los que se enfrenta la división de fibra de Gondán a la hora de asumir el importante pedido de Portugal es el de disponer en la zona de mano de obra cualificada. De ahí, que el astillero esté costeando cursos de formación en laminado de fibra para garantizar que contará con el personal necesario en los próximos cuatro años, cuando construirá diez innovadores ferries eléctricos para pasear pasajeros por las aguas portuguesas del Tajo. “Es difícil conseguir mano de obra local, que es lo que nos interesa”, señala el director de la división de fibra de Gondán, Antonio Pacheco. En este sentido, está esperanzado con el compromiso de la Xunta de Galicia de implantar en la localidad lucense de Ribadeo un ciclo formativo dedicado a la fibra de vidrio. “Nos están diciendo que empezarán en el siguiente curso y, que en enero, ya tendremos gente semiformada”, añade. Pacheco lamenta que en una situación económica difícil como la actual, con mucha gente en el paro en toda la comarca del Eo, se vean obligados a recurrir a trabajadores de Vigo o de Bilbao para abastecer sus necesidades de empleo. Es por eso que la compañía está ofreciendo en las últimas semanas formación por su cuenta. “Acabamos un curso de doce personas y ya se empezó con el siguiente”, añade. El director de la división de fibra dice que aproximadamente el ochenta por ciento de la plantilla está integrada por gente de la zona, algunos venidos de fuera en su día, cuando Gondán abrió la sección de fibra en el muelle Sur, pero ya establecidos en la zona gracias a la oferta de empleo del astillero con sede en Figueras.

Hay 2 comentarios. Más...

Ocho jóvenes de la comarca se forman en el sector lácteo en Francia: “Esto es increíble”

por castropol el 14/03/2021 10:56, en Noticias

20210314105607-fbea5e33-68a4-4fdb-8606-e2963a6fd669-16-9-aspect-ratio-75p-0.jpg

Industrias Lácteas Asturianas beca al completo las estancias y estudios en escuelas de primer nivel: “Aquí están más interesados en este campo”

Cuatro de ellos responden a las preguntas de este diario por teléfono y lo hacen “con mucho entusiasmo”, con el mismo con que, día tras día, acuden a sus escuelas. Carmen Lanza Martínez, de 21 años y naviega, es una de las estudiantes.

Ocho jóvenes de la comarca se forman en el sector lácteo en Francia: “Esto es increíble”

Ocho jóvenes de la comarca se forman en el sector lácteo en Francia: “Esto es increíble”

Recuerda bien la reunión en la que la empresa con sede en Anleo informó de su proyecto a alumnos de 2º de Bachillerato de los institutos de Navia, Luarca, Boal, Tapia de Casariego y Vegadeo. Ella se presentó y logró pasar. Desde septiembre de 2018 vive en la residencia de la escuela de Poligny, donde se forma en BTS Productos Lácteos.

Cuenta que desde muy pequeña conoció la vida del ganadero. “Me interesa”, dice con aplomo. Ahora no solo se forma en lo que quiere, también aspira a “contribuir a impulsar este sector que da identidad” a su tierra, Asturias. Estudiar en Francia gracias a Ilas es clave para poder hacerlo. Para la naviega, lo mejor de la experiencia es conocer otro país, hacer nuevas amistades y aprender otro idioma, como opinan también sus compañeros becados. Ahora dice que valora más lo que tiene y que su mente “está abierta allá donde va”.

Ocho jóvenes de la comarca se forman en el sector lácteo en Francia: “Esto es increíble”

Ocho jóvenes de la comarca se forman en el sector lácteo en Francia: “Esto es increíble”

En Francia se vive con especial interés todo lo que pasa en el sector lácteo, algo que causa sensación en todos los alumnos asturianos becados por Ilas. Mauro Moreira Méndez tiene 20 años, es de Cadavedo (Valdés) y otro de los afortunados. Está cursando su tercer y último año de formación agroalimentaria (rama láctea) en la escuela de Mamirolle Besançon. Su caso es particular. Estaba, dice, “dispuesto a estudiar una ingeniería en España”, pero aquella charla de la empresa para informar a los alumnos interesados en la beca cambió su parecer. “Nunca imaginé que un campo tan cercano como es el de la leche sería a la vez tan interesante”, confiesa.

Define la experiencia en Francia como “increíble”. “Lo mejor es, sin duda, el hecho de conocer gente nueva e integrarse en una nueva cultura, he de decir que bastante diferente a la nuestra”, comenta. Él ha crecido, además, “como persona” y agradece profundamente la apuesta de la empresa que paga su beca porque gracias a ella están recibiendo una formación “exclusiva”. “La profesionalidad que este colegio ofrece es impresionante, hace que te sientas como un verdadero quesero desde el primer día”, ilustra.

Ocho jóvenes de la comarca se forman en el sector lácteo en Francia: “Esto es increíble”

Ocho jóvenes de la comarca se forman en el sector lácteo en Francia: “Esto es increíble”

En Francia se vive con especial interés todo lo que pasa en el sector lácteo, algo que causa sensación en todos los alumnos asturianos becados por Ilas. Mauro Moreira Méndez tiene 20 años, es de Cadavedo (Valdés) y otro de los afortunados. Está cursando su tercer y último año de formación agroalimentaria (rama láctea) en la escuela de Mamirolle Besançon. Su caso es particular. Estaba, dice, “dispuesto a estudiar una ingeniería en España”, pero aquella charla de la empresa para informar a los alumnos interesados en la beca cambió su parecer. “Nunca imaginé que un campo tan cercano como es el de la leche sería a la vez tan interesante”, confiesa.

Define la experiencia en Francia como “increíble”. “Lo mejor es, sin duda, el hecho de conocer gente nueva e integrarse en una nueva cultura, he de decir que bastante diferente a la nuestra”, comenta. Él ha crecido, además, “como persona” y agradece profundamente la apuesta de la empresa que paga su beca porque gracias a ella están recibiendo una formación “exclusiva”. “La profesionalidad que este colegio ofrece es impresionante, hace que te sientas como un verdadero quesero desde el primer día”, ilustra.

En Francia ha aprendido, además, a mirar con otros ojos el sector. “Aquí están muy focalizados en la producción de trigo y en los productos lácteos”, detalla Mauro, al tiempo que explica que es un país que cuida mucho la educación” y trabaja temáticas como la innovación o la creatividad.

Pelayo Fernández Martínez es de Castropol, tiene 19 años y también estudia en la escuela de Mamirolle Besançon tecnología de los alimentos. Está becado desde 2019. Optó a la convocatoria junto a siete candidatos y fue uno de los tres elegidos. Para la experiencia solo tiene buenas palabras. “Lo mejor es poder aplicar la teoría a la práctica desde el primer día, ya que la escuela cuenta con su propia fábrica de productos lácteos en la que solemos pasar muchas horas”, detalla. Y destaca que en Francia hay gran cantidad de formaciones orientadas a este sector, “cosa que en España nos falta”.

“El oficio de agricultor o ganadero está tan bien visto como cualquier otra profesión y se les reconoce continuamente su papel en la economía y en la sociedad”, destaca. Pelayo Fernández advierte que Asturias es una potencia en el sector (“ya quisieran los franceses”, dice son sorna) “y no se explota al 100 %”. “Si esto fuese así, un gran ramaje industrial y de servicios se formaría en la comarca, dinamizando la economía y el empleo”, opina. “Asturias necesita gente arraigada a la tierra”, concluye.

Luis García Gasalla, también de 19 años, es de Castropol. Este es su segundo curso con beca en la misma especialidad que sus compañeros. Formarse en Francia le ha hecho comprobar que el país vecino “mira más a la agricultura”. “Lo que me gustaría importar a nuestra comarca son las formaciones de las que disponemos aquí en el sector agrícola, así como el “savoir-faire” (saber hacer”) en el ámbito de la quesería”, detalla. Para él, Asturias necesita “conservar ciertas industrias estratégicas” y allanar el camino para que lleguen otras. Sin olvidar la política, dice, porque “el gobierno autónomo y el campo deben trabajar conjuntamente”.

No hay comentarios. Comentar. Más...


por castropol el 18/03/2021 09:49, en Eventos Biblioteca

20210318094919-thumbnail-dia-de-la-poesia.jpg
No hay comentarios. Comentar. Más...

La nueva esclavitud del siglo XXI

por castropol el 30/03/2021 09:33, en Colaboraciones

La Nueva España » Cartas de los lectores »

29 de Marzo del 2021 - Antonio Valle Suárez (Castropol)

Hoy, después de segar la hierba del jardín, en mis obligaciones de jubilado no había otra más urgente que la de ir a llenar el depósito de mi utilitario. Sigo mis viejas costumbres con la inercia de años anteriores en que disfrutaba de mejor vida, cuando al llegar la Semana Santa llenaba con ilusión el depósito de mi coche para desplazarme a la vecina Galicia, a Cantabria o a León. Hoy no puedo ir a ningún sitio de esos ni a muchos otros. Tengo prohibido el salir de Asturias. Me apetecía irme a Noreña a comer los callos, pero como Siero también está cerrado no sé bien por dónde tengo que ir. No vaya a ser que pise terrenos prohibidos, sin darme cuenta, y me sancionen...

Hay que estar muy al día. Hay que tener muchos conocimientos hoy día para no infringir las normas que nos rigen, derivadas del coronavirus. Y como no pienso ir a ningún viaje de asueto, estos días estudiaré de una vez por todas la normativa que nos impide a unos el ir, incitando a otros a venir, como es el caso de los franceses que viajan los fines de semana a Madrid para acudir a fiestas con juergas desenfrenadas. Madrid, la única ciudad de Europa abierta a todos. O lo que es lo mismo, cancha libre en la capital de España.

Todos estos problemas que tenemos encima y nos afectan por culpa de la pandemia, para el que no adolece de otros más graves, son motivo de preocupación o incluso disgusto. Pero después de observar hoy unos minutos la vida laboral que le toca vivir a un empleado de la gasolinera multinacional que me vendió el combustible para mi coche, me sentí egoístamente reconfortado, así que ya no me quejaré más de cosas baladí.

Abrí el depósito y estuve allí a pie firme más de diez minutos esperando a que vinieran a llenármelo. En ese tiempo entraron a repostar una media docena de coches. Uno de los conductores se marchó al ver cómo estaba aquello. Los otros se sirvieron ellos mismos y pasaron después por caja. Yo, entre tanto, seguía allí de brazos caídos, sin prisa, observando lo que por allí se movía, al tiempo que esperaba a que viniese alguien a servirme. El motivo de mi espera era debido a que tengo por norma ir a aquellas gasolineras en las que me sirve un empleado y no que el empleado, encima de pagar y no cobrar, sea yo. Visto lo visto cerré el depósito decidido a marcharme sin repostar. Al momento llegó corriendo un empleado, al que conozco desde hace muchos años, para servirme. Le dije que ya me marchaba porque yo no estaba dispuesto a despacharme a mí mismo encima de pagar. Que bajo ningún concepto haría nada que pudiese hacer daño a él y a los demás trabajadores. Digo daño porque, a este paso, entre máquinas dispensadores y el mismo cliente que se sirve y paga él solo, no se necesitarán empleados.

De paso que me suministraba el combustible me contó que sentía mucho por haberme hecho esperar, pero que desde enero en cada turno solo había un empleado al frente de todo aquello. Un empleado solo para despachar en la tienda, servir el combustible y cobrar. Además de tener que hacer el pan que vendían allí. Amén de limpiar los baños. Y si al final del día faltaban en caja cincuenta euros, por ejemplo, tenía que ponerlos él. Encima llevaba un largo rato con necesidad de ir al excusado, me dijo, pero que tenía que aguantarse pues no podía dejar el negocio solo. Y para más inri le acababa de llamar el compañero que lo tenía que sustituir diciéndole que había tenido un percance y que se retrasaría un cuarto de hora. Noté que la angustia que lo acompañaba estaba a punto de hacerle explotar. Por eso no seguí hurgando más en aquella herida tan corriente hoy día. Así que me despedí con una sonrisa que, a pesar de los pesares, cortésmente me correspondió. A mal tiempo buena cara, pensé para mis adentros.

Ya en el coche di las gracias al cielo por haberme librado de una vida laboral con semejante esclavitud como la que acababa de contemplar. Pero al momento me entristecí pensando que a la mayoría de los jóvenes de hoy día, que son nuestros hijos y nietos, esa era la vida laboral que les había tocado vivir o que les esperaba, si es que aún no trabajaban.

¿Será así la nueva esclavitud del siglo XXI? Es lo que hay, dicen ahora.

No hay comentarios. Comentar. Más...



¿Buscas algo?

Utiliza este buscador:

Si no encuentras lo que buscas escrbenos un comentario.

Secciones

Todas las secciones del blog