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01/03/2006
La Cuota aprueba el PGOU.
El pleno de la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio en Asturias acaba de aprobar el texto refundido del Plan General de Ordenación Urbana de Castropol. El concejo se convierte así en el primero de la rasa costera occidental en renovar sus normas urbanísticas, que en este caso se regían por un documento de la década de los ochenta del siglo pasado. El Ayuntamiento y un grupo de vecinos presentaron un recurso al Pola, relativo a zonas alejadas de la franja costera de los 500 metros. Finalmente, las reivindicaciones han sido atendidas «parcialmente». De este modo, el texto refundido del nuevo planeamiento urbanístico ya refleja positivamente las cuestiones defendidas por el Ayuntamiento y un grupo de vecinos.
El nuevo Plan General de Ordenación Urbana de Castropol permitirá la construcción de 800 viviendas nuevas en el municipio.
En estos momentos, la Consejería de Vivienda del Principado ejecuta las obras correspondientes a treinta viviendas sociales en Figueras, mientras que está en proyecto otra promoción de viviendas de protección oficial en Castropol.
El concejo cuenta, en la actualidad, con una demanda de suelo importante. El Alcalde apuesta por que un tercio del suelo disponible se agote de inmediato.
El casco histórico de la villa castropolense albergará 60 nuevas viviendas, que seguirán los criterios de armonía y uniformidad de los edificios actuales. La altura de los edificios que se emplacen en Castropol será de planta baja, y dos superiores.
02/03/2006
Parque de bomberos para Castropol
«La ubicación idónea para los concejos es ésta, por los accesos a los distintos términos municipales y pensando en el acceso directo que tendrá el polígono a la autovía», añadió el consejero.
En esta nueva infraestructura el Principado de Asturias invertirá 1,3 millones de euros, de cuya cantidad 875,572 euros se destinarán a la construcción; 35.000 al mobiliario, y el resto a la dotación del material.
El parque se ubicará en una parcela del polígono de 2.570 metros cuadrados, que cedió el Concejo de Castropol para albergar la infraestructura y el servicio comarcal. El edificio en sí tendrá una planga de 900 metros cuadrados, y entre sus prestaciones se incluirá un helipuerto.
Zona de servicio
Además del alcalde de Castropol, al acto de presentación de ayer fueron invitados doce regidores más, en concreto los de Coaña, Vegadeo, El Franco, Navia, Tapia, San Tirso, Taramundi, Grandas, Pesoz, Villanueva, San Martín y Santa Eulalia, que serán los municipios adscritos a este nuevo servicio comarcal del parque de bomberos del Noroccidente.
04/03/2006
Visita de Melquiades Alvarez a Castropol. (agosto, 1.909)

En el centro con bastón de color claro, Melquiades Alvarez, diputado de Unión Republicana. un poco mas arriba, con pelo blanco, Vicente Loriente Acevedo.
La foto fué obtenida en los jardines del palacio de los Marqueses de Santa Cruz, por entonoces propiedad de Vicente Loriente Acevedo.
Colegio Santo Angel. (1.910)

Este colegio ocupaba el edificio donde actualmente se encuentra la Caja Rural.
Arriba de todol, la 2ª de la derecha con pamela Dª Ramona Rodriguez, de las Barreiras
En la puerta de Villa Rosita.

Vemos otra foto de otro posible grupo de teatro, que según nos han informado, posiblemente representaron "La Muralla"
De izquierda a derecha, Paquita Trelles, (la segunda no sabemos quien es) Serafina Candaosa, Elisa de Chera, Lolita Acebo Adolfo el cartero, Elvira de Huerta, Marcelino Candaosa y Maria de Huerta. Sentadas, Sol de Huerta, Antonia Guerra y Luisa de Huerta. En primer plano con la batuta, Luis Campón.
Algunos fundadores de la Biblioteca.

En la foto: Claudio Penzol, Vicente Loriente, Manolo Marinero, Leopoldo Alas, Ricardo López, Antonio López y Agustín García. Hasta hace poco tiempo, se pensaba que el personaje del centro era Peláez, pero recientemente, Javier Fernández Coronado, descubrió, que se trataba de Leopoldo Alas.
Leopoldo Alas (Clarín) nació en 1852, por lo que como es evidente, no se puede tratar del insigne escritor, por lo que suponemos será su hijo Leopoldo Alas Argüelles, Rector de la Unviersidad de Oviedo, y que fué asesinado durante la Guerra Civil
Habitantes de la Luna (Carnaval 1.909)

1ª fila: Victor Díaz, Benjamín Freije, Antonio Díaz.
2ª fila: Modesto Viña, Manuel Villamil, Enrique Murias y Etelvino Méndez.
3ª fila: Benito Viña, Ramon Fdez. de Ocal, Telesforo Reigada,Marcial Vázquez, Arturo Lema
Foto Enrique Murias.
Como se puede observar, parece paradójico que Enriqe Murias pueda estar en la foto y ser al mimo tiempo el autor de la foto y es que ... "las ciencias adelantan que es una barbaridad"
Aquí tenemos las coplas de la charanga "Los Habitantes de la Luna", dignas de competir con las chirigotas de los Carnavales de Cádiz.Los Caballeros del Amor. (Carnaval 1.913)
En el centro, de pié apoyado en el coche con un violín, Marcelino Menendez, a su izquierda: Etelvino Mendez, Julio Villamil, Luciano Ron y Benjamiín Freije.
Como en en el caso de "Los Habitantes de la Luna", también aquí tenemos las coplas de "Los Caballeros del Amor".
Rogamos disculpas por la mala calidad de la imagen, pero la copia que nos cedió amablemente Juan Manuel López Acebo, está bastante borrosa, y aunque hemos intentado limpiarla, no hemos conseguido sacarla mas nítida.
Programa de Santiago 1931,

05/03/2006
Doña Francisquita. 1937

En esta foto, vemos un grupo de Castropolenses, vestidos para una representación de Doña Francisquita, que según hemos podido saber es de 1937
Figuran en la foto: empezando por la izquierda, la segunda, Leonorita Santamarina, la cuarta María de Huerta, la quinta Elisa Murias, la séptima Victoria López (hermana de Marujín) la octava sentada en un banco Maruja Pardo, a continuación de pié, al lado de un hombre Carmencita de D. Segis, Sentada en el suelo, delante de Maruja Pardo, Luisa de Huerta, a su derecha Conchita Sanjurjo.Al fondo de pié Nieves Dominguez.
Hemos recibido una información de "Los Feministas" donde nos dice que los hombres son:
Primero por la izquierda, Miguel Dominguez, al fondo de pié, Amador, un poco más a la derecha con la cabeza inclinada, Gonzalo Platero.
06/03/2006
La Searila.
LA SEARILA, UNA APORTACION ASTURIANA AL ROMANTICISMO ESPAÑOL......................... La Historia

Un grupo de escritores y artistas asturianos, atento a las inquietudes del espíritu y al recuerdo de los valores literarios y sentimentales de su región y de España, se prepara para evocar un bello y trágico episodio de la historia intima de Asturias. Un episodio verídico que encarna y representa, quizás como ninguno otro de la vida real, los grandes ideales, las pasiones, la exaltación y la sensibilidad toda del romanticismo. y ello, en estos tiempos de preocupaciones materialista y técnicas, tiene un alto valor y constituye un acontecimiento no m u y frecuente.
Ocurrió el hecho que se va a conmemorar entre los años 1835 Y 37, que son los años más representativos del movimiento romántico español.: los años del pistoletazo de Larra, del estreno de «El Trovador», de la revelación de Zorrilla. de la publicación de «El Pirata», de Espronceda...
El escenario de este suceso estuvo en los campos melancólicos del occidente de Asturias, al pie de los grandes bosques del Principado, sobre la orilla de la mar verdeazulada -que ciñe con blanca cene- fa de espuma la cinta esmeralda de la costa. Un ambiente ya en sí típicamente romántico como un cuadro Parcerisa o Villamil o un grabado de Robret o de Doré. Porque en, Asturias la naturaleza es romántica, verde y grandiosa, como los paisajes de un poema de Ossián. Los hechos ocurrieron así:
Es Seares un pueblecito ameno y pintoresco del, concejo de Castropol cerca de la línea del Eo, esa lírica línea de agua que une y separa a un tiempo a Galicia la dulce de Asturias la brava. y en Seares vivía por aquellos años un matrimonio de hidalgos bien acomodados que habitaba una casona blasonada con honores de palacio campesino.
Eran don Pedro Pérez Castropol y su mujer doña Rafaela Abella, Fuertes, gentes de abolorio que procedían de claros linajes de Luarca. Tuvieron dos hijas. Una de ellas casó con uno de los hijos del Marqués de Santa Cruz; la otra, doña María Rosa-nacida en 1814, fue la protagonista de esta extraña y emocionante historia.
Doña María Rosa fue una mujer de belleza realmente tan deslumbradora que conmovió con ella a, toda la comarca. Era, por , antonomasia, “la bella de Seares”. ”la Searila”, muy codiciada por los mayorazgos de la región. A los veinte años la simpar y noble doncella se enamoró de un galán vecino, hidalgo del cercano solar de Piantón, del Concejo de Vegadeo, llamado don Antonio Cuervo y Castrillón. Él era letrado, y magistrado de gran porvenir. pues, pese a su juventud. de veintitantos años, había sido ya Fiscal de Audiencia y Gobernador de provincia (Jefe Político se les 11amaba entonces). Don Antonio y doña Rosa se conocieron en plena naturaleza, un día de verano. Ella estaba junto a un arroyo, jugando con los lindos piececitos desnudos en el agua. El pasaba jinete en un caballo tordo de ojo vivo y cabeza acarnerada. Fueron, al principio, unos a m o r e s contrariados y novelescos, con señales en los balcones y citas en las cabañas de los leñadores y carboneros, hasta que terminaron al fin en una boda secreta que se celebró en una ermita próxima’. Luego vino el perdón de las familias y la gozosa luna de miel.
Doña Rosa y don Antonio se amaron muy románticamente, con toda exaltación que el estilo de la época sabía poner en estos eternos lances del amor. Pero él tuvo que partir para una ciudad próxima de cuya provincia era Jefe Político, y la Searila se quedó sola, mirando los caminos verdes por donde se fue y había de volver su amor. Corría el año 1836 y eran días difíciles y sangrientos para Asturias. Las tropas carlistas del invicto Gómez batían a los liberales, tomaban a Oviedo por asalto, constituían los batallones legitimistas del Principado y, con las hileras de sus boinas coloradas, marcaban una huella sangrienta y gloriosa por los valles y los picachos de aquella agreste topografía.
En el otoño de 1836 doña Rosa-enferma hacia tiempo de tisis, que es la enfermedad típica que idealizó el romanticismo murió al dar a luz una niña, que tampoco la sobrevivió. Al saber su mal y con esperanzas de encontrarla todavía viva, don Antonio corrió sin temor a los .peligros de la guerra. Fue un viaje desesperado, una carrera desalada. Cerca de cuarenta leguas por malos caminos, en los que reventó cuatro caballos. Pero cuando llegó, un atardecer de noviembre -el mes romántico por excelencia-, su amada yacía bajo un mármol del cementerio aldeano de Seares. Entonces, furioso, desesperado, en pleno delirio, como un personaje de Byron o de Young, como el coronel Cadalso, se fue aquella noche al cementerio, abrió la tumba, abrazó el cuerpo de la esposa y le cortó un mechón de sus cabellos. La tradíción local le recuerda desesperadamente poseído en un diálogo imposible y macabro con el cadáver de la bien amada, bajo una luna que envolvía en mantos de tibia luz los cipreses .ojivales del camposanto, como si fueran centinelas o espectros.
Pero la estampa romántica y trágica no terminó ahí. Don Antonio, enloquecido de dolor, renunció a sus cargos, a su porvenir, y se encerró en la casona solariega. Allí compuso una bellísima «Elegía a la amada muerta», "A la Seari1a", "A la bella de Seares". Son unos versos largos y angustiosos, de cuidada retórica, que bien pueden tomarse como típicos de un estilo poético dominante en la época. En estas páginas se reproduce la versión más autorizada del poema.
El fúnebre poeta solía recorrer enloquecido los campos y las playas por donde antes paseara su amor triunfante, pero ahora salía solo y de noche, como una fantasma pavorosa, recitando sus versos y accionando como si increpase a los árboles, a las olas, a la luna, que habían sido callados testigos de su dicha. Así vivió de una manera desesperada y delirante años de agonía y dolor hasta que fue a unirse en «el más allá» con la Searila inolvidable.
Es lástima que esta historia real no hubiese sido conocida por alguno de los grandes poetas o novelistas de la época. ¡Qué drama o qué novela romántica hubiesen podido componer con ella!
Pero el pueblo no olvidó la tragedia vivida ante sus ojos. Los versos de la Searila corrieron de boca en boca y fueron aprendidos-deformados-por el pueblo, que los cantó como un romance. Durante más de un siglo la letra de una «Searila», popularizada’ con música del país, fue dicha en las romerías, «esfoyazas» y «filandones» y ha pasado a ser hoy día pieza de eruditos y folkloristas.
Todos estos hechos ciertos, históricos, comprobados por la investigación erudita, suponen una acumulación tal de los tópicos del mundo romántico como pocas veces habrá tenido lugar en un suceso de la realidad: Amor pasión, destino contrariado, abandono, soledad, nostalgia, tisis, muerte, desesperación, desenterramiento, luna, ruinas, bosques, paisaje verde, mar rumoroso y fondo de pueblo que sirve de coro a la tragedia y- llora las desdichas de los protagonistas, cantándolas con voz quejumbrosa de salmodia. Ni uno solo de los ingredientes de aquella literatura especialísima que creó el romanticismo faltan en esta historia de la Searila.
En 1936 algunos escritores y artistas asturianos pensaron conmemorar el centenario del episodio y del poema. Pero la , guerra llevó sus inquietudes por derroteros más perentorios y realistas. Como un siglo antes, Asturias volvió a encenderse con las boinas coloradas y las hogueras de la guerra española, y ahora, veinte años después. Los escritores del Principado y de la antigua provincia gallega limítrofe de Mondoñedo, tan vinculada en las Asturias, van a recordar y perpetuar la memoria de la Searila-historia, leyenda, poema-con un sencillo monumento y un libro, que dejará perenne testimonio de esta trágica historia, representación pura y acabada del romanticismo asturiano y español de una época tan distante y distinta a la nuestra en formas de vida, sensibilidad y cánones estéticos.
J. E. CASARIEGO
(Articulo e Ilustraciones publicadas en la revista "Fotos. De Madrid. 14.V-55.)..
El Poema

Sólo en ti mi esperanza se encierra,
Que perdido mi amor, es la tierra
Un abismo de mal para mí.
Negro abismo, que ahoga implacable
En un mar de tristezas mi alma. !
¡Que de Dios la piedad me dé calma!
¡Ay, Searila, reuniéndome a ti!
-------------
Un profundo clamor en mi pecho,
Que te llama y evoca constante,
Sin que pueda acallarlo un instante
De mi vida angustiada y febril.
Espantosas tinieblas me cercan
Y entre ellas venirte a mí veo.
¡Fantasía! ¡ Ilusión del deseo!
¡Que, ay, Searila, no vienes a mí!
------------
¡ Cuántas veces gozosas conmigo,
Embargada de amores suaves,
Escuchaste el cantar de las aves
En las dulces mañanas de abril!
Poco tiempo duró nuestra dicha,
¡Y cuán presto acabó mi fortuna!,
Pues no quiero tampoco otra alguna
¡Ay, Searila, viviendo sin ti!
--------------
Pavorosa visión yo recuerdo
cuando trémula tú me decías
Que en fatídicos sueños veías
De tu tumba la lápida abrir.
Del destino, cruel anticipo,
Que alejaba de mí la alegría,
Se cumplió la fatal profecía...
¡Ay, Searila, pues vivo sin ti!
----------
."En tus brazos morir, ¡que consuelo!
Conmovida otra tarde dijiste.
¡ Infelice! Y siquiera me viste,
Expirando apartada de mí.
Niña aún y tan sola muriendo,
¡ Cuán amargo el morir te habrá sido!
Sin oír el acento querido!,
¡ Ay, Searila, anhelado por ti!
De la vida en el último aliento
Tu tristísima voz me llamaba.
¡Desdichado de mí! ¿Dónde estaba
Que a tu angustia no pude acudir!
Por los campos buscando tu huella
Yo corrí con frenético empeño,
y hoy, perdido, paréceme un sueño,
¡Ay, Searila, que viva sin ti!
-----------
Yo corrí desalado y ansioso
Por caminos que incendia .la guerra,
Y al llegar, ¡ Ay de mi !, bajo tierra,
Yerta, inmóvil, Sin vida te vi.
A la luz de la lívida luna
Tu belleza, que intacta aún estaba,
Con pupila sin fuego miraba,
¡ Ay, Searila, posándose en mí!
------------
De tu yerta cabeza, la seda1
Yo corte con mi trémula mano
y tus sienes de hielo, en vano,
Con mi llanto y mi beso encendí.
Entre flores, mi Rosa, una rosa
Con su pompa y sin par lozanía,
Roto el féretro yo te veía,
¡ Ay, Searila, mirándome en mí!
----------
Tu recuerdo mi alma devora,
y hasta el fondo taladra mi pecho,
Sin poderme sentir satisfecho,
Que apetezco cual nadie sufrir.
Lo apetezco y la vida me enfada,
y así más me consumo y me mato,
Pues no quiero me acuses de ingrato
¡Ay, Searila, si vivo sin ti!
-----------
Abomino de vida sin cielo,
Donde ver de tu sol los fulgores,
Que risueñas no alegran las flores
Cuando el alma se siente morir.
Y alegrarme jamás yo no puedo
Ni pagarle al amor más tributo,
Ni otras glorias al mundo que el luto,
¡ Ay, Searila. que llevo por ti!
-----------
Sola ahora y por todos dejada
En el lecho sin fin de la muerte,
Pues no hay nadie que aquí venga a verte
Si no viene tu amante infeliz.
Soledad a tu; lado es mi vida,
Que sin ti toda vida es desierto;
No respiro, mi ser está yerto,
¡ Ay, Searila, si no es junto a ti!
--------------
Navegando la pálida luna
Por la bóveda inmensa del cielo,
Que comprende parece mi duelo
Y no quiere como antes lucir.
De la noche durante el silencio
Tu sepulcro besando acompaña
y en tristeza profunda me baña,
¡ Ay, Searila, velándote a ti!
--------------
Mustia ahora la frente doblada
Sobre el pie de la lápida¡ fría,
Yo te espero, ¡ oh mortal agonía!,
Como el ángel que mira por mí.
Yo te llamo, el momento se acerca
Que en el cielo, felices y amantes,
Nuestras almas se junten como antes,
¡ Ay, Searila, pues muero por ti!
(1) Del poema "La Searila", compuesto en noviembre de 1836, se ofrecen numerosas versiones, pues no hay que olvidar que el pueblo, interesado por la trágica historia de los amores de D. Antonio y Doña Rosa, aprendió sus versos, que poco después se cantaban, romanceados, en la. comarca astur.qalaica Que va de Luarca a Mondoñedo. De él existen ediciones en hojas impresas en Luarca, Ribadeo y Mondoñedo en fechas que van del 1817 al 1890. Esas ediciones., que pasan de veinte, presentan variaciones bastante importantes, incluso supresión o cambio de estrofas enteras. También hay infinidad de copias manuscritas con letras femenina y masculina, con las consiguientes variaciones. Esta versión que hoy se ofrece a la erudición y la Historia del romanticismo español, es la más antigua y más completa y - casi puede afirmarse- la auténtica que compuso D. Antonio en presencia de los mortales restos de su esposa.
De la música existen también varias versiones, todas ellas de carácter monorrítmico y popular. Con el título de "La Searila" e inspirándose en el romántico episodio, el joven y notable compositor maestro Dominguez tiene en preparación un bello poema sinfónico.. .




La Bandera del Regimiento de Castropol

En la foto, la Vitrina con la Bandera del Regimiento de Castropol, depositada en la Iglesia Parroquial de Santiago Apostol.
El 12 de marzo de este mismo año La Comarca del EO publicaba un artículo sobre la mencionada Bandera, con la firma de Camino del Olmo, un admirador de este pueblo, cuyas palabras los castropolenses agradecemos.
Pero es que, meses pasados, concretamente en septiembre de 1993, la revista "Dragona" acogía en sus páginas otro artículo del mismo Camino del Olmo, cuyo contenido era prácticamente igual al publicado por La Comarca del Eo. Aquel artículo encontraría réplica en la pluma de Luis de Grávalos, en la misma "Dragona" correspondiente al mes de enero de 1994.
Todos estos trabajos hacen referencia a las dudas existentes sobre la autenticidad de la Bandera del Regimiento de Castropol que se guarda en la iglesia parroquial, dudas que ya vienen de antiguo.
Fue, como en muchas otras cosas, Miguel García Teijeiro quien, en su "Alzamiento del Principado de Asturias en 1808 y memorias del Regimiento de Infantería de Línea de Castropol", publicado con motivo del primer centenario de la creación del mismo Regimiento, y recogiendo diversas sospechas, se preguntaba sobre la autenticidad de aquella Bandera. Luego, Juan Fernández de la Llana ("Juan Santana"), en diversos trabajos y finalmente en "Problema resuelto" ("Región", 30 de septiembre de 1979», se planteaba y daba por solucionadas las serias dudas. Y, ahora, Camino del Olmo y Grávalos.
Vamos, entonces, a aportar nuestro grano de arena a la investigación, comenzando por recoger las distintas posturas de aquellos autores.
A) Según Teijeiro, en el trabajo citado, "hay quien dice que esta Bandera...", con otras de diferentes regimientos, una vez finalizada la Guerra de la Independencia, había sido llevada a la Colegiata de Atocha. Más adelante, cuando el Ayuntamiento de Castropol decide reclamarla, le es enviada, por equivocación, otra que no era la suya propia.
El mismo Teijeiro averiguó en el Cuartel del Cuerpo de Inválidos Militares, a donde se habían trasladado las Banderas que se encontraban en Atocha cuando comenzaron las obras para transformar la Colegiata en Panteón de Hombres Ilustres, que allí no se encontraba la Bandera del Regimiento de Castropol; que quizás se guardase, le dijeron, en algún museo de Francia.
Otras sospechas, que también recoge Teijeiro, se refieren al hecho de que la Bandera fuese entregada al Ayuntamiento de Castropol por un antiguo jefe del Regimiento que la guardaba, o que, incluso, se podría tratar de una Bandera española tomada a los franceses por "El Inmortal" Antonio García, en la acción de Fregenal de la Sierra, enseña que vendría a reemplazar a la del propio Regimiento, que habría perdido la suya en combate.
Como luego veremos, la historia real de la Bandera siguió otros derroteros.
Sí acierta Teijeiro cuando escribe que, cualquiera que fuese el origen de la Bandera existente en Castropol, el hecho cierto es que, cuando ésta llegó al pueblo, en 1817, fue reconocida como la auténtica por los excombatientes que habían luchado bajo ella, y que, en ese momento vivían en el pueblo.
Para justificar, sin embargo, el hecho de que los cuatro escudetes que rematan la Cruz de Borgoña que parte la Bandera, no fuesen los del municipio de Castropol ni los del Principado, como reglamentariamente debería de ser, Teijeiro concluye que la Bandera que se guarda en Castropol no sería la primitiva del Regimiento, deteriorada por las batallas y el transcurso del tiempo, sino que el Regimiento pudiera haber tenido otras banderas a lo largo de su agitado historial. Juicio más sólido sobre el que luego volveremos.
B) "Juan Santana" vino más tarde a esclarecer muchos puntos oscuros sobre el origen de la citada Bandera, después de haberse ocupado del tema en otros artículos y conferencias.
El autor, hojeando el conocido libro de Almirall, "Las banderas españolas de 1704 a 1977", creyó encontrar explicación al hecho de que los mencionados cuatro escudetes no correspondiesen a la heráldica del municipio de Castropol ni a la del Principado, en la similitud de aquéllos con los del Regimiento de Málaga (ciudad a la que el Regimiento de Castropol había dado guarnición) regimiento que precisamente en aquella época, siempre según "Juan Santana", habría llevado el nombre de 5.º Batallón de Guardias.
De esta manera, la Bandera que en 1817 se envía a Castropol pertenecería verdaderamente, siempre según "Juan Santana", a aquel 5º Batallón de Guardias malagueños.
Indudablemente éste es el camino de la investigación, aunque más adelante tendremos que hacer unas precisiones sobre lo averiguado por "Juan Santana".
Desde luego, la representación contenida en aquellos cuatro escudetes tampoco responde a la heráldica de la Casa de Castropol, hipótesis que también llegó a manejarse.
C) Camino del Olmo asegura, por su parte, que los mencionados escudetes reproducen una alegoría de Castropol (es decir, que no corresponden al escudo municipal de la villa) y que el conjunto religioso que corona la alegoría está recogido del retablo llamado de "la Marquesa" que se encuentra en la iglesia de Castropol, altar del primitivo patronazgo de los Navia-Osorio, precisamente el primer coronel del Regimiento.
Por otro lado, Camino del Olmo habla de las posibles banderas coronelas y batallonas que reglamentariamente debería haber tremolado el Regimiento de Castropol, pero no demuestra que realmente hubiese sucedido así. Igual reproche debemos achacarle a la opinión sostenida por José María Bueno, ilustrador del libro de Casariego "La Asturias guerrera", cuando dibuja los diferentes modelos de las banderas que reglamentariamente debería haber enarbolado el Regimiento de Castropol, pero sin demostrar que en algún momento hubiese contado con aquellas enseñas. .
D) Anda más acertado Grávalos cuando afirma en su trabajo que el Regimiento de Castropol sólo contó con una Bandera a lo largo de su historia, como luego veremos.
Sí debemos apuntar a Grávalos, en cambio, que en 1808 ya se utilizaba el escudo municipal de Castropol con las figuras heráldicas con que ahora cuenta.
Por otra parte, disentimos de Luis Grávalos respecto a la posible pérdida en combate de la primitiva Bandera del Regimiento, dadas las razones que más adelante expondremos.
La hipotética confusión de la Bandera de Castropol con otra perteneciente a un. regimiento castellano, dada la similitud de los castillos de los escudetes, no nos parece probable, ya que precisamente la Bandera que se guarda en Castropol no luce aquellos castillos, y, por otro lado, en 1817, al llegar la Bandera a Castropol fue reconocida como la auténtica de su Regimiento.
En cambio, es más que posible que los escudetes originales de la Bandera, tal y como apunta Grávalos, respondan a los de la ciudad de Málaga, desde el momento en que el Regimiento de Castropol estuvo de guarnición en aquella capital andaluza.
Conclusión.- El Regimiento de Infantería de Línea de Castropol tuvo, desde luego, una Bandera, como así lo recoge su Sargento Mayor, Juan de Murias, en la "Relación histórica de los méritos y servicios que ha hecho al Rey y a la Nación el Regimiento de Infantería de Castropol, desde el 17 de junio del año 1808 en que fue creado, hasta el de 1815", publicada en 1817 por el Ayuntamiento con certificado del escribano Antonio García Monteavaro, que dice responder fielmente al original manuscrito del propio Juan Murias, Bandera que sería confeccionada reglamentariamente siguiendo la Real Orden del 26 de agosto de 1802.
Lo que no dice la "Relación..." es si la Bandera era batallona o coronela. Pero lo que sí está claro es que, en un primer momento, el Regimiento sólo contó con una Bandera, que fue bendecida, ya en campaña, el 22 de julio de 1808, en la iglesia parroquial de Naviego (Concejo de Tineo), y luego jurada por el Regimiento en el Puerto de Leitariegos.
Cuando, según la misma "Relación...", en octubre de 1808, las 10 compañías del Regimiento se organizan en dos batallones, se da la circunstancia de que la plaza de abanderado existente en cada uno de ellos se encuentra vacante, lo que parece indicar que el Regimiento continuaba enarbolando únicamente su primitiva Bandera.
Cuando en el mes de enero de 1815, el Regimiento llega de guarnición a Málaga, según la misma "Relación...", sólo cuenta con una Bandera, que, de acuerdo con el Estado de Fuerza del Regimiento, porta el abanderado Pedro Murias.
En ningún momento se dice en la "Relación..." que, perdida o deteriorada la primitiva Bandera fuese sustituida por otra, pues la nueva hubiese tenido que ser jurada por el Regimiento, y este hecho tendría que constar en una "Relación..." tan minuciosa.
Por otra parte, es más que verosímil que la Bandera siguiese las vicisitudes del Regimiento. Así, cuando en enero de 1815 el Regimiento comienza a dar guarnición a Málaga, es probable que se hubiese tomado la decisión, más o menos reglamentaria, de recoger en la Bandera histórica del Regimiento una alusión a aquella ciudad, y nada mejor que la que lucía el regimiento de su nombre, para lo que sólo hacía falta descoser los cuatro escudetes que remataban las puntas de la Cruz de Borgoña con el escudo municipal de Castropol y colocar el nuevo en su lugar.
Más adelante, en el mes de mayo de aquel mismo año, el Regimiento sale de Málaga para Navalcarnero, en las cercanías de Madrid, para integrarse finalmente, el 24 de agosto, en el 5º Batallón de Reales Guardias Walonas, de guarnición en la Corte, que se había formado el 31 de agosto de 1814 con los restos de los regimientos de Cádiz, Lorca, Pravia, Infiesto, Gangas de Tineo y Castropol.
A lo largo de su historia, el Cuerpo de Reales Guardias Walonas sufrió diversas reestructuraciones, por lo que el número de sus batallones osciló entre 2 y 6, según las épocas. Así, al comenzar la guerra de la Independencia, los Reales Cuerpos de Guardias Españolas y Walonas contaban con 3 batallones cada uno, pero el 1O de julio de 1810, cada cuerpo se vio incrementado por un batallón, el 4º, y el 31 de agosto de 1814, ya finalizada la guerra, por un 5º Batallón, en el que precisamente se integraron los soldados del Regimiento de Castropol. Finalmente, en 1818 el Regimiento de Walonas perdió su nombre por el de Reales Guardias de Infantería.
La aparente confusión entre el llamado "5º Batallón de Guardias" de Málaga y el 5º Batallón de Reales Guardias Walonas, en el que se integra el Regimiento de Castropol, proviene, en los términos de la conversación que mantuvimos con Luis Sorando Muzas, de la confusión propia de la guerra, en el curso de la cual, algunos miembros de Walonas, que dicho sea de paso mantuvieron una equívoca lealtad durante la guerra, se dispersaron por diversos puntos de España, entre ellos Málaga, donde se fundieron con el regimiento que llevaba el nombre de aquella ciudad. Finalizada la guerra y aclarada un tanto la confusión orgánica del Ejército, el Regimiento de Málaga recuperó su nombre y e! Rey reorganizó su Guardia Real, en base a la creación, el 31 de agosto de 1814, de un 5º Batallón de Reales Guardias Españolas y un 5º! Batallón de Reales Guardias Walonas, en el que acabaría integrándose el Regimiento de Castropol, lo que llevará a decir a Juan de Murias en la "Relación..." que el Regimiento de Castropol "se hizo acreedor de aquella particular gracia por sus servicios, buen porte y disciplina que siempre le han distinguido".
El escudo municipal de Castropol, desde los tiempos en que se crea el Concejo;>, allá por el siglo XIII, al margen de la polémica de si era partido o no y de los colores que llevaba, no coincide en modo alguno con los que figuran en la Bandera del Regimiento que se guarda en la Iglesia.
Así, en los escudetes de la mencionada Bandera se distinguen fácilmente el castillo y muralla del Gibralfaro malagueño. Por otra parte, las figuras que coronan el castillo, como dice Grávalos, representan a la Virgen María rodeada por San Ciríaco y Santa Paula, patronos de Málaga; y en modo alguno al conjunto central del retablo de la capilla de "’La Marquesa" de la Iglesia de Castropol. Sin olvidar que los Navia-Osorio nunca tuvieron entre sus armas esa composición.
La bordura que rodea aquellos escudetes está formada por yugos y flechas, conmemorativos de la conquista de Málaga por los Reyes Católicos, yugos y flechas ajenos a la heráldica castropolense.
A mayor abundamiento, no debemos olvidar que las banderas batallonas de Walonas, no así las coronelas (y la de Castropol es desde luego batallona) lucían un fondo de color azul y no blanco como el de la Bandera de Castropol. Por otro lado, las banderas de las tropas de Casa Real no podían llevar, como es lógico, escudetes provinciales en los remates de la Cruz de Borgoña, y las coronas que lucían eran desde luego Reales y no ducales como las del Regimiento de Castropol. De donde se desprende que la Bandera que existe en Castropol no responde a las características propias de un regimiento de Walonas.
La posible pérdida de la Bandera de Castropol en acción de guerra no parece muy verosímil, pues constituye un hecho tan grave en los códigos castrenses que necesariamente tendría que venir reflejada negativamente en la mencionada "Relación..." oficial.
La encomiable gesta que protagoniza el soldado del Regimiento Antonio García, llamado "El Inmortal", cuando en la batalla de Fregenal de la Sierra arranca de las manos de los franceses una bandera (gesta que no aparece relatada en la "Relación..." pero sí en la biografía de Antonio García que escribió Teijeiro) explica por sí misma que la bandera arrebatada no fuese la de Castropol, pues la "Relación...", además de no relatar aquella pérdida, tampoco hace referencia a su recuperación, ni cabe que el Regimiento de Castropol hiciese suya una bandera de otra unidad, sin más.
Finalmente, podemos decir que la Bandera de Castropol no se encuentra en un museo francés, ni hubo equivocación alguna en el momento de devolverla, ni se encontraba en la Colegiata de Atocha, ni en el Museo del Ejército, dadas las razones que a continuación exponemos, en base a los documentos que se encuentran en el Archivo General Militar de Segovia.
Como hemos visto ya, finalizada la Guerra de la Independencia, el Regimiento de Castropol pasa a cubrir varios destinos, entre ellos el de dar guarnición a Málaga, hasta que se integra en el 5º Batallón de las Reales Guardias Walonas, formado el 31 de agosto de 1814, y que tras las sucesivas reorganizaciones daría paso a la actual Guardia Real.
Es entonces cuando, ateniéndose a la Real Circular del 12 de junio de 1815, sobre "el honroso destino que se ha de dar a las banderas de los cuerpos creados en la última guerra", los catorce concejos que integraban el Partido de Castropol acuerdan nombrar una comisión de tres diputados, bajo la presidencia del Conde del Pinar, José de Mon y Velarde, para que pase a Madrid a pedir la devolución de la Bandera del Regimiento y Ilevarla al pueblo.
Con este objeto, el Conde del Pinar, con fecha del 23 de octubre de 1816, dirige un escrito al Coronel de Guardias Walonas, que el 14 de noviembre del mismo año contesta diciendo que con aquella misma fecha había dispuesto que la Bandera de Castropol, entre otras, fuese depositada en el Ministerio de la Guerra.
Con la misma fecha del 14 de noviembre, el Coronel de Walonas se dirige al Ministro de la Guerra, Marqués de Camposagrado, Francisco Bernaldo de Quirós y Mariño de Lobera, para comunicarle que, A tenor de la citada Real Circular, procedía a remitir al Ministerio las banderas de los regimientos de Cádiz, Pravia y Castropol, que se habían refundido en el de Guardias Walonas, de guarnición en Madrid.
El Conde del Pinar, entonces, con fecha 5 de diciembre de 1816, oficia al Ministro de la Guerra en requerimiento de la Bandera, que, según nota de Camposagrado, le es entregada a los comisionados de Castropol.
Si esta Bandera hubiese pertenecido a las Guardias Walonas o al Regimiento de Málaga (que pervivió hasta mucho tiempo después) no habría lugar a que precisamente los soldados castropolenses que todavía existían en el Batallón de Walonas la entregasen al pueblo de Castropol, ni a que éste la aceptase como suya.
Con motivo de la llegada de la Bandera a Castropol, los vecinos y los antiguos soldados del Regimiento, según disponía aquella Real Circular, la colocan en la iglesia parroquial, y el Ayuntamiento publica la "Relación..." a que tantas veces hemos hecho referencia.
Muchos años después, y como todavía recuerdo haber oído en el ámbito familiar, la Bandera fue reparada y recosida con esmerado amor por algunas damas castropolenses.
Miguel Angel Serrano Monteavaro ( De La Comarca del Eo del 02/julio/1994)
08/03/2006
La Autovía del Cántabrico.
Según una nota hecha pública por el Ministerio de Fomento, este año se abrirán los tramos de Autovía de Ballota-Cadavedo, Cadavedo-Querúas y la variante de Navia.
Esta nota viene a contradecir, la hecha pública hace un par de semanas, que informaba que en 2006, el único tramo que se abriría sería el de Vegarrozadas-Aeropuerto, que entró en servicio hace algo más de un mes.
Esperemos que se cumpla el contenido de esta última nota, por la comodidad de todos los usuarios de esta importante vía de comunicación.
Placa Conmemorativa de la Searila

Reproducimos una foto de la Placa conmemorativa de La Searila, descubierta en 1955 en el Casino de Castropol.
Como se puede observar, el texto difiere del publicado en el folleto, debido a que originalmente la placa iba a ser colocada en la casa de donde vivió la protagonista que aun se conserva aunque casi en ruinas. Por prorblemas que no vienen al caso, la placa no se pudo colocar alli, y por tanto hubo de ser variado el texto que en principio estaba previsto.
09/03/2006
En el colegio de las monjas, hacia 1930

Por la parte de atrás pone los siguientes nombres:
Orita y Nino de Santos
Leonardín de la Panadería y Pepita
Claudín del Cuartel
Marianín del Cuartel
Roberto, primo de Marujín, Encarnita
Josefina y Ramoncín de la Botica
María Teresa, Carolina y Conchita Sanjurjo
Paco y Consuelín de la Confitería
Elisita, Marina y Carlos Murias.
Primera fila: 1º Justo Villamil, 4º Manolo Rón a continuación, Onita, Mariano del cuartel y Nino, 8º Leonardo de la panadería, 10º Claudín del Cuartel.
En la segunda fila, la primera por la izquierda es Burora, 3ª Maruja de Santos, antepenúltima Carolina Sanjurjo y penúltima Maria Luisa Moldes.
Tercera fila: 2º Ramón Sanjurjo, siguiente niño Carlos Murias (Puín), penúltima Conchita Sanjurjo, a su izquierda-encima Luis Moldes, encima de este Matilde Garcia de Paredes y a la derecha de la última Obdulia
Cuarta fila: 2ª Leonorita Santamarina, 3ª Adela Moldes, 4ª Carmencita Murias. A la derecha-encima de Leonorita Maruja Moldes y Marita G, de Paredes.
Encima de Adela Moldes su hermana Asunción y detrás de esta a su derecha Trini y a su izquierda Elisa Murias
Futbolistas. (23/07/1.933)
En la foto: Machaco, Upín, Antón, Tonín, Toto, Adolfo, Monteavaro, Ceide, Camilo, Cecilín y MuiñaLos futboleros de 1933.
Empezando por la izquierda, el primero es desconocido, a continuacion, Luis de Legaspi, Villares, Carlos de Legaspi, Adolfo del Quirolo, Tonín de D. Segis, Domingo de Rita, Luis Ceide, Puín, Recacoechea y Otón del Cafetin.Escuela de D. Arturo (1.932-1.934)
En la ventana de la izquierda, a la izquierda: arriba, María sobrina de Don Arturo, a su derecha, Pedrín de Huerta, a su derecha y un poco mas abajo, Manolo Ron y Cajetilla. En la ventana de la derecha, a la derecha de todo: Chera, en el centro Elisa, delante de Chera Don Arturo, el maestro y a su izquierda Dª Rosita otra maestra. En el centro con los brazos cruzados Mariano Rodriguez, Amador del Forno y Falucho. y a su derecha, Manolo, Nino y Claudio de Santos. Abajo empezando por la izquierda, en cuarto lugar Tento, en octavo lugar, Raúl de Fernandón con camisa oscura, a su izquierda Carlos Montero.Grupo de soldados. 1937.
De esta foto sacada delante de unos barracones existentes en el Muelle, de momento hemos podido identificar a Adolfo López, sentado con un chaleco oscuro, el de la derecha, con una botella en la boca, Palabritas, detrás de el vestido de traje, Rafael Monteavaro.Grupo de castropolenses 194....?

Arriba, la tercera por la izquierda, creo que Carmelita Canel, la quinta Carmenchu, a continuación Maria Luisa Sanjurjo, Miren Recacoechea, Elena Pardo, Maria del Carmen Campoamor y Javier Garcia de Paredes En la fila del medio Monteavaro, ¿Quetica? Rafael Dominguez, Burora, a continuación Maruja y Emilia Pardo y Chayo (hermana de Olga de Platero). En la primera fila, Gonzalo Platero, el tercero Justo Domínguez, la quinta Teresina Sanjurjo, el sexto Vitalino y el último un inglés (o alemán) que anduvo por aquí una temporada pero no recordamos. Detrá de Vitalino, Lilo Platero.
En la playa 194...?
Arriba, la primer puede ser Emilia Pardo, a continuación Burora, Marujín y la María Teresa Sanjurjo. La penúltima la Nieves Domínguez.
Abajo solamente conozco; la primera por la izquierda, de oscuro la Maria Luisa Sanjurjo, y hacia el centro Maruja Pardo
En el futbol, 194...?

Adolfo, Villares, Marujín, Rafael Dominguez y Manolo de Luciano
Grupo de niños en el Parque. (1954)

Arriba: Albino Vieira, Mundo Parga, Pichuchi, Lino Cotarelo, Juanín de Angelito y Andrés Pérez.
Abajo: Juan Manuel López, Angelitín, Ferminín, Pedro Villares, Mario Torviso, Conchi Pérez y Dino.
10/03/2006
Grupo de niños en el Kiosco. 25/04/1954.

Sentada Mita.
Primer fila: Nieves de Constantino, Conchita sobrina de D. Franciso,
Elenita Molinero y Marisefa.
Segunda fila: Maricarmen, Nené, Gloria Monzón, Chelos y Maria Dolores.
Tercera fila: Sole, Mari Garnica, Pilarín, Amelita, Maria Cristina.
Concurso de Danza. 1958.

Delante: Ana Mari, Loli, Maria Teresa, Maritere y Blanqui.
Detrás: Marisefa, Nieves, Rosita, no identificada, Inés, Maricarmen de Luz, Matucha, Nené, Loli Salas, Maricarmen Piñeirúa, Feli y Marisa. Detras de Maricarmen Piñeirúa, Mina.
Grupo de niños en el Parque. 20/10/1960.

Abajo: Luis Arenaz, Antonio Benito, Dino, Angelitín, delante Christian, Julek, Patxi, Lalo Enrique, Javier, Yasu, detrás: Carli, Blanqui, Marisefa y Marivisi.
Arriba: Maricarmen de Luz, Maria Oliva, Matucha, Nené, Loli Salas, Maricarmen Piñeirúa, Maritere y Chelos.
Alumnas del Colegio San José. 29/10/1961

Delante de todo, Toñi la benjamina del grupo.
Primera fila: Teresa de Cal, Teresa de Pedrín, Marilyn, Amparo Freire, Maricarmen Garcia, Reyes Franco, Blanca. (las dos últimas sin identificar)
Segunda fila: Nely, Angeles, sin identificar, Charo Pérez, Nieves, si identificar, Mita, Maricarmen Pozo y Teté.
Tercera fila: Rosa Carmen, Loli Salas, sin identificar, Pilar, Blanqui y Turis.
Ultima fila: Marisefa, Maritere, Maricarmen, Don Manuel, Margarita y Conchita.
Alumnas del Colegio S. José en el Parque 1963.

Primera fila: Sin identificar, Anabel, Teté, sin identificar, Nely, Charo del Roque, Paloma, Mita, Charo Pérez y Luisa María.
Segunda fila: Loli (San Juan) Maricarmen Pozo, Ramona, Blanqui, Marisefa, Loli Salas, Rosa Carmen y Charo de La Amistad.
Tercera fila: Turis, Maricarmen, Conchita, Sor Teresa, Margarita, Maritere, y Matilde.
Excursion del Catecismo a Ferrol, 1964

Están : empezando por la izquierda y por abajo:
Matucha y Mari Carmen Piñeirúa, Juanito Amor, Fely, Luís Villares, Pachi Arenaz, Pepe Llenderrozos, Lalo Y José Mari, José Ramón Rivas, Mario de Eliseo, Manolín, Rafa Domiíngez, Cristhian, Juan y Luís Rivas, Ricardo, Manolo Muiña, la cabeza de José Luís (el de Germán de Agromán) y Talín.
Volviendo por arriba, a continuación de Mari Carmen Piñeirúa, Blanqui Arenaz, Beatricita, Manolita, Nieves de Constantino, Juanita de Isidro, Joaquinín Piñeirúa, Tina, Sor Julia, Marisefa, Mari Tere Arenaz, Anabel la de arbitrios, Ana María Ares, Tere de Cal, Mari Carmen Pozos, Cuqui la del Esquilín, Nieves de Camilo, Raquel Piñeirúa, Carmina, creo que Loli la de Hipólito, a cuadros Charo Pérez, Sor Hilaria, María Luisa Pérez Varela, María Dolores, ¿Sor Margarita?, Paloma, Severina, D. Alejo, Toni Callenova, Nené, Charo la de Luz, Don Manuel, Turis la de Cal, no sé la siguiente, Mita, Sor Teresa y Rosa de Avelino
Equipo de fútbol. (1966)

De pié Manuel Pérez (Carujo), Pepe Llenderrozos, Antonio (Barres) Angel Gómez, Javier Amor y Juan Manuel López.
Agachados: Manuel Asunción, Joaquín Piñeirúa, Pepe (Barres) Román y Roberto del Súcaro.
Equipo de fútbol. (1968)

De pié: Arturo Muiña, Manuel Pérez (Carujo), Christian Sanjurjo, Paquito, Mario de Eliseo, Pepe Llenderrozos, Román y Patxi Arenaz.
Agachados: Nano, Juan Manuel López, Albino Vieira y Manolo Gayol.
Procesión del Carmen. (1967 ó 1968)

De proa a popa: Luis Rivas, arriba Suso Ron, abajo Jorge Villamil, Juan Manuel (de espalda), desconocido, Moncho, Luis Villares, Teresa Díaz Carreira, Mª. Carmen Vijande, Tere Vijande, marido de la siguiente, Mª. Aurea Iravedra. encima de estos, de pie José Luis Rodil, dos desconocidos de espalda, mirando de frente sobre el carel Paco López Campos, Conchita Pérez y Albino Vieira, Manolo Cajetilla, creo que Pepe de Burela y Marisol, en la popa de pié, Arturo de Primote.
11/03/2006
Fotos panorámicas.
Coro de Doña Francisquita II

Programa velada Auxilio Social.

Reverso Programa Auxilio Social

Anverso programa velada Catecismo.

Reverso programa Catecismo.

Programa de San Roque, 1942.

Programa de San Roque 42 (continuación)

Programa velada del Catecismo, 1946.

12/03/2006
Casa de Canel.
Posiblemente el día de su inauguración.Imagen gótica de la Virgen de la Iglesia Parroquial.

Carnaval 1957.

Al lado de las desaparecidas Ánimas de Riaño.
Chelos, Marisefa, Marivisi y Nené.
Coro Parroquial 1961.

Pepe del Andaluz, un colaborador de Ribadeo, Emilio, Navarro, Joaquín, Siso, Peteta y Nené.
Delante Blanqui, Marisefa, Maria Dolores, y Sole
Director D. Cándido Barcia.
Las Lagarteranas 1961.
Inés, Marisefa, Loli Salas, Pilar Benito, Blanqui, Loli, Maritere y Nené.Las Lagarteranas II

Sentadas: Pilar Benito, Loli y Blanqui.
De pié: Maritere, Marisefa y Loli Salas.
Detrás: Inés y Nené.
Los Marineritos 1962.

Marisefa, Maricarmen Piñeirua, Blanqui, Loli Salas y Conchita. Feli al piano
Rondalla 1963.

Loli Fernández, Marisefa, Ana Rosa, Matucha, Mina, Maricarmen y Loli.
Delante Blanqui y Mita.
PAYASIN CASA A SU HIJITA . 22/08/1963

Los novios: Jorge y Toñi. A su izquierda, Tere Díaz, Ana Dominguez, Blanca, Nona, y la última Maricarmen Vijande.
Detrás del novio, el cura, Gonzalín
El primero por la izquierda, Basilín.
De espaldas al piano, Marisefa
22/08/1963
Blanqui, Loli Fernández, Marisefa, Matucha, Ana Rosa, Maricarmen, y Mita.22/08/1963

14/03/2006
Castropol iniciará este año la construcción de un parque temático que costará 12 millones
| EDITORIAL PRENSA ASTURIANA | Director: Isidoro Nicieza |
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OCCIDENTE
Terrenos de la antigua Serrasa en As Granxas, que servirán para ubicar el centro de recepción del parque temático.
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